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10 Trucos para aplicar cuando nuestros hijos comienzan la etapa del “no”

Si estás cansado de que, ante cualquier pedido, tu niño responda con un rotundo “no”, debes saber que se trata de un comportamiento completamente normal. Alrededor de los 15 meses de vida, los pequeños comienzan a atravesar lo que se conoce como “etapa del no”. Se trata de un período en el que buscan la independencia y autoafirmación y utilizan el “no” como herramienta de aprendizaje. Sin embargo, puede resultar un tanto fastidioso tratar con las reiteradas negativas y rabietas de los niños.

Genial.guru quiere acompañarte en las distintas etapas de la crianza de tus hijos y preparó para ti este artículo en el que te brinda algunas herramientas y consejos para afrontar con éxito la “etapa del no”.

1. Brindarle opciones

En esta etapa, es importante que el niño sienta que tiene algo de poder. Por eso, en vez de darle la orden directamente: “Ve a bañarte”, quizás sea mejor ofrecerle un abanico de opciones para que sienta que es él quien realmente está tomando la decisión. En el ejemplo del baño, entonces, podrías decirle: “¿Quieres bañarte ahora o en cinco minutos?”. De esta forma, las dos partes de la relación ganan: tú logras que el pequeño se bañe y él siente que hizo lo que quería hacer.

2. No repetir la orden más de una vez

¿Te ha pasado eso de encontrarte repitiendo el mismo pedido a un niño durante varias veces sin obtener ningún resultado? Seguro que sí. Y es que los pequeños pueden no escucharnos por diversos motivos: quizás están haciendo otra cosa, tal vez estás siendo un poco crítico con ellos o también puede ser que no estés utilizando el tono de voz adecuado. Para lograr captar la atención de los niños, no solo es importante hacer contacto visual con ellos y hablarles calmadamente, también es clave no repetir la orden más de una vez y mostrarle al niño que hay consecuencias si no cumple con lo que le pides. Si constantemente repites la orden, el pequeño te ignora y no tiene ninguna consecuencia por eso, le estás enseñando a ignorarte.

3. Darle instrucciones fáciles de comprender para su edad

De acuerdo a las distintas edades, los niños son capaces de comprender diferentes instrucciones. Por eso, lo primero que debes tener en cuenta para lograr que el pequeño reciba tu mensaje es darle indicaciones claras y adaptadas a su etapa de desarrollo. Procura utilizar un vocabulario simple en el caso de niños pequeños y un lenguaje claro y preciso en el caso de los más grandes. Recuerda que, si el niño no entiende las instrucciones, será más fácil que su respuesta sea negativa.

4. Darle la cantidad de instrucciones justa

Otro punto a tener en cuenta en relación con las instrucciones es la cantidad. Puede ocurrirnos que queremos que el pequeño haga varias cosas y le pedimos todo a la vez. Sin embargo, quizás no sea fácil para los niños recordar todo. Por eso, es ideal darle una indicación a la vez y brindarle, además, un tiempo para procesar el pedido y actuar conforme a él.

5. Decir que sí algunas veces

Cuando se trata de cosas grandes o peligrosas, por supuesto debes ser consistente con el no: “No puedes tocar el enchufe”. Pero, en algunas ocasiones, los niños hacen algunas preguntas a las que podríamos contestar tranquilamente con un sí. Por ejemplo, “¿Puedo usar este vestido hoy?”. Si ceder ante un pedido como ese no significa para ti ningún conflicto ni tampoco pone en riesgo al niño, quizás sea mejor decir que sí. Si el pequeño está en la etapa del no y se encuentra con un adulto que siempre dice que no a sus pedidos, solo estará aprendiendo la negación. En cambio, si encuentra un sí en tu respuesta, tal vez lo incentive a estar más predispuesto a tus pedidos la próxima vez.

6. Usar un tono de voz agradable y hacer contacto visual

Para que los niños te escuchen y reacciones como esperas, es clave que tu tono de voz sea firme pero agradable. No deben percibir que le estás suplicando o que lo estás ordenando. Además, es mejor hacer afirmaciones en vez de hacer preguntas: “Ve a dormir” es preferible a “¿Irías a dormir ahora?”. Por último, es fundamental dar la indicación cerca del pequeño y no hacerlo gritando desde otra parte de la casa. Acércate a él, si es necesario ponte a su altura, haz contacto visual y pídele lo que necesitas.

7. Recompensarlo cuando obedeció la orden sin decir que no

La forma en la que tú reaccionas luego del comportamiento del niño hará que este tenga mayores o menores posibilidades de volver a ocurrir. Recompensar a los pequeños luego de haber obedecido una orden hará que vuelvan a comportarse correctamente la próxima vez. Además reforzará su autoestima y mejorará la relación que tienes con él. En cuanto a tipos de recompensas, hay varias, puedes probar y elegir la que te resulte mejor: afecto (abrazos, besos, etc.), reconocimiento (“¡Gracias por estar en silencio mientras mamá trabajaba!”) o atención (jugar con ellos a determinado juego, leerles un cuento, llevarlos a un parque, etc.).

8. Contar hasta cinco en voz alta

Esta técnica puede ser útil para que el niño comprenda que, luego de dar la orden, estamos esperando que la cumpla. Si, después de contar hasta cinco en voz alta el pequeño no obedeció, puedes guiar su comportamiento con tus manos. Por ejemplo, si tenía los pies sobre la mesa, quitárselos tú mismo.

9. Preguntarle si necesita ayuda para cumplir la orden

Puede ocurrir que el niño no esté cumpliendo la orden simplemente porque no la entendió o porque no sabe cómo hacerlo solo. Si ves que el pequeño tiene intención de cumplir con el pedido, pero no lo logra, puedes preguntarle si necesita ayuda o ayudarlo directamente hasta que poco a poco pueda realizar la acción solo sin necesidad de un adulto.

10. No ceder ante sus rabietas

En primer lugar, debes saber que las rabietas son reacciones normales de los niños y lo importante es no ceder ante ellas. Trata de permanecer calmado y sereno, pero firme respecto a la orden que le has dado al pequeño. Para suavizarla, puedes intentar con algunas técnicas de distracción como ponerle una cara graciosa o llevarlo a un lugar más tranquilo hasta que se le pase. Luego de transcurrido el momento, vuelve al pedido inicial.

¿Tus hijos pasaron por la etapa del “no”? ¿Cuáles fueron tus trucos para afrontarla?

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