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13 Situaciones desesperantes con la ropa que toda mujer ha experimentado alguna vez y cómo evitarlas

La moda ha ido evolucionando a través del tiempo para amoldarse a nuestras necesidades diarias. Aunque vivimos en una época llena de opciones y podemos encontrar ropa para todos los gustos y ocasiones, hay veces en que los diseñadores parecen crear ciertas prendas con el propósito de ponernos en aprietos.

1. La ropa estrecha y la batalla para entrar en ella

La ropa ajustada, sin duda, es una gran aliada para resaltar nuestra figura. Sin embargo, a veces, ponernos ese pantalón skinny o ese vestido que nos queda tan bien se convierte en una auténtica pesadilla de tirones y desesperación. En ocasiones, incluso necesitamos convertirnos en acróbatas o pedir ayuda si esa blusa que tanto nos gusta se nos enreda en la espalda y no hay poder humano que la baje. Además, tenemos que lidiar con que después se deslicen y con lo molesto que es acomodarnos todo el tiempo.

Un truco para ensanchar los jeans apretados es colocárselos un poco húmedos para que las fibras se estiren. También es recomendable lavar este tipo de ropa a mano y evitar la secadora lo más que se pueda.

2. Trajes de baño originales y lindos, pero enemigos del sol

Actualmente, existe una amplia variedad de trajes de baño para escoger, y algunos diseños son realmente creativos y favorecedores. Pero por muy bien que luzcamos en ellos, no debemos olvidar que el sol va a hacer de las suyas, por lo que después tendremos unas marcas de bronceado extrañas en los lugares donde menos las queríamos.

Por eso, considera si esas marcas serán visibles al usar tu ropa común después de que las vacaciones se acaben y opta por modelos de trajes de baño que te den menos problemas. También cuida la zona aplicándote protector solar según sus indicaciones.

3. Vestidos y blusas strapless que aguanten en su lugar

En teoría, las prendas strapless pueden ser perfectas para algunas ocasiones y, sin duda, se ven muy coquetas y elegantes, pero no son tan prácticas como nos gustaría. Debemos estar cuidando constantemente que no se nos resbalen para no revelar de más y escoger un brasier adecuado para evitar marcas desagradables.

También es importante que la prenda sea exactamente de nuestra medida. Si no lo es, podemos modificarla. Otro truco muy popular para evitarnos un momento bochornoso es colocar cinta de doble cara debajo para asegurarnos de que la ropa se quede en su lugar.

4. Atinar la talla y el modelo adecuados de los jeans

Definitivamente, encontrar el pantalón de mezclilla adecuado es todo un desafío. A algunas mujeres les queda grande en el área de la cintura porque tienen más cadera, mientras que a otras les queda ancho en las piernas y no les cierra en la cintura. A veces, justo cuando pensamos que encontramos la talla ideal, si somos bajitas, puede quedarnos muy largo, y en el caso de las chicas más altas, puede parecer que compraron pescadores. Lo mejor sería que los diseñadores crearan más modelos para todos los tipos de figura.

Es muy importante escoger los pantalones en persona, evitar las compras en línea y llevar al menos tres tallas al probador: la que crees que eres, una más pequeña y una más grande. Aunque tu talla te quede, pruébate las otras dos para asegurarte de llevarte la adecuada.

5. Ir al baño con jumpsuitromper

Los jumpsuitsrompers son prendas maravillosa, muy fáciles de poner, elegantes y versátiles, perfectas para cualquier tipo de ocasión. El problema es que, por más cómodas que parezcan, el hecho de tener que desvestirse completamente cada vez que vamos al baño les quita algunos puntos.

Lo más recomendable sería elegir adecuadamente los días en los que vamos a usarlos, por ejemplo, en salidas a la playa o eventos cortos en los que no tendremos la necesidad de hacer filas y apurarnos.

6. Bolsillos falsos en los pantalones

Después de haber pasado por la odisea de encontrar los pantalones de mezclilla adecuados, nos encontramos con que a los diseñadores les encanta colocar bolsillos falsos en ellos. ¿Cuál es su función, aparte de confundirnos si queremos meter una moneda o el teléfono ahí? No sabemos muy bien, pero eso es algo con lo que los hombres definitivamente no tienen que lidiar. Los bolsillos de sus pantalones suelen ser funcionales.

Es importante comprobar los bolsillos del pantalón desde el probador y no dejarse llevar por las apariencias. Si encuentras el jean de tus sueños, pero el único problema es que sus bolsillos son falsos, recuerda que después podrás modificarlo a tu gusto.

7. Pantalones rotos que se rompen más y más

Los jeans rotos han estado de moda desde hace algún tiempo, y parece que esto va a seguir siendo así. Esos pequeños hoyos nos dan un toque juvenil y fresco; sin embargo, los vaqueros rara vez se quedan tal cual los compramos. Lo cierto es que se siguen desgarrando poco a poco, llegando a lucir desgastados y viejos, hasta el punto en que las personas nos preguntan si los compramos así o se rompieron.

Una solución para evitar esto es pegar unos parches de mezclilla del mismo color o uno similar en el interior del pantalón y ajustarlos muy bien a los hoyos para evitar que continúen desgarrándose.

8. Botones y hoyos que no fueron hechos el uno para el otro

Parece que, a veces, los diseñadores lo hacen a propósito para poner nuestra paciencia a prueba. Hay prendas con botones que tardamos años en meter en el minúsculo hoyo en el que deberían entrar. Y las cosas se complican más aún si se encuentran en la espalda.

Para lidiar con este problema, puedes utilizar un espejo para observar lo que estás haciendo, o, si la prenda está en la parte superior, puedes colocarla de frente y voltearla después de haberla abotonado. En el caso de los vestidos con muchos botones en la espalda, es preferible comenzar por el que se encuentra a la altura del cuello y luego ir bajando.

9. Unitallas para cualquier tipo de figura

Es cierto que hay materiales y telas que se expanden o reducen y están hechos para adaptarse a la forma corporal. Sin embargo, cada cuerpo es distinto, y es prácticamente imposible que una sola talla le quede bien a todo el mundo. Comprar algo que no está hecho para nuestro tipo de figura definitivamente nos desanimará a la hora de escoger. No te dejes llevar por la etiqueta y siempre trata de probarte las prendas antes de comprarlas.

10. Calcetines que se deslizan dentro de los zapatos

En la actualidad, hay todo tipo de calcetines hechos para los distintos calzados e incluso para las diferentes estaciones del año. Pero después de cierto tiempo de uso o si los calcetines son de un material muy delgado, estos pueden comenzar a deslizarse en el interior del zapato, creando una sensación de incomodidad terrible. Y lo peor es que si estamos caminando, ni siquiera podemos pararnos a arreglar la situación sin pasar un poco de vergüenza.

A la hora de escoger los calcetines, es muy importante fijarse en la tela y el tipo de calzado con el que vas a usarlos. Opta por modelos de algodón que tengan resorte, de preferencia ubicado debajo del tobillo. Comprar la talla correcta y escoger calcetines con puños de silicona también puede ayudar a la hora de evitar que se deslicen.

11. Prendas con instrucciones de lavado en seco

Pocas veces nos molestamos en revisar la etiqueta con las instrucciones de lavado cuando estamos en la tienda. Pero una vez que llegamos a casa y se nos pasa la euforia por la nueva adquisición, empezamos a poner un poco más de atención. Las prendas que deben lavarse en seco realmente pueden complicarnos la vida, haciendo que evitemos lavarlas lo más que se pueda o llevándonos a tener que recurrir a alguna tintorería por el miedo de arruinarlas, lo que puede implicar un mayor gasto de dinero.

Lo cierto es que muchas prendas tienen la etiqueta de lavado en seco porque solamente se les permite una, pero eso no significa que no se puedan lavar a mano. Trata de lavarlas siempre con agua fría y escoge un detergente suave que no arruine la tela y el color.

12. La parte del busto en las camisas femeninas

Las camisas son una prenda universal que puede ayudar a nuestro look tanto en un día casual como en una entrevista de trabajo. Sin embargo, su corte puede no ayudar en nada a las chicas, resaltando una apertura antiestética en la parte del pecho.

Para solucionar esta molestia y seguir utilizando nuestras camisas favoritas, es recomendable evitar usar brasieres push-up y optar por aquellos que minimizan el busto. También podemos colocar velcro en la parte de abajo para que la zona superior de la camisa se pegue y no se produzca una apertura.

13. Ropa nueva que transfiere sobre la ropa vieja o accesorios

Muchas veces, cuando compramos ropa nueva, generalmente pantalones de mezclilla, al principio transfieren un poco de color. Tener que preocuparnos por no usar nuestros accesorios de colores claros y tener cuidado con la blusa o abrigo que nos pondremos encima para evitar esas desagradables manchas azules puede ser una gran molestia.

Antes de ponerte unos pantalones de mezclilla nuevos, trata de lavarlos varias veces en agua fría y usa detergentes especiales para proteger el tono. También evita los accesorios de piel por un tiempo hasta asegurarte de que tus jeans ya no transfieren el color.

¿Cuál es la situación más vergonzosa o molesta que te ha ocurrido por culpa de la ropa? ¿Qué trucos utilizas para sentirte cómoda y segura con tus prendas favoritas?

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