6 Motivos por los que no puedes visitar a un recién nacido y sus padres, y 6 motivos por los que sí deberías

La llegada de un bebé es un acontecimiento que nadie se quiere perder. Ya sea la familia, los amigos, o hasta los vecinos, todos quieren conocer al nuevo miembro de la casa. Sin embargo, para los nuevos padres, el nacimiento de un hijo no solamente es una experiencia mágica y transformadora, también es una adaptación difícil y agotadora.

Genial.guru comparte algunos consejos que todos deberíamos seguir para alivianar a la nueva familia y ayudar en lugar de complicar el momento.

1. Visita a los padres solo si es para ayudarlos

La etapa de recién nacido de un bebé es sumamente cansada. Los nuevos padres necesitan tiempo de soledad con su bebé para adaptarse, generar vínculos, establecer la lactancia y descansar en breves periodos. Llegar de imprevisto, esperar que los padres sean anfitriones y quedarse mucho tiempo no son buenas ideas. En cambio, puedes llamar para preguntar si necesitan ayuda, llevarles comida o ayudarles a lavar algunos platos.

2. No tomes al bebé en brazos ni lo llenes de besos

No llegues a casa de los nuevos padres esperando tomar al bebé en brazos y llenarlo de besos. Esta práctica no solo es antihigiénica, también es una absoluta falta de respeto por la intimidad de la nueva familia. El bebé siempre debe estar con su madre, pues es su lugar seguro. Si eres una persona muy cercana a ellos (y además te encanta el olor a bebé) puedes ofrecerte a acomodar la ropa del recién nacido. Nunca hacen falta manos.

3. No compartas tu experiencia, solo si te lo piden

Platicar sobre tu experiencia, sobre cómo fue el nacimiento de tu hijo o el de tu amiga, no aporta mucho a los nuevos padres, mucho menos a una mamá en posparto. Tu opinión es valiosa solo si te la piden y cada familia toma sus propias decisiones en función de lo que es mejor para su vida. Lo que sí puedes hacer es, con tu experiencia, hacerles compras que les ayuden o faciliten la rutina: pañales, crema para rozaduras, algún aceite relajante para la mamá, etc.

4. No regales cosas que interfieran con los deseos de los padres

No regales productos que los padres no hayan dicho antes que necesitan. Por ejemplo, biberones o fórmula; es posible que ellos quieran establecer la lactancia primero o que, de hecho, decidan lactancia exclusiva. Evita interferir con sus nuevas decisiones lo más que puedas. En su lugar, puedes ayudarles a llevar alimentos saludables (como frutas) a la mamá, ya cortados, para que pueda comerlos fácilmente.

5. Nunca deberías ir a ver a un recién nacido si estás enfermo

Ningún nuevo padre necesita que su bebé recién nacido caiga enfermo. Por ello, los cuidados de un bebé recién nacido deben ser estrictos. Si te sientes mal, con solo “un poco” de picor en la garganta o nariz, lo mejor es que te quedes en casa y esperes a estar repuesto para ir a ver al bebé. En cambio, puedes enviar flores, o comida a domicilio. Siempre hay formas de expresar nuestro cariño y compañía aun a la distancia.

6. No visites a la familia si no tienes un vínculo estrecho

Las visitas, en general, no son una buena idea, pero si además no eres un contacto cercano al bebé, entonces mejor no vayas. El periodo de posparto es un momento delicado para la madre, quizá pasó por un parto duro e intenso o una cesárea incómoda, y no se siente bien para ver a nadie; o tiene que dar pecho y obviamente prefiere hacerlo en privado. Si no tienes una relación estrecha, pero quieres felicitar a los nuevos padres, es suficiente un mensaje y con el tiempo esperar a que el periodo de recién nacido pase.

¿Qué otro consejo darías a quienes quieren apoyar a unos nuevos padres a adaptarse a su nueva vida?

Compartir este artículo