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12 Criaturas fantásticas y fantasmales que conforman el imaginario mexicano

México es un país repleto de mitos y creencias provenientes de las culturas indígenas que habitaban la región. Los protagonistas de estos relatos son criaturas y animales fantásticos que vivían en la naturaleza y en los lagos mexicanos, acechando a los humanos desprevenidos y buscando a su próxima presa. Algunas de estas leyendas son tan antiguas que es difícil determinar su origen, pero otras fueron apareciendo en el folclore más actual. Lo que sí es seguro es que todas tienen un toque mágico que sigue cautivando a las personas generación tras generación, sin importar el paso del tiempo.

Genial.guru quiere hablarte sobre algunas criaturas fantásticas que forman parte del folclore y el imaginario de México, las cuales causan miedo y fascinación a la vez.

1. El nahual

El nahual puede ser un brujo o un ser sobrenatural que por las noches se transforma en animal. Su nombre proviene del náhuatl, pero su origen etimológico todavía está en discusión, por lo que el concepto de nahual es muy amplio: puede ser un brujo, un espíritu guardián o una entidad anímica. Cuando se asocia a un humano que se transforma en animal, su representación varía, ya que no se sabe con certeza en qué tipo de animal se convierte, aunque suele ser asociado con un coyote o un jaguar. Esta criatura existía incluso antes de los mayas y los aztecas. Entre los pueblos indígenas del norte de México ya se encontraban nahuales, y se creía que, si un humano podía conectar con su espíritu animal, adquiría la capacidad de curar y practicar magia.

2. El dzulúm

Por las sierras de Chiapas merodea un ser misterioso y maléfico en busca de hermosas doncellas. El dzulúm ejerce una atracción inevitable hacia las mujeres, quienes lo siguen hipnotizadas hasta su guarida, donde las devora. Es difícil describirlo porque quien lo ha visto no ha vivido para contarlo, pero se dice que es una criatura tan poderosa, que la leyenda cuenta que los jaguares le ofrecen sus presas. Generalmente se representa como un jaguar gigante, de pelaje brillante y atractivo. Sin embargo, los pocos que aseguran haber visto su verdadera forma lo describen como una criatura desagradable, similar a un lobo.

3. El atotolin

Esta criatura pertenece a la mitología mexica y se la considera el rey de las aves acuáticas de los lagos de Tenochtitlan. Tiene una gran cabeza, el cuerpo largo, cola y patas cortas. El atotolin se paseaba por los lagos libremente. Sin embargo, aquellos que querían cazarlo debían perseguirlo durante varios días. Según cuenta la leyenda, si a los cuatro días la cacería no tenía éxito, el atotolin despertaba al viento con su voz y agitaba las aguas para hundir las canoas.

4. El Jergas

También conocido como “el Chan de la mina”, este fantasma habita las minas de San Luis Potosí. El Jergas es un fantasma que aparece vestido como un trabajador y se presenta como ingeniero, dándoles a los mineros instrucciones precisas para encontrar oro en las minas. Como es un fantasma travieso, a veces guía al minero efectivamente hacia el oro, o esconde pepitas de oro y plata en sus bolsillos; pero en otras ocasiones simplemente hace que las personas se pierdan dentro de las minas y roba sus pertenencias. Sin embargo, suele dejarlas como pistas en el camino para que un compañero rescate a la víctima.

5. La Yusca

Según cuenta la leyenda, la Yusca fue una bruja que, en su juventud, se sacaba los ojos por la noche para cambiarlos por los de un ave o por una piedra de un tenamaste, entre otras cosas. Pero un día los perdió, por lo que desde entonces va ciega durante el día y solo ve por las noches. Se dice que es la primera en aparecerse en un velorio para cantarle al muerto, y también es un presagio de una muerte próxima.

6. El dtundtuncan

El dtundtuncan es bastante parecido a un cuervo, pero solo tiene una pata y no tiene ojos. Su nombre significa “el que va por el cielo”, y pertenece a la mitología maya. Esta criatura es, en realidad, una transmutación del demonio Kakasbal. Según cuenta la leyenda, empollaba sus huevos en las ruinas de Chichén Itzá, Uxmal y Tulum, pero por culpa del turismo se retiró a lo profundo de la selva. Es un ser temido porque sopla en sus víctimas el aliento de la muerte.

7. El Charro Negro

Es un hombre alto y elegante, pero muy delgado y de aspecto cadavérico, que se pasea por los pueblos de México sobre el lomo de su caballo. Los que han visto al Charro Negro lo asocian con el diablo. En algunos lugares dicen que ofrece una bolsa de oro a cambio de la vida de un ser querido, mientras que, en otros, se menciona que simplemente se limita a acompañar a los caminantes a su destino, pero que, si acceden a montarse en su caballo, nunca más se vuelve a saber de ellos.

8. El ahuízotl

La criatura más temida por los pescadores era el ahuízotl, un ser monstruoso que vivía bajo las aguas de Tenochtitlan. Tenía cuerpo de perro y cola de mono, con una mano al final de la misma que servía para atrapar y retener a sus víctimas, a quienes atraía imitando el llanto de un bebé o haciendo saltar a los peces. Como obedecía a los dioses del agua, las víctimas solamente podían ser tocadas por sacerdotes.

9. Che Uinic

Este personaje de la mitología maya también es conocido como “el hombre de los bosques”. El Che Uinic es un gigante que no tiene articulaciones ni huesos, y, además, tiene los pies dados vuelta, con los talones hacia delante. Por eso, sus movimientos son bastante torpes y lentos, y debe usar el tronco de un árbol como bastón para mantenerse erguido. Se alimenta de humanos y acecha a sus víctimas escondido en la selva. Si te encuentras con él, la única manera de escapar es haciéndolo reír, ya que sus propias carcajadas pueden derribarlo.

10. Cipactli

Su nombre en náhuatl significa “lagarto negro”. Era un monstruo marino mitad pez y mitad reptil con el cuerpo formado por 18 distintas bestias con bocas de dientes afilados. Según la leyenda, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl cazaron a Cipactli durante el Quinto Sol para formar la Tierra. El cuerpo de la criatura se partió en dos; una mitad se convirtió en el cielo, y la otra, en el infierno. El mundo de los hombres quedó formado en el espacio entre las dos mitades.

11. Los chaneques

Su nombre completo en náhuatl es “ohuican chaneque”, que se traduce como “los habitantes de los lugares peligrosos”. Son duendes que, aunque parecen ancianos, se ríen como niños, y su función es proteger el bosque y la naturaleza. Como cualquier duende, son seres traviesos que se divierten guiando a las personas hacia el bosque o la selva, haciendo que se pierdan allí durante varios días.

12. Chocacíhuatl (“La Llorona”)

Existen muchas leyendas sobre “la llorona”. Una de las más antiguas la relaciona con la diosa mexica Cihuacóatl, diosa de la tierra y la fertilidad. Esta diosa era la patrona de las Cihuateteo, espíritus de mujeres que fallecieron durante el parto. El más conocido de estos espíritus es Chocacíhuatl, que fue la primera mujer que murió dando a luz. Según cuenta la leyenda, la calavera de Chocacíhuatl y de su hijo flotaban sobre el lago de Texcoco para cazar a los viajeros perdidos. Los indígenas que habitaban la región creían que quien se encontrase con Chocacíhuatl estaría condenado a muerte o a una terrible maldición.

¿Conoces más criaturas y seres fantásticos mexicanos que no estén en el artículo? ¿Y de otros países? ¿Cuál de estos te cautivó más? Cuéntanos en la sección de comentarios.