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Nació en un campo de refugiados, caminaba tres horas para usar una computadora y ahora desarrolla videojuegos que promueven la paz

Lual Mayen pasó 22 de sus 24 años actuales en un campo de refugiados en el norte de Uganda. Nació y se crio rodeado de bombas y guerras, como la de Sudán del Sur que obligó a sus padres a escapar del país. Por eso no sorprende que su sueño sea la existencia de un mundo sin violencia y la forma que encontró para difundir este mensaje es a través de videojuegos que él mismo crea en su propia empresa.

Genial.guru te cuenta la vida de este joven autodidacta que superó cientos de barreras para convertirse en desarrollador de juegos y hoy brinda charlas motivacionales que inspiran a promover la paz en el mundo.

El contacto con una computadora en el campo de refugiados

La segunda guerra civil sudanesa que tuvo lugar entre 1983 y 2005 fue uno de los conflictos armados más mortíferos de finales del siglo XX y provocó más de cuatro millones de desplazados. Entre esas personas que escaparon de sus casas estuvieron los padres de Lual, quien nació durante el trayecto de unos 320 kilómetros que realizaron para llegar a un campo de refugiados. Sus dos hermanas mayores no sobrevivieron.

La primera computadora que vio fue a los 12 años en el centro de registro del campamento en el que se crio. La fascinación fue inmediata y le pidió una a su madre. Ella ahorró dinero durante tres años para comprarle una laptop, pero ante la falta de electricidad en el lugar, tuvo que caminar tres horas todos los días a un cibercafé para poder cargarla.

Videojuegos que promueven la paz en lugar de la violencia

Todo ese esfuerzo valió la pena: a través de su nuevo dispositivo, Lual aprendió inglés y descubrió el mundo de los videojuegos, muchos de ellos cargados de violencia. Se dio cuenta de que su popularidad entre personas de todas las edades, especialmente entre niños y jóvenes, generaba una buena forma de divulgar un mensaje distinto, que inspire paz y ayude a su región y al resto del mundo.

De forma autodidacta, estudió diseño gráfico y programación para desarrollar aplicaciones y creó su propia empresa llamada Junub Games. “Mi objetivo principal era hacer algo que contribuya con mi país. Me di cuenta del poder de los juegos y lo útiles que pueden ser para la paz y la resolución de conflictos”, indicó al disertar en una conferencia de la industria a la que fue invitado en la ciudad de San Francisco (Estados Unidos).

El primer videojuego que desarrolló

El primer juego que desarrolló se llama “Salaam” (que significa “paz” en árabe). La versión inicial fue para teléfonos móviles. En él, los jugadores tienen que tocar con los dedos las bombas que caen desde el cielo y desactivarlas antes de que caigan sobre una aldea asediada por la destrucción que genera la guerra.

Primero lo distribuyó en el campo en el que vivía porque su objetivo “era hacer un videojuego para regalar a los refugiados y que tengan algo para entretenerse, poder reunirse y aprender o jugar”, dijo el joven. Su aplicación se volvió viral al compartirla en Facebook y esto permitió que se conociera su historia. El Banco Mundial lo convocó para ser un asesor en programación y recibió una visa para viajar a Washington, ciudad en la que reside actualmente.

Premios, planes y la espera por reencontrarse con su familia

Lual trabaja para lanzar este año una versión mejorada de Salaam y brinda conferencias motivacionales que inspiran a otros a buscar la paz mundial. Por su vida y obra, ha recibido varias distinciones, entre ellas Global Gaming Citizen, muy reconocida en la industria del videojuego, por “usar los juegos como un vehículo para promover la paz”.

En el plano personal, desde hace dos años no ve a su familia, pero eso está por cambiar pronto, ya que los está ayudando a terminar con los trámites migratorios para que se muden a Canadá. “Aprendí a superar los desafíos a través de mi actitud positiva y esperanzadora. Me entrené para ser adaptable e ingenioso, para sacar lo mejor de lo poco que tenía”, explica el joven al hablar sobre sí mismo.

¿Qué palabras se te vienen a la mente tras conocer la historia de Lual Mayen? ¿Consideras que la mayoría de los videojuegos incitan a la violencia en lugar de la paz? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios.