10 Datos sobre la Guardia Real Británica que muestran lo complejo que es su trabajo

hace 3 años

La Guardia Real Británica son esos hombres (y ahora también mujeres) vestidos de rojo y con grandes sombreros de pelo negro que conocemos por aparecer en todas las fotografías, postales y recuerdos del Reino Unido. Estos hombres rodeados de turistas y visitantes que parecen estatuas en sus puestos de trabajo tienen una faceta que es desconocida para muchos.

En Genial.guru, te traemos una lista con algunos de los secretos más extraordinarios y mejor guardados de los guardias protectores de la familia real británica.

1. Soldados que parecen estatuas

Los guardias de la casa real británica tienen tres turnos de dos horas cada uno a lo largo del día. Durante estos turnos, su obligación y su trabajo es estar completamente firmes sin moverse para nada: ni ir al baño, ni reír, ni acomodarse el sombrero, ni tampoco rascarse la nariz.

2. Los sombreros de estos guardias están hechos para imponerse ante el enemigo

El sombrero que portan los guardias reales es parte de la tradición y se le conoce como bearskin. Este emblemático accesorio, cuyos orígenes se encuentran en el siglo XVII, tiene una medida y peso estándar de 45,72 cm y 680 gr está hecho con piel de oso negro canadiense y se usa con el objetivo de intimidar al adversario. Al usar estos sombreros, los guardias parecen más altos y dan una imagen más uniforme y atemorizante.

3. Si se les ocurre reír, reciben una sanción en forma de multa

Si alguna vez te has preguntado por qué estos hombres son tan serios y nunca se les ve sonreír, la respuesta es la multa que les pueden imponer si llegan a esbozar una sonrisa. Si un superior llega a ver este gesto en uno de los guardias, la multa puede ascender a unos 260 dólares.

4. Estos guardias son entrenados para desmayarse con clase y discreción

Si en algún momento hemos creído que desmayarse de un modo determinado y preparado era imposible, llega la Guardia Real Británica para desmentirlo. Al parecer, estos hombres son instruidos para desmayarse boca abajo con el objetivo de causar el menor escándalo y alboroto posibles, y que así el resto pueda seguir en sus labores o actividades habituales.

5. El baño tendrá que esperar hasta que finalice el turno

Durante los turnos de dos horas de estos guardias, no pueden abandonar sus puestos. Así es, a pesar de que el tiempo no es excesivo, en el que caso de que tengan ganas de ir al baño, tienen que aguantarse y esperar a que acabe su turno para poder hacerlo.

6. Cuidado con ponerte en su camino o traspasar los límites, porque tienen permitido usar la fuerza

Lo cierto es que estos guardias soportan y aguantan multitud de circunstancias y situaciones haciendo gala de una paciencia estoica, pero también reaccionan. Cuando personas llegan a entorpecer o a interponerse en su camino, ellos gritarán “Make way for the Queen’s guard!” (Abran paso a la guardia de la reina); si no hacen caso a la advertencia, ellos continuarán su camino sin detenerse a pesar de que puedan empujarte, ya que tienen prohibido detenerse durante su recorrido de guardia.

Si alguno de ellos te ve traspasando algún límite o burlando alguna norma, te pedirán que retrocedas, pero si aun así no obtienen resultados y la situación es extrema o lo amerita, recurrirán a la fuerza.

7. De vez en cuando, las estatuas cobran vida

Su posición debe ser firme durante la guardia, pero también se mueven de vez en cuando. Cada diez minutos, estos hombres chocan entre sí sus talones y hacen un recorrido de veinte pasos en torno a su garita para asegurar y revisar el perímetro. Después de esta corta marcha, regresan de nuevo al lugar de inicio.

8. Puedes encontrar a estos guardias custodiando cualquier residencia de la reina

Estos guardias son los encargados de proteger el palacio real de la reina de Inglaterra, más conocido como palacio de Buckingham, pero también el resto de las residencias de la familia real. En total, la casa real británica cuenta con 20 residencias entre las que se encuentran: el castillo de Windsor, el palacio de St. James y el Palacio de Kensington.

9. No podías encontrar mujeres en la Guardia Real porque no las había

Hasta hace unos años, las mujeres no eran admitidas en la Guardia Real Británica, pero esto cambió en el 2017. Ese año, la oficial canadiense Megan Cuoto (de 24 años) fue la primera mujer en liderar un cambio de guardia en el palacio de Buckingham. Después de eso, se han podido ver más mujeres

10. Tanto rojo en sus trajes tiene una explicación

En primera instancia, se pensaba que el color rojo de sus trajes estaba relacionado con la batalla, sin embargo, no es así. El color rojo permitía distinguirles en batalla de los enemigos y también asociarles más fácilmente con la familia real, ya que es el color que, por tradición, más llevan los monarcas británicos.

No es de extrañar que algunos de estos datos sean guardados como secretos por lo insólitos que son, ¿te imaginas siendo parte de la Guardia Real Británica?

Imagen de portada sbures / Depositphotos

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