Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

10 Cosas que tu hijo debe aprender desde niño para ser un adulto más feliz

En los primeros años de vida, tu hijo recibe una gran cantidad de información de sus alrededores y la conserva. “El cerebro de los niños es como una esponja”, dirían algunas personas. Y es que, en la infancia, ellos forman su autoimagen y su lenguaje. Es por eso que hay ciertos aprendizajes que son indispensables en los primeros años, para que tu hijo, al llegar a la edad adulta, domine algunas habilidades que son más complejas de adquirir con el paso de los años.

Genial.guru ha reunido para ti una lista de algunos conocimientos que es mejor obtener desde pequeños, y que serán muy útiles para tus hijos cuando se conviertan en adultos

1. Segundo idioma

Un estudio demostró que los niños que aprenden un segundo idioma se adaptan más rápidamente al cambio, tienen una mejor memoria y mayor comprensión del lenguaje. Esto sin mencionar que comunicarse en otras partes del mundo no será un problema para tu hijo y gozará de más opciones en el ámbito laboral. Por si esto fuera poco, científicos del Instituto de Investigación Rotman, en Canadá, comprobaron que hablar dos idiomas ayuda al cerebro a retrasar la aparición de Alzheimer en edad avanzada.

2. Natación

Practicar cualquier actividad física nos permite tener una vida saludable. Lo que hace distinta a la natación es que, además de ser una habilidad que podría salvar la vida de tu hijo en una situación extrema o abrirle la puerta a distintas experiencias, fortalecerá sus extremidades y desarrollará mejor su coordinación. Nadar también ayuda a que su cerebro permanezca saludable por más tiempo, así lo señala un estudio publicado por el Centro Nacional de Biotecnología.

3. Tocar un instrumento

El Diario de Neurociencia publicó un estudio en donde se descubr que aprender a tocar un instrumento mejora las habilidades auditivas y ayuda a retrasar el deterioro de las capacidades del cerebro que son naturales de la edad. Esto se debe a que, cuando tocamos un instrumento, activamos varios sistemas cerebrales como el auditivo, motriz y el de percepción. Cuando tu hijo sea adulto, tendrá una mejor capacidad de comunicarse y expresarse de manera creativa.

4. Bailar

Un estudio de la Universidad de Karlstad reveló que la danza mejora el desempeño en niños hiperactivos. Esta nos permite comunicarnos y expresar nuestras emociones por medio de nuestro cuerpo, y, con ayuda de la música, fomenta la creatividad, habilidades sociales, motrices y autoestima. Bailar también acercará a tus hijos a distintas culturas, y hará que tienda a ser más abierto y que tome confianza en su propio cuerpo.

5. Reciclar

Reciclando contribuimos a cuidar a nuestro planeta y a dejar un mundo mejor para las siguientes generaciones, lo que ya es de por sí una gran ventaja. Pero reciclar es bueno para tus hijos, ya que está comprobado que dejar materiales reutilizables a su alcance fomenta su creatividad y psicomotricidad. Tu niño sabrá que no necesita de grandes recursos para llevar a cabo sus ideas. Por eso, Ecoembes en España fomenta la enseñanza del reciclaje en las escuelas para ayudar a crear conciencia sobre el consumo y el cuidado del medio ambiente.

6. Limpiar

El orden y la higiene son indispensables para la vida de cualquier ser humano. Más que por los motivos prácticos, como llevar una vida saludable, es porque la organización ayuda a que los procesos mentales sean más estructurados y organizados. En Japón, valoran la limpieza como parte de la educación básica, no como una tarea que se debe llevar a cabo. Los alumnos participan de las tareas de aseo y limpieza de la escuela como parte de sus asignaturas.

7. Sentido de orientación

Fomentar el desarrollo del sentido de orientación de tu hijo, además de ser bueno para su cerebro, le ayudará a conducirse con mayor facilidad no solo en su ciudad, sino en cualquier lugar en donde se encuentre. Un estudio revela que existe una clase de GPS interno que va creando redes en nuestras neuronas que, a medida que vamos aprendiendo, alimentan nuestro sentido de orientación y ayudan al cerebro a planificar rutas, mejorando nuestro proceso de toma de decisiones.

8. Cocinar

Al cocinar con tus hijos mejoras su relación con la comida. Si los involucras en la preparación de un platillo, serán más cuidadosos al momento de ingerir alimentos y menos propensos a consumir comida chatarra. Con el solo hecho de seguir una receta, aprenderán la importancia de seguir instrucciones y explorará con sus sentidos cada ingrediente. Muéstrale lo que cada alimento hace con su cuerpo cuando cocinen y, si tu hijo aún es muy pequeño, comienza con cosas sencillas para evitar accidentes.

9. Utilizar el dinero

Con la edad adulta, van llegando gradualmente las responsabilidades financieras y, si no estamos preparados, lo más normal es que cometamos errores. ¿Qué pasaría si tu hijo tuviera educación financiera? Tendría unas finanzas más saludables al llegar a la adultez. Es importante hacerle saber que el dinero es una herramienta, no un premio, y que no es suficiente con aprender a ahorrar, sino que además debe aprender a gastar sabiamente.

10. Comunicar sus emociones

No existe tal cosa como estar feliz todo el tiempo. Algunas situaciones generan en nosotros emociones incómodas que no podemos evitar. Enseñarle a tu hijo desde pequeño cómo identificar dichos sentimientos, aceptarlos y comunicarlos es un aprendizaje que te agradecerá de por vida. La inteligencia emocional hará que tu niño pueda tomar decisiones y reaccionar adecuadamente en situaciones complejas.

Bono: enséñale a relajarse

En las escuelas les enseñan a los niños a tener un excelente rendimiento académico, a llevar a cabo tareas, adquirir información y convivir con otras personas. Enséñale también a tomarse un descanso, a encontrar momentos para recrearse y para liberar tensión. Existen distintas técnicas de respiración que puede practicar toda la familia para crear un ambiente amigable en casa. Esto reducirá sus niveles de estrés y la posibilidad de sufrir enfermedades relacionadas con eso.

¿Cuál de estos aprendizajes te parece más importante? ¿Te hubiera gustado adquirir alguno de ellos a una edad más temprana? Cuéntanos en los comentarios.