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Un chico con síndrome de Down demuestra que todos podemos alcanzar cualquier sueño que nos propongamos

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A Jake Pratt se lo podría definir como un verdadero amante de la vida. Es un joven que, desde pequeño, tiene un solo objetivo: cumplir sus metas. Y la receta que encontró para conseguirlo es trabajar duro, confiar en sí mismo y nunca bajar los brazos. Desde que le diagnosticaron síndrome de Down y, contra todos los pronósticos de los doctores, el chico ha logrado graduarse en la Universidad, obtener su permiso de conducir y conseguir dos empleos.

Jake compartió con Genial.guru los detalles de su historia que demuestra que, sin importar las circunstancias, todas las personas pueden alcanzar cualquier sueño que se propongan.

Un diagnóstico inesperado

Cuando Jake era muy pequeño, fue diagnosticado con síndrome de Down y las palabras de los médicos dejaron a toda su familia muy sorprendida. Los doctores dijeron que el niño nunca podría insertarse en la sociedad, que no sería capaz de llevar adelante una vida normal y que, probablemente, debería pasar gran parte de su vida en un centro de salud.

Lejos de deprimirse o ponerse triste por el diagnóstico, la familia de Jake lo usó como un trampolín, y desde entonces han impulsado a Jake a lograr todo lo que se proponga.

Detrás de un niño feliz hay una familia amorosa

Nuestros seres queridos son muy importantes: nos acompañan, nos contienen, nos cuidan y están presentes en cada paso que damos. La familia de Jake fue un eslabón clave para que el chico pudiera alcanzar sus sueños. “Mi familia siempre me ayudó a saber que, en el futuro, podría hacer cualquier cosa que quisiera. Nunca me trataron diferente. Mi mamá y mi papá apoyan todo lo que hago. Me llevaban a todas mis clases deportivas y manejaban desde Alabama hasta Clemson para dejarme en el colegio. Mis hermanas Amy y Emily también hicieron mucho por mí”, dijo Jake.

Y cuenta que ama los deportes y pasó una infancia feliz jugando béisbol, básquet, fútbol y participando de las olimpíadas especiales. Además, comenzó a practicar paddle surf cuando tenía 6 años y continúa haciéndolo.

Un chico que sabe cómo cumplir sus metas

Día a día, Jake demostraba que con esfuerzo y perseverancia es posible alcanzar cualquier meta. Contra todo pronóstico, el chico se propuso ir a la Universidad y lo logró, quiso sacar su permiso de conducir y alcanzó un puntaje de 100 en el examen.

Luego, su objetivo fue conseguir un trabajo y no solo obtuvo uno, ¡tuvo dos! “Me levanto a las 5 AM y me preparo para ir a mi trabajo en el campo de golf. Estoy ahí entre las 6 y las 11 de la mañana. Durante las vacaciones, trabajé para UPS por la tarde, hasta las 7, y espero volver a trabajar con ellos pronto”, detalla Jake.

Pero su paso por la empresa de envíos UPS no solo fue una experiencia increíble para el chico, también le permitió conocer a Richard Wilson, uno de sus ídolos y referentes de vida. “Me enseñó todo sobre el empleo y fue siempre amable y paciente conmigo. Es un trabajador incansable y quiero ser como él. Nunca me trató en forma distinta por tener síndrome de Down. Es un buen amigo y aún salimos juntos”.

Jake y Grace, una historia de amor sin barreras

Jake conoció a Grace en la escuela. Primero eran amigos y tenían una linda relación. En enero de 2017, la chica le preguntó a Jake si quería acompañarlo a uno de los bailes del colegio y él aceptó. Fue ahí cuando nació el amor entre ellos y están juntos desde ese momento. “Ella me llama ‘cariño’ y yo le digo ‘nena’”, cuenta Jake. Y explica que Grace es muy tímida y que, a veces, tiene que hacerla hablar con otras personas ya que él se define como muy extrovertido. Tanto que, en algunas oportunidades, ella le pide que se calme.

La historia de amor entre los chicos parece ir muy bien y Jake está ahorrando para poder comprarle a Grace un anillo de compromiso. Además, sueña con casarse pero, cuando le preguntamos si quiere tener hijos, su respuesta fue negativa. “Cuando hablamos de los niños siempre digo que no porque cuesta mucho mantenerlos. Pero tenemos muchos sobrinos a los que amar”.

A Jake aún le quedan sueños por cumplir

Los sueños actúan como faros que guían nuestras acciones y nos hacen querer avanzar hacia ellos. Así es como Jake vive cada una de sus metas. Ahora, el chico anhela obtener su licencia de conducir (ya que por ahora solo tiene el permiso), comprar su propia casa y mudarse. Por eso trabaja duro y usa la música como una herramienta que le permite mantenerse motivado y con energía para acercarse a sus sueños cada día un poquito más. No hay dudas de que lo logrará.

El joven crea conciencia y derriba prejuicios

Al chico le gusta ser un modelo de inspiración para otras personas con síndrome de Down. Quiere demostrarles a ellos y al mundo que pueden hacer sus sueños realidad, sin importar cuáles sean. “Mi primer consejo es que sean amigables con todos. Siempre tienes que trabajar duro. Llega temprano, no te pierdas una clase, mantén una buena higiene y haz nuevos amigos. Cree en ti y nunca abandones. Solo sigue avanzando”.

La historia de Jake es realmente inspiradora. Si lo tuvieras en frente y pudieras hablar con él, ¿qué te gustaría decirle? ¿Te quedan sueños por cumplir? Cuéntanos cuáles son y cómo harás para alcanzarlos.

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