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18 Historias fascinantes que solo podrían haber ocurrido en un taxi

Desde el exterior, puede parecer que el trabajo en un taxi es rutinario, monótono y aburrido. Pero los héroes de nuestra colección saben con certeza que algunos de los viajes se convierten en una aventura emocionante o terminan con curiosidades. Algunas, por ejemplo, son historias sobre pagos en ensaladas, personas introvertidas y un conductor mago.

Tanto los taxistas como sus clientes han compartido sobre sus viajes más memorables en Internet, y Genial.guru ha recopilado para ti los más originales.

  • Trabajo en un taxi. Al parecer, soy el tipo de conductor que está en peligro de extinción, ya que me gustan los viajes silenciosos y tranquilos. Para evitar conversaciones ajenas, hice lo siguiente: imprimí una hoja con la frase “El conductor es sordo, la música en el auto es para ustedes, los pasajeros”. Esta estrategia me ha servido muy bien, las personas siempre van calladas. Pero me ha sorprendido que, aun así, algunas chicas me han preguntado:
    — ¿Es verdad que usted es sordo?
    Yo solo volteó a verlas de forma asombrada asintiendo con la cabeza.
  • La noche de año nuevo, llevé a una chica con demasiadas bolsas a un club de baile. En el camino, escuché una historia triste sobre cómo ella acaba de terminar con su novio. A la hora de pagar, me informó rápidamente que no tenía dinero y me quería pagar con... ensaladas. De los recipientes que llevaba en sus bolsas, comenzó a sacar ensalada rusa y otras cosas.
  • Llevé a unos pasajeros al aeropuerto. Se bajaron y rápidamente me llegó una nueva solicitud para ir fuera de la ciudad. Un hombre se subió, guardó sus maletas en la parte trasera y se sentó en el asiento delantero. Tuvimos una conversación sin sentido. Llegamos al destino, me pagó y se dirigió hacia su complejo habitacional. Le grité:
    — ¡Amigo, se te han olvidado tus maletas!
    Se volteó y de manera sorprendida:
    — ¿Qué maletas?
    Después me dijo con ojos sorprendidos:
    — ¡Demonios! ¡Olvidamos a mi esposa en el aeropuerto!
    Nos tuvimos que regresar.
  • Ayer llevé a unos chicos que querían ir al hotel en donde se encontraba su amigo para relajarse y tomar algo. Llevaban consigo una bolsa de basura llena de cervezas. Cuando íbamos en camino, cambiaron de opinión y decidieron ir a un bar. Cuando llegamos al establecimiento, se bajaron y dejaron la bolsa. Les dije que la habían olvidado, pero me dijeron que me la podía quedar como propina. © Kahlvin / Reddit
  • Trabajo como taxista por las noches. Una chica me hizo la parada, se subió y me confirmó la dirección. Nos saludamos y la chica me preguntó: “¿En cuánto tiempo llegaremos?”. Vi mi navegador y marcaba 25 minutos. Le dije que, por los semáforos y el tráfico, “Aproximadamente unos 25-30 minutos”. Ella tomó su teléfono, le marcó a alguien y dijo: “Estaré en 11 minutos”. Como era de noche, llegamos bien y con tranquilidad, pero, durante ese tiempo, le marcaron dos veces y le preguntaron dónde estaba. Explíquenme, ¿qué ganan con mentir?
  • Era de noche. Hacía mal clima: estaba lloviendo y había mucho viento. Yo no estaba de buen humor. Llevé a mi pasajero hasta su destino, terminé el viaje y, de repente, me preguntó:
    — Dígame, ¿en qué consiste el respeto mutuo entre un cliente de un taxi y el taxista?
    Yo frunciendo las cejas, reflexioné, pero respondí:
    — Cuando un cliente hace su solicitud correctamente, sale sin retraso y no espera su cambio por un centavo. En tal caso, el conductor es cortés, atento en el camino y él mismo ayuda a una persona con su maleta, a una mujer embarazada o una persona con muletas.... No alcancé a terminar mi frase cuando el chico cerró la puerta y se fue sin pagarme 50 centavos.
  • Hace poco, comencé a creer en el karma instantáneo. Un chico subió a mi taxi, me pidió que lo llevara a una casa que se encontraba al cruzar la calle. Me dijo que no tenía dinero, pero me haría una recarga telefónica, le dejé mi número y se fue. Si embargo, el dinero nunca llegó. Bueno, era poco dinero, nada preocupante. Seguí trabajando, un par de horas después, unas chicas subieron al auto y me dijeron: “Tiene algo en el asiento”. ¡Era un pasaporte! ¡Comencé a pensar minuciosamente a quién le pertenecería este pasaporte y ahí me di cuenta! Encontré al chico en una red social y le escribí. Al día siguiente, me llamó y me pidió perdón por la deuda. Fui a entregarle su pasaporte, él me dio dinero y ni siquiera me quiso ver a los ojos. Bueno, tengan cuidado con sus cosas y no estafen a los taxistas. ¡La vida da muchas vueltas!
  • En 1998, no había nada de celulares y pedir un taxi era un verdadero problema. Una noche un grupo de amigos y yo decidimos ir a la tienda. Salimos a tomar un taxi. Estábamos hablando y una miniván se detuvo. Le dijimos que no necesitábamos un auto tan grande y que estábamos esperando un taxi pequeño. El conductor nos preguntó a dónde nos dirigíamos. Le respondimos. Nos dio un precio bastante accesible y sonrió. Pensé que era una broma. Nos llevó a la tienda, nos esperó y nos llevó de regreso. Nunca me había tocado un taxi como ese.
  • Durante un tiempo, mi papá trabajó como taxista. Un día, llevó a una persona de gratis porque lo primero que le dijo al subir al auto fue: “¡Persigue a ese auto!”. Y mi papá siempre había querido que alguien le dijera eso. © raleighstark / Reddit
  • Al llegar por unos pasajeros, me estaban esperando 4 personas. Iban vestidos con trajes clásicos, llenos de cadenas de oro y anillos grandes. Luego, me di cuenta de que iban a una boda. Subieron y me indicaron su destino. Una persona, al ver su reloj, le dijo a la otra con un acento muy marcado.
    — Oye, llegaremos tarde, ¿verdad?
    — Si el conductor va rápido, llegaremos a tiempo...
    Yo respondí:
    — La policía está por todos lados con el radar controlando la velocidad, así que es imposible.
    El primero, al pensar un poco, dijo:
    — No hay problema, les dices que estas personas prometieron matarte como si fueras un borrego si llegamos tarde a la boda.
    En ese momento, comencé a reírme con ellos durante unos cuantos minutos.
  • Un día, unos clientes trataron de convencerme de llevar a su cabra embarazada. Tuve que rehusarme cortésmente. © unknown / Reddit
  • Un día, iba junto a mi mamá en el asiento trasero de un taxi de camino a una fiesta. Traté de delinearme los ojos cuidadosa y lentamente. En ese momento, el conductor se detuvo en la orilla. “¿Pasa algo?”, le preguntó mi mamá. “Esperaré a que dibuje sus líneas en los ojos, porque si algo sale mal, calificará mal nuestro viaje”. Bueno, ese conductor se ganó sus cinco estrellas. © Jahnvi Gupta / Quora
  • Se me hacía tarde para llegar al trabajo, estaba de mal humor y tuve que llamar un taxi. Llegó un hombre extraordinario, al parecer, de unos 65 años de edad y me subí.
    — ¡Buenos días!—, le dije.
    — ¡Buenas! ¿Vamos a esta dirección?
    — Sí, es correcto.
    — Bueno, tengo que recargar pilas. Sacó su teléfono, lo conectó al estéreo y puso un concierto de AC/DC. Así fuimos recargando pilas. ¡Genial!
  • Hace un año, mi amigo comenzó a trabajar como taxista. Su primer viaje fue el siguiente: 4 chicas de un grupo musical se dirigían a un establecimiento para almorzar y todo el camino fueron cantando para mi amigo. © Crow_T_Robot / Reddit
  • Acepté una solicitud de viaje desde el aeropuerto, subió una pareja y nos fuimos. Tomamos la autopista y sentí que estaba dándome mucho aire en la oreja. Noté que ellos habían bajado el vidrio e iban callados. Estaba dándome mucho aire, pero no podía decir nada, porque eran clientes VIP. Después de 20 minutos, la chica me preguntó: “¿Podemos subir el vidrio?”, les dije que por supuesto. En ese momento, me acordé de que, después de ir al autolavado, ventilé el interior y, al parecer, no subí todos los vidrios. Ellos no dijeron nada y yo tampoco. ¡Ay, estos introvertidos!

¿Qué situaciones curiosas te han ocurrido al viajar en taxi?

Imagen de portada © Jermontaz / pikabu