12 Situaciones de las que deberíamos dejar de avergonzarnos porque son muy comunes y les suceden a mucha gente

Todos hemos pasado por experiencias vergonzosas al menos una vez en la vida. De esas situaciones en las que te sientes como un tonto y quisieras que te tragase la tierra. Hay explicaciones científicas para algunos de los aplastantes fracasos que nos suceden. Por ejemplo, los científicos han descubierto por qué a veces olvidamos la palabra que buscamos o intentamos lavar los calcetines en el lavavajillas.

En Genial.guru, pensamos que sentirse avergonzado dificulta la vida y, por lo tanto, no hay que preocuparse por pasar por situaciones desagradables que son comunes para muchas personas y totalmente normales. Te invitamos a que mires nuestra selección y recuerdes qué de todo esto te sucedió alguna vez.

1.

A veces simplemente no podemos encontrar la palabra correcta: nos da vueltas en la lengua, pero no la encontramos.

Este fenómeno se llama presque vu y fue descrito en la literatura científica hace más de 100 años. Según una versión, las opciones que vienen a la mente antes que la deseada bloquean la palabra correspondiente en la memoria. La expresión “en la punta de la lengua” es utilizada por diferentes pueblos del mundo. En Corea, por ejemplo, dicen “destella en la punta de la lengua”.

2.

¿Alguna vez te ha pasado que sales de casa, llegas al trabajo, pero no recuerdas el trayecto? Es simple: tu cerebro ha estado trabajando en modo “piloto automático” durante algún tiempo. En la década de 1990, neurocientíficos descubrieron la red de modo predeterminado (default mode network).

Resulta que nos atamos las agujetas de los zapatos y conducimos el carro por una calle conocida sin pensar en lo que hacemos. Curiosamente, en este modo hacemos las cosas aún más rápido y de manera más eficiente. Poner la tetera eléctrica en la estufa probablemente también sea resultado de ese “piloto automático”.

3.

A veces, tratamos de mentir y nos atrapan. Se llevó a cabo un experimento en el que algunos voluntarios debían responder preguntas de un cuestionario y se les daría dinero por cada respuesta correcta. Cuando la persona que llevaba a cabo el proceso se ausentaba, un participante infiltrado les ofrecía las respuestas. Algunos las aceptaban.

Después del experimento, investigadores reales llevaron a cabo un interrogatorio para descubrir quiénes habían hecho trampa. Utilizaron un truco simple: al comienzo de la conversación, les preguntaron a los voluntarios qué tan honestos eran. Después de esta pregunta, a los que hicieron trampa les resultó difícil fingir que no estaban mintiendo y fueron descubiertos fácilmente. Mentir también causa culpa, por lo que no es tan fácil hacerlo.

4.

A veces, en algún lugar de una tienda, teatro o un donde hay mucha gente y espejos, no reconocemos nuestro reflejo. Y esto no solo ocurre cuando nos vemos con ropa nueva o un peinado y maquillaje que no solemos usar.

Resulta que hay estudios que afirman que las personas poco atractivas piensan que son más bonitas de lo que realmente son, y las personas guapas subestiman su apariencia. Resulta que ninguno de los dos grupos se ve a sí mismo tal y como es.

5.

Los escaparates y puertas de los centros comerciales se lavan tan bien que, en ocasiones, la gente simplemente no ve el vidrio y choca contra él. Algunas personas incluso lo comparten en las redes sociales. En pocas palabras, si esto te sucedió alguna vez, no estás solo. Incluso nuestras mascotas pueden encontrarse en situaciones similares. Un usuario de Twitter vio a un halcón chocar contra una ventana, pero enseguida continuar su vuelo.

6.

No encontramos estudios científicos sobre por qué las personas se sienten incómodas si se confunden de persona. Pero descubrimos una hipótesis interesante: con los extraños, nos comportamos distante y cortésmente, respetando los límites personales, pero podemos volar hacia un amigo con abrazos y besos.

Es decir, una persona se revela más con aquellos a quienes conoce. Pero cuando un extraño se convierte en el receptor involuntario de tu abrazo y apertura emocional, surge una sensación desagradable, como si hubieras caminado por la calle sin ropa.

7.

Solo un médico puede decir por qué tu barriga hace ruidos. Una causa muy común de gorgoteo es el aire que ingresa al tracto digestivo cuando estás comiendo.

8.

Las fotos grupales rara vez salen perfectas. En el momento de presionar el botón, alguien parpadeará. Por supuesto, una amiga publicará en Instagram la foto en la que ella salió bien. Y siempre es una pena ser el “afortunado” parpadeante.

9.

Volvemos al “piloto automático”. ¿Alguna vez has intentado lavar los calcetines en el lavavajillas o hacer algo igualmente extraño?

Probablemente estés sobrecargado de trabajo y debas tomar un descanso. El cerebro lo necesita. Andrew Smart incluso lo explicó en su libro sobre los beneficios de la pereza humana.

10.

La próxima vez que viajes en un autobús, presta atención a cuántas personas están con los ojos pegados en su teléfono. Algunos incluso cruzan la calle sin levantar la vista de la pantalla del móvil. Y muchas veces eso no termina bien, por supuesto.

11.

Algunos cines han cerrado la antigua taquilla y ahora venden entradas en el mismo lugar que las palomitas. A pesar de las señales, la gente, intenta hacer fila frente a la ventanilla cerrada. ¿Por qué? El cerebro ama los patrones: así es como ahorra energía. Es por eso que la gente prefiere las cosas familiares.

12.

Probablemente todos alguna vez hayamos entrado al baño equivocado por error; es muy vergonzoso. En el mundo hay una especie de ley de Murphy que también debería ser estudiada: ¿por qué siempre que sales sin arreglarte, definitivamente te encontrarás con alguien conocido? Si solo una vez en el año sales sin lavarte el pelo, sin duda te cruzarás con un grupo de excompañeros del colegio.

¿Alguna vez has vivido situaciones incómodas similares?

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