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10 Casos de niños que se convirtieron en héroes al ayudar a los demás

A menudo nos enteramos sobre acontecimiento injustos en el mundo que fácilmente pueden hacernos enojar, como el abuso escolar o algún otro infortunio. Pero lo cierto es que también existen acciones bondadosas y desinteresadas que no suelen difundirse tan rápido como las malas noticias, y, cuando suceden, cuando una pequeña acción cobra mayor relevancia y se vuelve viral, no solamente nos conmueve, sino que nos hace darnos cuenta de que el mundo está lleno de personas buenas que, con su actitud positiva, son capaces de inspirar a los demás.

Queriendo demostrar que los pequeños gestos hechos con amor pueden hacer grandes cambios en nuestra visión del mundo, Genial.guru quiere compartir contigo 10 historias de niños que, aun siendo pequeños, demostraron la importancia de ayudar a nuestros semejantes para hacer una sociedad más inclusiva e integrada.

1. Michael Todd

Michael Todd, un estudiante de primer año de una escuela secundaria de Memphis, Estados Unidos, era víctima de burlas y maltrato por parte de sus compañeros por el hecho de que siempre iba a la escuela con la misma ropa. “He sido intimidado toda mi vida. Realmente no tengo ropa en mi casa, y mi mamá no puede comprarme más porque crezco muy rápido”, contó el adolescente. Dos de los chicos que se burlaban de él eran Kristopher Graham y Antwan Garret, quienes pertenecían al equipo de fútbol de su escuela. En algún momento, ellos se dieron cuenta de que reírse de alguien que no tiene otra prenda para vestir no es gracioso, por lo que no solamente decidieron dejar de hacerlo, sino que también intentaron cambiar la situación del muchacho.

Un día llamaron a Michael afuera de su salón para pedirle disculpas por burlarse de él y Kristopher le dijo: “Estamos en tercer año, al igual que tú. Me disculpo por reírme de ti, y quiero darte algo para que lo uses”. A continuación, le dio como regalo bolsas y cajas con camisas, pantalones y zapatos para que él pudiera usar. Seguidamente, Antwan hizo lo mismo, y, admitió que, en el momento en que le dieron los regalos, casi comenzó a llorar: “Fue un momento emotivo para mí”. Michael no solo consiguió ropa nueva, sino que también hizo dos amigos a los que no tiene reparos en decirles que son los mejores muchachos que ha conocido en su vida.

2. Diseñaron una silla de ruedas solar para su compañero

Aarón creció sin poder caminar ni mover los brazos, por lo que, por un tiempo, asistió a una escuela especial. Cuando fue trasladado a una habitual, sus compañeros supieron integrarlo a la clase sin hacer distinción de sus facultades. Y no solamente eso, sino que también se inspiraron en él para participar en un proyecto de la Maratón Nacional de Programación y Robótica, el cual ganaron presentando la idea de una silla de ruedas autónoma para Aarón. Cuando los medios se enteraron lo que la clase había diseñado para él, inmediatamente compartieron la noticia.

Fue tal la repercusión que este caso tuvo que las autoridades decidieron financiar el proyecto para que el niño pudiera tener la silla de ruedas. Al hablar del asunto, Aaron expresó: “Estoy feliz porque podrán hacerme la silla, y porque ellos hicieron todo este proyecto por mí. (...) Me ayudan siempre con las tareas, o convidándome su merienda cuando yo no traigo”.

3. Adolescentes fundaron una organización benéfica

Undood Argentina es un proyecto en el cual se realizan actividades para niños pequeños de escasos recursos y recolectan donaciones. El dato no resultaría tan llamativo (afortunadamente hay muchos voluntarios dispuestos a brindar su grano de arena en el mundo) si no fuera porque sus fundadores son dos adolescentes de 17 años, Joaquín Verdeja y Augusto Vitores. Una vez que pusieron en marcha la idea, muchos de sus compañeros de clase quisieron formar parte de esta, hasta que aquel entusiasmo se contagió a estudiantes de otras instituciones.

Actualmente, 30 adolescentes visitan hogares de niños, juegan con ellos, festejan sus cumpleaños y hasta hacen espectáculos de talento con magos y músicos. “Cuando recibimos el amor que nos dan los chicos, que ni bien llegamos al hogar corren a abrazarnos, esas son las cosas que más me emocionan. Y, además, compartir este proyecto con amigos es lo mejor que pudo haberme pasado”, contó el fundador. Con respecto a lo que motivó toda la iniciativa, él explicó: “La solidaridad hace que los jóvenes nos movamos. Todo surge de las ganas de hacer algo por los demás, de conocer otra realidad y de querer aportar algo para cambiarla”.

4. Estudiantes crearon bastón inteligente para no videntes

Este bastón tiene sensores que posibilitan que las personas no videntes puedan esquivar obstáculos en altura, como pozos y charcos, a través de vibraciones y alertas sonoras. El docente de los alumnos que idearon el proyecto dijo: “Ellos tenían que llevar a la práctica lo que estaban aprendiendo sobre programación, y, como nos interesa colaborar en cosas útiles que ayuden a la integración a la ciudad de las personas con discapacidad, surgió la idea del bastón”. Este gesto trascendió el ámbito escolar hasta beneficiar a la gente, demostrando que se puede emplear la tecnología al servicio de la inclusión social y que los estudiantes de secundaria pueden llevar a cabo iniciativas para cambiar su entorno para mejor.

5. Adolescente brinda clases de RCP gratuitas

Uriel, un muchacho de 16 años, decidió aprender y enseñar RCP a raíz del fallecimiento de su hermano, Kevin, quien murió a los 18 años de edad mientras jugaba fútbol. Él sufrió un ataque cardíaco que le arrebató la vida, puesto que, en el momento en el que eso sucedió, nadie contaba con los conocimientos necesarios para ayudarlo. Pese al acontecimiento traumático, lejos de encerrarse en la tristeza, Uriel formó una organización que ya ha educado a 10 mil personas en escuelas, universidades y otras instituciones. “No queremos que haya otro Kevin ni que otra familia lamente una pérdida por falta de conocimiento”, dijo, asegurando que es un adolescente normal que va a fiestas y disfruta el momento con amigos, pero que siempre encuentra el tiempo para poder enseñar RCP.

6. Niño ayuda a un compañero con autismo en su primer día de escuela

Quién hizo pública esta historia fue Courtney, la madre de Christian, un niño de cinco años que ayudó a un compañero con trastorno de espectro autista a entrar a la escuela en su primer día de clases. Ella escribió en Facebook: “Estoy tan orgullosa de mi hijo... Christian vio a un niño en una esquina llorando, así que fue a consolarlo, tomó su mano y entró con él a la escuela. Es un honor haber criado a un niño tan amoroso y compasivo. Tiene un gran corazón”.

Tras una entrevista periodística junto a Courtney, la madre de Conner, el niño a quién Christian ayudó, contó que estaba muy preocupada por su hijo, ya que es muy sensible y temía que fuera maltratado en la escuela por su condición. Sin embargo, al ver cómo lo recibió Christian, se sintió aliviada. Quién recibió la mayor alegría con aquel significativo gesto fue Conner, quién expresó: “Me encontró y tomó mi mano, y me saltaron las lágrimas felices”.

7. Estudiante de secundaria trabajó 2 años para comprarle una silla de ruedas a su amigo

Para Brandon, un estudiante de secundaria de Kansas, Estados Unidos, trasladarse dentro de la escuela era una acción que requería de mucho esfuerzo: “Mis brazos se cansaban mucho, y, de vez en cuando, tenía que detenerme y descansar”, contó el adolescente. Al notar todos los percances que él debía enfrentar día a día, su amigo, Tanner, trabajó a medio tiempo por dos años hasta ahorrar lo suficiente para poder comprarle una silla de ruedas eléctrica.

Cuando pudo comprarla se la llevó a la escuela como sorpresa, y fue tal la emoción de Brandon que comenzó a llorar. Aquella reacción hizo sentir a Tanner que el esfuerzo no solamente había valido la pena, sino que sería capaz de volver a pasar por todo el trabajo nuevamente con tal de conseguir aquel mismo resultado. “Hay muchas personas allí afuera que tienen problemas y necesitan un poco de ayuda. A veces no pueden hacerlo por sí mismas”, contó al justificarse, y agregó: “Los niños me preguntan si valió la pena. ¿La valió? Sí, al 100 %”.

8. Niño donó lo que había ahorrado para viajar a Disney para ayudar a evacuados de un huracán

Jermaine Bell había ahorrado dinero para viajar con su familia a Disney en su séptimo cumpleaños. Sin embargo, su ciudad se vio afectada por el huracán Dorian, y, pese a que él no fue un damnificado, decidió darle un uso más solidario a su dinero. Así que improvisó un delantal, armó un puesto en la autopista con hot dogs, papas fritas y bebidas gratuitas para todos los evacuados del huracán. “Quería que las personas que debían trasladarse tuvieran algo de comer, para que pudieran disfrutar del viaje al lugar donde se alojarían” contó Jermaine, quien afirmó que no había renunciado a su sueño de viajar a Disney, pero que podía hacerlo en cualquier otro momento.

Las buenas acciones tienden a contagiarse, por lo que, tras viralizarse su noble gesto, la compañía Walt Disney decidió hacer algo al respecto y esperó al cumpleaños de Jermaine para hacerle una celebración sorpresa al niño. En esta fiesta apareció el ratón Mickey y le obsequió a él y a su familia un viaje a Disney para que Jermaine pudiera cumplir su sueño. “De ninguna manera podríamos haber sabido que algo tan simple como ser generoso hubiera explotado y afectado positivamente a tanta gente”, reflexionó su madre.

9. Niños ayudaron a caminar a un chico con parálisis cerebral

Muchas veces, los gestos más nobles tienden a manifestarse en pequeñas acciones, como es el caso de dos niños de cinco años que decidieron integrar en su juego a un niño con parálisis cerebral, ayudándolo a caminar. Quien publicó esta historia fue la hermana mayor de Jeffrey, el niño con parálisis cerebral, contando que, cuando fueron en familia a un parque acuático, los amigos del pequeño, al ver que se movía lentamente para alcanzar los juegos, decidieron caminar con él a la piscina, ayudándolo a pasar todos los obstáculos y las escaleras. En un tuit dijo: “Uno de los obstáculos que enfrenta Jeffrey con la parálisis cerebral es que sus músculos se tensan, lo que le dificulta caminar. Hoy, en el parque acuático, le costó mucho desplazarse, pero sus amigos lo empujaron a seguir y no lo dejaron atrás”.

10. Niño organizó festival solidario para ayudar a una escuela

Juan Cruz Merlo se hizo reconocido en su país natal, Argentina, por ser el “payador” (cantor popular que improvisa versos acompañado por una guitarra) más pequeño de todos. A los 6 años aprendió a tocar ese instrumento solo, y, conforme fue pasando el tiempo, comenzó a asistir a festivales importantes que dejaron en manifiesto su talento. Haciendo uso de su voz y acompañado por su familia, a los doce años de edad decidió organizar un festival a beneficio de una escuela de bajos recursos.

“No asisto a esta escuela, pero tengo amigos en el barrio que sí lo hacen, y veía que necesitaban muchas cosas, como ropa y útiles escolares. Entonces le dije a mi papá si podíamos hacer una fiesta a beneficio del lugar, y me dijo que sí”. Juan contó que, en lugar de cobrar entradas al público, pidió alimentos no perecederos, útiles escolares y ropa para los estudiantes.

¿Cuál de estas historias te sorprendió más? ¿Conoces algún otro caso en el que niños se hayan convertido en un ejemplo a seguir hasta para los adultos? Cuéntanos en la sección de comentarios.