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15+ Citas románticas en las que todos alrededor gritaban: “¡Chicos, son incompatibles!”

Una cita debe ser una experiencia alegre y emocionante. Pero a veces sucede que todo lo que podía salir mal sale mal. Y lo principal en tales situaciones es mantenerse alerta y recordar que el sentido del humor puede salvarte incluso de las situaciones más graves. Además, a veces, las historias sobre las citas fallidas terminan con la frase “Y así, niños, fue cómo conocí a su madre”.

Genial.guru se rio de buena gana con las situaciones divertidas que sucedieron en las citas de algunos usuarios de la red, y ahora las compartimos contigo.

  • Creo que la peor cita de mi vida fue cuando él simplemente estaba trabajando en su turno en una pizzería. Tuve que quedarme sentada en el auto mientras él entregaba las pizzas pedidas. © kirstyhampton / Twitter

  • Mi amiga se enamoró profundamente de un extraño de Internet. El príncipe era de algún lugar de una ciudad lejana, mi amiga es de la región del sur. Ambos fueron aceptados en la misma universidad de la capital, y luego llegó el día X. ¡El primer encuentro en persona! Y Daniel resultó ser la chica Daniela. Y no cualquier Daniela, sino una de la clase paralela a la nuestra. © Juliapo / Pikabu

  • Nos encontramos en el zoológico. Él hablaba sin parar sobre su exesposa, de cómo no quería divorciarse, etc. Luego me invitó a almorzar. Por el camino pasamos por la casa de su ex, cosa que no dejó de informarme. La única vez que no habló de ella fue cuando le comenté que había comprado una cortadora de césped nueva. Eso le interesó. Después del almuerzo me llevó de regreso y me dijo que era muy fácil hablar conmigo. Tan pronto como se detuvo, me despedí y salté del auto. © Diane Kelson / Quora

  • Vino a buscarme en una gran camioneta; quedé gratamente estupefacta. Fuimos a dar una vuelta, pero me aburrí bastante rápido porque él constantemente se quejaba de que le pagaban mal. Dije que era hora de irme y le pedí que me llevara hasta la parada. Dijo que me llevaría él mismo, y unos 5 minutos antes de llegar a mi casa, me recordó que sus finanzas estaban mal y me pidió que le pagara 3 dólares por el viaje. Le dije que un taxi me habría costado 2 dólares, y él respondió: “¡Bueno, no soy un taxi, después de todo, tengo una camioneta!”. © nikalolly / Pikabu

  • Invité a una chica a una primera cita en un café. Todo iba bien hasta que trajeron la cuenta. Debo decir que mis padres comenzaron a inculcarme las reglas de etiqueta incluso antes de que comenzara a hablar. Aparentemente, a la chica nunca se le explicó que quien debe pagar es la persona que hizo la invitación, sea hombre o mujer. Unos segundos más tarde, comenzó a demostrarme que ella no era ninguna mantenida y que podía pagar por sí misma. Esa fue nuestra última cita. © “Oídoporahí” / VK

  • Otra mala cita: me invitaron a jugar boliche, y era la primera vez que yo veía algo así. Yo jugaba al baloncesto. Tomé la bola, la tiré, calculé mal y rompí el techo. El chico tuvo que pagar por el daño. © Jeneschka / Twitter

  • Me di cuenta a primera vista de que ese sería nuestro último encuentro. Caminamos sin rumbo fijo y nos topamos con un McDonald’s. Me ofreció entrar, diciendo que su exnovia trabajaba en un lugar así. Pagamos por separado: yo me pedí un café, el chico se comió una hamburguesa, patatas fritas y un batido. Logró ensuciarse toda la cara, incluida la nariz y la barbilla, y cuando se secaba con una servilleta, masticó el papel con el logo del McDonald’s. En ese momento, mi paciencia se agotó. Reuní toda mi voluntad, me levanté y salí a la calle como una bala. © destforkowoo / Livejournal

  • Un hombre me invitó a una cita y luego me envió un enlace para comprar el boleto. Cuando le dije que no podía ir, se quejó de que él ya había comprado su boleto y yo había desperdiciado su dinero. Nunca lo olvidaré. © bilzyb / Twitter

  • Conocí a un hombre en un sitio de citas. Después de un tiempo, me invitó a una cita en un café. Pregunté por el menú, pero el hombre dijo que ya había pedido todo a su gusto. El sujeto resultó ser un vegetariano fanático. Puso ceremoniosamente frente a él un plato de una especie de sopa de crema de color verde claro y comenzó a preguntarle al pobre camarero de todo: desde si sus cuchillos habían cortado carne alguna vez, hasta si el propio camarero comía carne. Yo tenía muchísima hambre y me fui rápidamente. © jerry2641 / Pikabu

  • Tengo un amigo que es estudiante universitario, un excelente alumno. Me contó su historia. Estaba tomando clases en una escuela de manejo, allí conoció a una chica bonita. Hablaban, reían, él la acompañaba a su casa. Una vez, ella le pidió que fuera a verla el sábado, diciendo que no habría nadie en su casa. Él, por supuesto, se vistió bien, se perfumó y apareció a la hora señalada. La chica abrió la puerta, dejó entrar al invitado y, mientras él se quitaba los zapatos, preguntó:
    —¿Sabes matemáticas?
    —¡Por supuesto!
    —Mi tarea está sobre la mesa, hazla. © 101 / Livejournal

  • Conocí por Internet a un tal Leandro. En la foto había un chico joven y guapo. Nos encontramos personalmente en un parque. No lo reconocí: frente a mí había un hombre de unos 40 años.
    —No te ves igual que en tu avatar.
    —Es una foto vieja, de cuando tenía 18 años. Ahora tengo 34.
    —Dijiste que tenías 26.
    —Ah, sí, también hay otro detalle: en realidad me llamo Lee. Pero todo el mundo me dice Leandro. © Magonews / Pikabu

  • Una vez, estaba cenando con una chica. Ella me preguntó qué quería pedir. Le respondí que aún no lo había decidido. Entonces ella negó con la cabeza y dijo: “¡Oh, no! Otra vez uno de Libra...”. Y luego se levantó y se fue. © jakehadadick / Twitter

  • Estábamos paseando con un chico en un parque. En algún momento, se sentó en un banco, sacó una hamburguesa y comenzó a comer, mientras me contaba sobre una vez que su ex le mostró demasiada atención en un cine. Fue la primera y la última cita, pero cómo me reí en ese momento. © Animenime_dark / Twitter

  • Una vez salí con un chico durante aproximadamente un mes. Es decir, la relación recién comenzaba. Todo estaba bien: él era agradable, teníamos cosas en común. Un día me llamó y me dijo: “¡Tengo algo especial para ti!”. Nos encontramos y me llevó a una oficina, donde una mujer comenzó a hablarme sobre las perspectivas del crecimiento de las ventas piramidales... En ese momento, mi estado de ánimo romántico se desvaneció por completo, y él me acompañó hasta la parada de autobús, diciendo durante todo el camino que era una pena que yo no creyera en ese negocio tan rentable y que realmente tenía que unirme a sus filas. Después de todo, ¡qué ingresos! ¡Recaudaría millones todos los meses! © nikalolly / Pikabu

  • Conocí a un hombre por Internet. Me dijo que tenía mi edad. Nos encontramos en un restaurante, ¡y me horroricé al ver a un hombre 20 años mayor que yo! Pedí un trozo de pastel y él un plato completo que tenía de todo. Después de comer, dije que tenía que irme. Cuando llegamos a mi auto, trató de despedirse de mí con un beso. Intentó contactarme durante varios meses, pero ya no le respondí. Nunca más fui a una cita a ciegas. © Pamela Garris / Quora

¿Cuál ha sido la peor cita que has tenido?

Imagen de portada Magonews / Pikabu
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