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10 Trucos sucios de los estafadores con los que más a menudo se topan los turistas

En 2016 se contabilizaron alrededor de 1.235 millones de turistas internacionales en todo el mundo. Este dato, comparado con 2015, revela un crecimiento del 4 por ciento. Al mismo tiempo, Francia, Estados Unidos, España, China, Italia y Reino Unido fueron los destinos más populares entre los viajeros.

Y junto con el creciente número de turistas, aumenta también la cantidad de viajeros que sufren algún tipo de estafa. A menudo, visitando países extranjeros confiamos en exceso en sus habitantes. Y así nos damos cuenta demasiado tarde de que hemos sido engañados.

Por eso, en Genial.guru decidimos contarte los trucos más frecuentes a los que recurren en casi todos los países del mundo los estafadores y ladrones.

1. Objetos perdidos

Imagina que paseas tranquilamente por una ciudad desconocida y, de repente, te das cuenta de que en la acera hay un anillo, un brazalete o bien otra cosa por el estilo, bastante cara. La levantas y, en justo en ese momento, se te acerca otra persona que intenta persuadirte de no buscar al propietario (insistiendo en que ya es prácticamente imposible), y propone dividir entre los dos el costo del "tesoro" hallado.

Como no lleva encima dinero en efectivo, el extraño te propone que le des una cierta cantidad por quedártelo tú. Al final, resultará que la joya es falsa y carece de valor y tú entregaste a cambio una gran suma de dinero a un estafador.

2. Adivinadoras del futuro

En muchos países del mundo, algunos residentes se dedican a adivinar el futuro: utilizan ramitas, algunos objetos personales de valor o dinero.

Es necesario estar atento, no dejarse engañar por trucos tan estériles, incluso si esta pseudo-adivinadora te convence de que puede salvarte de una ruina financiera o de algo aún peor. Lo más probable es que simplemente robe tu dinero u objetos de valor, o bien los sustituya hábilmente por falsificaciones. En el caso de las ramitas y otras tonterías de este tipo, simplemente tratará de exprimirte todo el dinero que lleves encima a cambio de sus dudosos servicios.

3. Conductor privado

Si has llegado a una nueva ciudad o incluso a otro país, es mejor reservar el transporte por adelantado a una empresa fiable. Pero si este problema no lo has resuelto en casa, opta por el transporte público de la ciudad (metro, tranvías, autobuses) o pide un taxi a grandes compañías que exhiben el costo de sus servicios antes del viaje.

No confíes en los conductores privados que acaban pidiéndote un precio terrible o te llevan deliberadamente por la ruta más larga posible.

4. Pagando el transporte

Sin embargo, con el transporte convencional también debes estar alerta. El conductor puede devolverte el cambio en la moneda local, que puede tener un valor al cambio mucho menor que la moneda con la que pagaste. Así que ten cuidado.

5. Vendedor deshonesto

Con este tipo de estafadores puedes toparte en pequeñas tiendas o kioscos que venden recuerdos. El vendedor deshonesto estará haciendo varias cosas al mismo tiempo: hablar por teléfono, negociar con tres clientes, cobrar dinero y devolver el cambio. Y mientras tanto puede anotar los datos de tu tarjeta de crédito, si decides pagar con ella. O simplemente, no darte todo el cambio, con la esperanza de que haya logrado distraerte.

Es posible también otra situación: cuando un vendedor te cautiva con una conversación, el otro te hace las cuentas y, o bien anota los datos de tu tarjeta, o te devuelve menos de lo que debe.

6. Boletos comprados fuera de los puntos de venta oficiales

En caso de que compres boletos para el teatro, un concierto, un museo o cualquier otro sitio a un particular, existe una gran probabilidad de que el boleto sea falso. Pero, aun si este es real, existe la posibilidad de que te lo vendan a un precio desorbitante.

Es mejor comprar boletos en las taquillas oficiales o en el sitio web del organizador.

7. Una llamada desde la recepción

Cuando te hospedas en un hotel, pueden llamarte a la habitación y, después de presentarse como empleados del servicio de alojamiento, pedirte los datos de tu tarjeta bancaria para el cobro de los servicios.

Nunca compartas esta información con nadie. Si empiezan a convencerte de forma persuasiva, puedes decir que estás dispuesto a bajar a la recepción y pagar personalmente tu alojamiento. Lo más probable es que el estafador desaparezca.

Hay que tener en cuenta que en los hoteles de confianza el pago se realiza en el momento de la partida, cuando entregas las llaves de la habitación.

8. Alquiler del alojamiento

En algunos casos, los turistas prefieren no alojarse en hoteles, sino alquilar apartamentos o incluso casas enteras. Hay una elevada probabilidad de que el propietario de la vivienda te pida una cantidad adicional "por daños ocasionados a la propiedad".

Para evitar esto, antes de instalarte, firma un contrato con el propietario del apartamento que lleve estipulado un inventario de la vivienda y una lista por posibles daños ocasionados a la propiedad y sus tarifas adicionales.

9. Nuevas amistades

Este táctica para robar es muy común en países de clima cálido, donde los turistas no viven en la parte principal del hotel, sino en cabañas o bungalows. Los estafadores se familiarizan contigo y durante algunas noches se divierten juntos. Luego, se enteran cuándo no estarás en tu alojamiento y penetran en él rompiendo una ventana o incluso la puerta. Como resultado, corres el riesgo de perder todo tu dinero y objetos de valor.

Para evitarlo, alójate en las habitaciones del hotel o en bungalows que tengan caja fuerte. Y trata de contarles menos sobre tus planes o vacaciones a las personas desconocidas.

10. Pedir tu teléfono para una llamada de emergencia

En la calle se te puede acercar una persona muy asustada o perpleja que te pedirá realizar una llamada con tu teléfono porque perdió el suyo, o bien asegurará que este fue robado. Como resultado, la llamada te costará una fortuna. El estafador simplemente llamará al número "especial" y el costo de esta conversación será elevadísimo. El dinero acabará en la cuenta de los ladrones.

Para conservar tu dinero, utiliza tarifas de los operadores celulares que no permitan consumir si el saldo está en rojo. En este caso, prestando tu teléfono perderás los fondos que estaban en la cuenta, pero al menos no te generará una gran deuda.

Por supuesto, esta lista puede ampliarse. Y te proponemos hacerlo. Cuéntanos en los comentarios los trucos que conoces. ¿Has tenido alguna experiencia personal desagradable con ellos?

Ilustradora Natalia Breeva para Genial.guru
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