Cachorro que no podía caminar, creció en un gran perro que no para de correr gracias al apoyo de su familia adoptiva

Algunas personas creen en el destino y otras en la casualidad, pero hay muchas que lo hacen en el poder del espíritu. Y cuando se trata de uno alegre, juguetón y valiente, como el de un adorable perro, hay mucho en qué creer.

Genial.guru te compartirá una extraordinaria historia de adopción de una familia que decidió ser el primer hogar en darle una oportunidad a un cachorro por el que nadie quería apostar.

Su nombre es Hugo, y nació con el “síndrome del cachorro nadador”, un problema neurológico que suele presentarse en perros muy pequeños y que básicamente impide el movimiento de las extremidades. Fue abandonado en un albergue, donde lo rescató la familia Tucker. El matrimonio suele adoptar temporalmente a canes en situaciones desfavorecidas, que requieren tratamientos especiales o terapias de rehabilitación de las que normalmente nadie quiere hacerse cargo.

Pero con los Tucker, Hugo tuvo una oportunidad. Gracias al cuidado de la familia entera, y de la manada de esta, el cachorro que no parecía tener muchas esperanzas comenzó un camino prometedor hacia la rehabilitación. Lo primero fue hacer ejercicios en agua para fortalecer los músculos de sus patas.

Convivir con otros perros también lo ayudó a tener más confianza y a tratar de imitar sus movimientos. La manada de la granja Tucker fue siempre buena y amable con el pequeño.

Hugo necesitó algunas cirugías, pero sin duda, lo que lo animó a salir a adelante fue su propia buena actitud y las ganas que tenía de andar y correr como todos los perros.

En pocos meses, Hugo ya era capaz de sostenerse en sus cuatro patas, subir escalones y seguir el ritmo de sus amigos perrunos, incluso de dar largas caminatas a la redonda.

Y, finalmente, el día llegó. Hugo estaba completamente rehabilitado. No solo se convirtió en un perro ágil y fuerte, sino también en un compañero fiel y noble. Los Tucker estaban felices con su evolución, pero tristes al mismo tiempo, pues sabían que era momento de que Hugo encontrara una familia que le brindara toda la atención y amor que se merecía.

Durante algunas semanas buscaron a la familia ideal, la cual fuese responsable, amorosa y compasiva. Incluso abrieron una cuenta de Facebook especial para la misión, llamada Go Hugo Go.

Y así como la buena voluntad, el optimismo y la buena suerte le sonrieron al encontrar a los Tucker, Hugo halló su hogar definitivo, no muy lejos de la granja que lo vio hacerse grande y caminar. Poco tiempo después, su historia se hizo viral, y ya ha recorrido el mundo entero como un ejemplo esperanzador para los cachorros que nacen con la misma condición que él.

¿Cuáles crees que sean las ventajas de adoptar un perro? ¿Por qué la adopción responsable es una buena idea?

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