Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Por qué existen tantos divorcios actualmente y qué hacer con todo lo que esto conlleva

6-26
865

En la actualidad, el divorcio se ha convertido en una norma social y cada año disminuye la cantidad de personas dispuestas a salvar como sea su matrimonio fracasado. Con base en una investigación de sociólogos, el número de divorcios crece en todo el mundo. Los científicos analizaron datos durante 40 años en 84 países repartidos por todo el planeta y llegaron a la conclusión de que el porcentaje de disolución de los matrimonios durante este periodo se ha duplicado.

Genial.guru decidió averiguar por qué hay tantos divorcios hoy en día y qué hacer al respecto.

Las causas más comunes del divorcio, según las estadísticas

De media, el matrimonio moderno dura de 7 a 10 años, dependiendo del país. Según los estudios, las razones principales para que las parejas se rompan son más o menos las mismas. Así las cosas, la mayoría se separa por infidelidad, problemas económicos y también por el egoísmo y falta de comprensión entre cónyuges. Y en la actualidad, con más frecuencia, quien inicia el divorcio son las mujeres. Los psicólogos afirman que estas son más emocionales, por lo tanto, perciben cualquier fracaso con mayor agudeza y son más propensas a analizar lo que está sucediendo en el seno de la familia. Y además, como ahora los derechos de las mujeres están mejor protegidos, son libres de elegir su propio destino: vivir de manera independiente o junto a su esposo.

Sin embargo, además de estas causas tradicionales y bastante obvias de ruptura matrimonial, también existen otras que responden a las realidades modernas. A continuación, trataremos de comprender con más detalle qué podría conducir al divorcio en una familia propia del siglo XXI.

Hoy es posible sobrevivir fácilmente solo

La institución de la familia está inevitablemente influenciada por las nuevas realidades económicas. En la actualidad, al entrar el mundo en una nueva era de sociedad postindustrial, por primera vez, el ser humano obtuvo la posibilidad de vivir cómodamente solo. Antes de eso, la familia se creaba para una supervivencia en común. Una persona, en la época preindustrial e incluso industrial, no podía ganar económicamente suficiente para estar solo. Por definición, la familia es llevar un hogar en común. Así que ahora es posible hacer esto sin la ayuda de otro: tanto el hombre como la mujer, en el mundo moderno, pueden ganarse la vida. Es por eso que una alternativa a la familia pasa por ser soltero: persona que lleva una casa de forma independiente.

Este es un concepto completamente nuevo en la historia de la humanidad. Y no solo esto sucede porque el ser humano se haya vuelto más egocéntrico, simplemente, acabamos de obtener esta posibilidad.

Por eso, las personas ya no se aferran al matrimonio por las posibles dificultades económicas que les esperan en caso de divorcio. Es lógico que, si una mujer trabaja, no tema de quedarse sin ingresos para sobrevivir sola.

Larga esperanza de vida y monogamia en serie

Todavía existe una corriente de opinión tácita en la sociedad de que, si se forma una familia, es para toda la vida. Sin embargo, la esperanza de vida está aumentando en todo el mundo, incluso en comparación con el siglo XX, por lo que esto afecta en gran medida las relaciones familiares. Imaginemos una pareja típica que está a punto de casarse.

Supongamos que la novia tiene entre 25 y 28 años y el novio, entre 28 y 32. Es bastante difícil suponer que vivirán juntos durante 40-45 años, porque todo puede cambiar bruscamente. Las personas encuentran diferentes objetivos o aspiraciones en la vida, por lo que es imposible predecir de antemano lo que harán dentro de 20 o 30 años. Es decir, el modelo de relación actual es a menudo el siguiente: las personas se casan, tienen hijos, los crían hasta cierta edad y se divorcian.

Es por eso que los sociólogos modernos hablan de la monogamia en serie. ¿Qué es eso? La monogamia es la unión de dos personas, que supone mantener una lealtad mutua. Y la monogamia en serie es un modelo de relación cuando, durante toda la vida, la persona entra en varias uniones monógamas, manteniendo la lealtad dentro de cada una de ellas.

El hecho es que, a pesar de la revolución sexual y la afirmación del principio de libertad de relaciones entre las personas, la poligamia y la infidelidad todavía están mal vistas y no forman parte de la vida de la mayoría de las parejas. La gente quiere lealtad en las relaciones y en la formación de una familia. Aunque, no para el resto de su vida. Los matrimonios contraídos de una vez para siempre se vuelven un fenómeno extraño porque este modelo era cómodo y aceptable cuando las personas morían a una edad lo suficientemente joven para los estándares modernos.

De esta manera, la monogamia en serie se convierte en una práctica común para las personas de hoy en día: los cónyuges no cometen adulterio, simplemente, terminan su relación y comienzan una nueva vida con otra persona.

Nos hemos vuelto más exigentes con la pareja

En el siglo XXI, el ser humano se ha vuelto más crítico con su pareja y la relación en general. Existen varias razones para esto.

Primero, dado que ahora necesitamos la relación, no para sobrevivir, sino para alcanzar felicidad, queremos mejorar estando al lado de nuestro ser querido. También es importante para nosotros el estatus social y las aspiraciones del cónyuge. Si no vemos un desarrollo mutuo en el matrimonio y entendemos que ya no nos inspiramos el uno al otro, nos divorciamos y buscamos a otra persona más adecuada.

En segundo lugar, hemos cambiado nuestro estilo de vida, que afecta notoriamente a la institución de la familia. En el mundo moderno, comenzamos a pasar más tiempo juntos y a comunicarnos de una manera más estrecha. Esto responde a un cambio en el concepto de trabajo y en la jornada laboral. La politóloga Yekaterina Schulman cree que las personas en el siglo XX se veían con mucha menos frecuencia que en el XXI. ¿Cómo era antes? Temprano, por la mañana, la persona se iba a trabajar, regresando tarde por la noche, mientras que la mujer también llevaba sus tareas de casa. La interacción era mínima.

Por supuesto, este estilo de vida conjunta sigue siendo muy común, pero hoy, especialmente en las grandes ciudades, el concepto de trabajo se ha vuelto bastante confuso. Cada vez más, las personas pasan a un trabajo a distancia o parcialmente remoto, abren su propia empresa o una pequeña “startup”, mientras que el servicio de limpieza puede delegarse a un servicio externo. Como consecuencia, se vuelve extremadamente importante para la persona elegir bien con quién vive y pasa su tiempo libre. Por ello, el valor de los lazos matrimoniales está creciendo, pero al mismo tiempo, también los requisitos mutuos.

Más oportunidades para conocer gente

Con el desarrollo de Internet, se hizo mucho más fácil conocer a una nueva persona. Todo tipo de redes sociales, páginas para conocer a otros y aplicaciones de citas han ampliado significativamente la posibilidad de encontrar parejas potenciales.

¿Cómo se conocía la gente antes? Básicamente, ya sea por la ayuda de familiares o amigos, o bien durante los estudios o en el trabajo. Por supuesto, siempre quedaba la posibilidad de conocer a alguien de manera casual en la calle, en el transporte o en un baile, pero aun así no era tan habitual. En la actualidad, gracias a Internet, las personas tienen todo un mundo abierto para conocerse, especialmente si hablan idiomas extranjeros. Si la relación actual no va bien, no hay tanto miedo a quedarse solo porque ahora hay muchas más posibilidades de encontrar a una persona que comparta tus intereses y pasatiempos.

Qué hacer con todo esto

No se puede decir que, en el mundo moderno, la familia haya perdido su valor anterior, sino más bien se ha transformado a sí misma. La tasa de divorcios nos revela que las personas simplemente se volvieron más exigentes y quieren más el uno del otro. Al mismo tiempo, se volvieron más libres en su elección, tanto en una como en otra dirección. Ni las mujeres ni los hombres están dispuestos a aferrarse a un matrimonio infeliz y prefieren terminar las relaciones difíciles para comenzar a rehacer su vida con una nueva persona a su lado.

Ya no estamos dispuestos a salvar la familia por los hijos o por el bien del bienestar económico, porque no nos asusta quedarnos solos. Por lo tanto, no vale la pena temer a un alto porcentaje de divorcios porque hoy en día contraemos matrimonios para ser felices y no porque sea tan conveniente y rentable.

¿Tienes tu propia opinión sobre por qué en la actualidad hay tantos divorcios? ¿Quizás puedas compartir una historia basada en tu experiencia personal o de alguien cercano?

6-26
865