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Vivo en Italia y puedo contarte 11 cosas que no encontrarás en Internet sobre este país

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¡Hola! Mi nombre es Natalia, tengo 24 años, soy estudiante y vivo en Milán desde hace un año y medio. Me gusta viajar por Italia y he llegado a ver muchas cosas, a conocer el país desde diferentes ángulos, y a enamorarme aún más de él.

Especialmente para Genial.guru, he reunido consejos importantes y útiles para que quienes están pensando en ir a Italia disfruten de un viaje verdaderamente inolvidable.

1. ¿Cuándo y a dónde ir en Italia?

Es mejor ir a las grandes ciudades turísticas en primavera. Así disfrutarás de la ciudad en el período de floración, y a la vez evitarás el pico de la temporada alta y las multitudes de turistas en los principales lugares de interés. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta la geografía de la ciudad: cuanto más al sur, tanto antes se puede viajar. En Milán, el período de floración comienza a fines de marzo o principios de abril, mientras que en Roma todo ya está florecido a principios de marzo.

La respuesta a la pregunta de cuándo ir al mar también depende de la ubicación geográfica del destino que hayas elegido: cuanto más al sur, tanto antes comienza la temporada. Por ejemplo, en Nápoles y otras áreas del sur de Italia, la temporada de playa comienza a fines de abril, mientras que en el norte, en Liguria, la temperatura del agua recién aumentará en junio. Las costas italianas son particularmente agradables en la temporada de terciopelo, en septiembre-octubre, cuando el agua todavía está caliente, pero ya hay dos veces menos cantidad de turistas en las calles. Las ciudades más bellas se pueden encontrar en Internet con la frase: I borghi piu belli della Italia. En lugar del nombre del país puedes ingresar en el motor de búsqueda la región a la que piensas ir.

2. Antes del viaje, busca en el Instagram a los bloggers que viven en Italia

En Instagram puedes encontrar los pueblos y las ciudades pequeñas más bellas, averiguar qué y dónde probar en Italia, ver y marcar los lugares más encantadores, que generalmente no se incluyen en las guías turísticas. Por ejemplo, si quieres ver las casas de colores, como en la foto de arriba, tiene más sentido ir a Génova que viajar a ver las cabañas de las aldeas de Cinque Terre, cosa que te ahorrará mucho dinero en pasajes y te permitirá evitar las multitudes de turistas.

¿Cómo encontrar a un blogger? Ingresa el nombre de la ciudad o región de destino en el motor de búsqueda de Instagram. También puedes encontrar a un guía.

  • Si vas a ir a Roma, mira aquí.
  • Esto será interesante para aquellos que viajarán a Liguria.
  • Los fanáticos de Nápoles pueden pasar por aquí.
  • aquí está todo lo más útil e interesante sobre Milán y Lombardía.

3. En Italia, vale la pena alquilar un auto

Sí, el sistema de transporte público está bien desarrollado aquí, y podrás llegar fácilmente en tren o en autobús a todos los principales lugares turísticos. Pero los pueblos y las ciudades más bellas están ocultos a los ojos como perlas, y sin un auto simplemente no podrás llegar a verlas.

4. ¿Dónde se puede comer rico?

Durante un viaje turístico por las ciudades de Italia, o por cualquier otro país, no vale la pena ir a los restaurantes que están en las plazas principales. Lo mejor es buscar cafeterías donde cenan los residentes locales. Pero si quieres probar la auténtica comida italiana, debes comer o cenar al menos una vez en agriturismo. ¿Qué es? Es una antigua granja, convertida en un restaurante y un hotel.

Por lo general, estos lugares se encuentran cerca de los pueblos o ciudades pequeñas. La comida allí es fresca, hecha con productos de los agricultores locales. Se come deliciosamente, como en casa, e incluso a veces los propios dueños del lugar son quienes cocinan. ¿Qué puede ser mejor que probar platos preparados según las recetas tradicionales, con los ingredientes más naturales de los productores locales, dentro de las paredes de una verdadera granja?

5. No hay que pedir pasta y pizza en cualquier región de Italia

Sí, todos estamos acostumbrados al hecho de que la pizza y la pasta es la comida italiana más tradicional. Pero la cocina local es tan diversa que no hay que limitarse solo a los platos más populares.

  • En la región de Emilia Romaña vale la pena probar piadina, un pan plano relleno de queso y varios tipos de salami.
  • Mientras que las mejores zonas para pedir pasta son Roma, Lazio o Umbría.
  • En el norte de Italia, en Milán, desde tiempos inmemoriales se come arroz, de modo que lo mejor que puedes pedir allí es un risotto alla milanese.
  • Y en Nápoles, vale la pena probar la pizza: será la más verdadera y sabrosa.
  • En Liguria, en lugar de pizza, debes probar la focaccia, un pan plano con aceite de oliva y sal marina.
  • En Sicilia, asegúrate de probar un raspado de hielo con jarabe (presta especial atención a los sabores de limón, pistacho y café).
  • Si llegas a algún lugar de las regiones montañosas, no dejes de probar las salchichas, los quesos y otros productos lácteos.

No dudes en preguntar a los residentes locales sobre las recetas tradicionales de su ciudad o provincia: así probarás algo nuevo, y los italianos estarán encantados de hablar sobre la comida local.

6. Es importante pensar en la comida de antemano

Los italianos son muy escrupulosos en todo lo que se refiere a la comida, y tienen un horario especial para alimentarse. En Italia se desayuna hasta las 11:00, generalmente cappuccino y brioche (croissant con rellenos clásicos: crema y chocolate). Se almuerza entre las 12:00 y las 14:00. Después de eso, aproximadamente entre las 18:00 y las 20:00, es hora de los aperitivos. Y ya desde las 19:00 y hasta altas horas de la noche se puede cenar.

Pero el punto importante es el siguiente: si no llegas, por ejemplo, a almorzar en el horario italiano, es posible que no puedas almorzar en absoluto. Por supuesto que los establecimientos de comida rápida operan durante todo el día, pero es probable que los restaurantes de auténtica comida italiana estén cerrados. Y si no llegas a almorzar a tiempo en un pueblo pequeño, puedes olvidarte de comer. Hasta los supermercados pueden estar cerrados.

7. ¿Qué hay del dinero?

En las grandes ciudades, solo se puede pagar con una tarjeta. En los pequeños pueblos es mejor contar con efectivo: allí no siempre tendrás la oportunidad de pagar con tarjeta, aún si ves que el vendedor tiene una terminal de pago virtual. Lo que sucede es que los impuestos sobre el pago con tarjetas son muy altos en Italia, por lo que a los vendedores minoristas no les resulta rentable aceptar pagos con tarjeta de importes inferiores a 5 euros. Y, en general, pagar importes menores de 5 euros con tarjeta se considera de mala educación.

8. ¿Cómo ahorrar en café?

Italia es un país cafetero, y hay café bueno y barato casi en cualquier lado aquí. Pero también hay una forma astuta de ahorrar: bebe café como un verdadero italiano, solo en la barra. Así no tendrás que pagar de más por el servicio de mesa y siempre estarás seguro de que tu espresso no costará más de alrededor de 1 euro. Y nunca ordenes un cappuccino después de las 11:00, esta ley tácita se observa con especial recelo en Italia.

9. ¿Cómo ahorrar en agua?

En todas las ciudades principales de Italia, como Milán, Roma, Turín, Florencia, Venecia, etc., hay fuentes de agua potable diseminadas por todo el territorio. No solo puedes, sino que deberías beber de ellas: el agua que contienen es más rica que la embotellada. Además, si dejas de comprar agua en botellas de plástico todos los días, ayudarás al planeta, salvándolo del exceso de desechos poco biodegradables. Y es más, en Roma se puede beber agua directamente de las grandes fuentes.

10. Lleva un pañuelo contigo

Las iglesias de Italia son increíblemente hermosas, antiguas y, por supuesto, es simplemente obligatorio visitarlas. No se puede entrar a una iglesia con pantalones cortos, faldas por encima de las rodillas y hombros descubiertos. Por lo tanto, si viajas en verano, lleva contigo un par de pañuelos; no ocuparán mucho espacio, y te ahorrarán tiempo y dinero, porque no tendrás que comprar uno nuevo si llegas a necesitarlo. Convengamos que sería una pena no ver el Vaticano por el simple hecho de no tener un pañuelo. E incluso si te llegan a permitir el ingreso a una iglesia con los hombros descubiertos, siempre es mejor respetar las leyes y no violar las reglas del país que visitas.

11. ¡Disfruta de Italia!

No en vano se dice que es un museo al aire libre. Cuando viajes por Italia, es muy importante equilibrar las visitas a los museos, a las iglesias y los sencillos paseos por la ciudad. A veces, aquí realmente vale la pena no ir a un museo para disfrutar de una caminata al aire libre.

Beber, por ejemplo, una taza de café en la plaza de un pueblo, correr a las palomas o perderte en los callejones medievales. Esconderte del calor en la iglesia antigua, donde puedes sentarte en silencio, y luego comer una pizza en los escalones de un monumento. Pasear por las tiendas y luego elegir un bar para tomar el aperitivo de la tarde y pedir el famoso Spritz.

Imagen de portada Pixabay, Unsplash
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