12 Historias que prueban que en una casa con mascotas, las que imponen las reglas son las mascotas

A veces parece que las mascotas son bastante predecibles: se guían por el comportamiento de sus dueños, tratan de obedecer en nombre de la supervivencia e incluso, si alguna vez hacen travesuras, es por culpa de los instintos. Pero, de hecho, si observas más de cerca la rutina en las casas con mascotas, resulta que también “entrenan” con éxito a sus humanos y los obligan a seguir sus reglas, aunque los propios dueños no siempre se den cuenta de ello ni lo admitan.

Genial.guru adora las historias sobre animales inteligentes y astutos que demuestran tener ingenio y principios, así que simplemente no pudimos ignorar estas publicaciones tan extraordinarias.

  • Mi loro interpreta de manera especial la palabra “no”. Sabe que está haciendo algo malo cuando se le dice “no”. Incluso él mismo sabe pronunciar esta palabra. Pero después sigue haciendo lo mismo. Debido a eso, cada vez que está fuera de mi campo de visión, sé con certeza cuándo está haciendo travesuras, ya que en ese momento se dice “no” a sí mismo. © wow-david / Tumblr
  • Mi hermano le enseña a su gata a chocar los cinco, recompensándola con bocadillos cada vez que le toca la mano con la pata. Todo parece estar bien. Pero ahora piensa que se merece comida cada vez que toca la mano de alguien. Por lo tanto, no puedo comer en la misma habitación que ella, ya que me da una palmada en el brazo con la velocidad del rayo e inmediatamente trata de agarrar mi pizza. No, Kelly, eso no cuenta, ve a terminar tu comida. © the-sky-traveler / Tumblr
  • Llevamos 10 años viviendo con mi novio. Hace 8 años que nuestra gata está con nosotros. A veces, cuando peleamos y nos acostamos en diferentes habitaciones, no podemos dormir lo suficiente. La gata empieza a correr de dormitorio en dormitorio, ronronea, se frota contra nosotros, nos muerde. Si cierras la puerta, empieza a rasparla con las garras y aúlla de forma desgarradora. Tenemos que olvidarnos de la pelea e ir a la cama juntos, y nuestra peluda amiguita se acomoda feliz entre nosotros. © Oídoporahí / Vk

“Me hacen sentir culpable por trabajar desde casa y no poder jugar”.

  • Mi compañero de cuarto tiene dos perros grandes y yo tengo un perro pequeño. A los grandotes les encanta hacer berrinches en casa y jugar ruidosamente. Pero cada vez que se vuelven demasiado ruidosos, mi perrito levanta la cabeza y gruñe, muy silenciosamente, pero lo suficiente como para que lo escuchen. Y siempre que hace esto, se detienen por un minuto y luego continúan jugando mucho más silenciosos. Muy surrealista. © CDC_ / Reddit
  • Una vez fuimos con mis hijos a una granja local y notamos a una pequeña cabra, que se quedó atascada con sus cuernos en la cerca y se sentó tristemente en el césped. Intentamos ayudarla, pero no funcionó. Terminamos acariciándola, le dimos de comer pasto y después volvimos a la caja para avisar que necesitaba ayuda. Pero antes de que pudiera abrir la boca, el chico me interrumpió con un tono de cansancio: “Sí, lo sabemos. La cabra está atrapada en la cerca. Es Brenda. Ella puede liberarse. Simplemente le gusta llamar la atención”. © his-quietus-make / Tumblr
  • Anoche me enteré de que nuestro gato ha estado yendo todos los días a una cafetería kebab en la calle durante mucho tiempo, donde lo alimentaban con carne picada de cordero. Incluso hay una foto de él en la pared. © thwphipps / Twitter

“A veces, Tom prefiere superar su crisis existencial en el refrigerador”.

  • El nuevo juego favorito de mis gatos es pararse en diferentes rincones de una habitación grande y maullar desesperadamente hasta que descubra lo que quieren. De hecho, no necesitan nada, excepto quizás ternura. Solo quieren ver a quién me voy a acercar primero. Estoy casi seguro de que se trata de una especie de competición. © prokopetz / Tumblr
  • En la universidad, vivíamos en el segundo piso y cuando hacía buen tiempo, dejábamos la puerta corrediza de vidrio del balcón abierta y la puerta de malla cerrada. Pero al regresar, a menudo encontrábamos a mi perro encerrado en el balcón. Al final, resultó que el gato de mi compañero de cuarto abría la puerta para dejar salir al perro y luego la cerraba. © vonMishka / Reddit
  • Me divierte cómo a las mascotas se les ocurren reglas, y sus dueños simplemente las toleran y dicen: “Oh, está bien”. Por ejemplo, mi gato nunca se acuesta antes que nosotros. Así que todas las noches a las 10:30, comienza a llevarnos guiándonos por las escaleras hacia la habitación. Y ahora nosotros, dos adultos, cumplimos el horario de sueño de un gato de 5 kilos. © mixbecca / Twitter

“Esta es Billy. Ella nunca entendió por qué siempre llevo un manojo de llaves conmigo en el auto y ella no. Así que ahora tiene su propio manojo y lo lleva consigo cada vez que vamos a algún lado”.

  • Mi gato es el más inadaptado de todos. Un villano, con un carácter de mil demonios, muerde mejor que un perro, si clava algo con los dientes, es imposible arrancarlo. Pero no puede escaparse del departamento. Todos sus intentos terminaron con el hecho de que se quedaba encerrado en el armario del vecino; no se sabe por qué. Una vez se escapó. Publicamos anuncios con su foto por todo el pueblo. Buscamos durante una semana, pero resultó que había estado en el armario todo ese tiempo. Y se quedaba callado. © Oídoporahí / Vk
  • Trajimos a un cachorro hace 2 semanas. Nuestro gato adulto se enoja cuando entrenamos al perro, ya que se lo recompensa con cosas ricas. Como resultado, tuvimos que hacer clases conjuntas y, francamente, el gato resultó ser mucho más decidido que el cachorro. © Dr_Julian_Helisent / Reddit
  • Una vez le llevamos una enorme y jugosa sandía a mi abuela. La cortamos, tomé un trozo, fui al patio y me senté a comer. Llegó mi perro loco y, como siempre, empezó a mirarme a los ojos hasta que compartí con él. Estaba tan contento, quería más. Pero eso no es nada. Una semana después, mi abuela llamó llorando: no había quedado ni un solo pepino en el invernadero. Solo quedaron colitas roídas. Y sé quién lo hizo... ¡Ese bobo pensó que eran sandías! En fin, dejó a mi abuela sin pepinos. © Oídoporahí / Vk

Si tienes mascotas, probablemente también te hayan obligado a aceptar algunas reglas nuevas. Cuéntanos cuáles fueron las ocasiones más divertidas.

Imagen de portada Подслушано / VK
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