7 Reglas de etiqueta que han cambiado y que podemos dejar de seguir sin parecer maleducados

Todas las personas hemos ido aprendiendo desde la infancia distintas reglas de etiqueta para saber cómo debemos comportarnos o qué cosas debemos evitar en ciertas situaciones. Sin embargo, hay algunas normas que nuestros padres o abuelos nos enseñaron y que hoy en día ya no se aplican de forma tan rigurosa.

En Genial.guru hicimos una lista con algunas demostraciones de buenos modales que han cambiado con el paso de los años, por lo que no debes sentirte mal si no las sigues.

1. Saludar con un beso en la mano puede hacer sentir incómoda a una mujer

Existen muchas maneras de saludar, y el hacerlo besando la mano de la otra persona, especialmente si se trata de una dama, es un gesto que se ha utilizado por muchos años. Sin embargo, hoy en día, esta cortesía es difícil de ver, llegando hasta el punto de que algunas mujeres pueden sentirse incómodas si un hombre las saluda de esa forma. Este gesto ha sido reemplazado por el beso en la mejilla o un apretón de manos.

2. Las notas de agradecimiento pueden ser hechas a mano o virtuales

Cuando una persona recibe una nota de agradecimiento se siente apreciada por quien se la ha enviado. Pero las “gracias” son más importantes que el papel o la tarjeta en las que se escriben, ya que lo que debe sobresalir es el afecto que se demuestra. Actualmente no es necesario escribirlas a mano, por lo que puedes manifestar lo mismo mediante un e-mail, un mensaje en el celular o simplemente diciéndoselo a la otra persona en vivo y en directo.

3. No es usual cambiar de compañero de conversación en una cena, solo cuando la anfitriona lo indica

Esta regla de etiqueta era muy común hace varias décadas (incluso podemos verla en algunas series de televisión inspiradas en otras épocas). Al participar en una cena formal, las mujeres debían prestar mucha atención al actuar de su anfitriona, ya que, mientras esta conversaba con alguna de las personas sentada a uno de sus costados, podía darse que, en cierto momento, diera la orden de “cambiar de compañero de conversación”. En ese instante, el resto de las invitadas debían hacer lo mismo que ella: dejar la charla que estaban teniendo y empezar un diálogo con la persona sentada al otro costado. Hoy en día esto se sigue realizando en eventos oficiales de entornos diplomáticos o con la realeza.

4. Ya no es poco común usar ropa de colores vivos durante el invierno

Hasta hace algunos años era muy común que las personas vistieran solamente colores oscuros o neutros durante el invierno, dejando los más claros o brillantes para otras estaciones, como el verano o la primavera. Sin embargo, hay distintas formas de usar colores vivos en la época más fría del año, siempre y cuando las prendas utilizadas sean acordes al clima.

5. En algunas ocasiones es aceptable poner los codos sobre la mesa

Es cierto que, si tenemos los codos sobre la mesa, nuestra postura no va a estar derecha y será más fácil que accidentalmente hagamos caer alguno de los objetos que están sobre ella. Sin embargo, actualmente también sabemos que, al hacerlo, especialmente mientras mantenemos una conversación con otra persona, nuestro lenguaje corporal indica que le estamos prestando atención a nuestro interlocutor. Esto es válido, siempre y cuando no haya platos de comida sobre la mesa.

6. Es mejor no permanecer sentado al conocer a alguien

Hace algún tiempo se pensaba que una mujer nunca debía pararse cuando conocía a un hombre. Sin embargo, hoy en día, especialmente en el ambiente laboral, la primera vez que un varón y una mujer son presentados, lo correcto es que se levanten de sus sillas como una señal de respeto, ya sea que estén en una cena, una reunión de trabajo o algún otro evento.

7. Ahora ya se normalizó el tener fotos familiares en la oficina

Las reglas que permiten poco o ningún cruce entre la vida personal y profesional de los empleados de una empresa se están volviendo cada vez más anticuadas. Hoy en día se sugiere que conocer la vida familiar de una persona, especialmente mediante la decoración de su espacio de trabajo, puede ayudar a normalizar la idea de que los trabajadores también tienen distintas responsabilidades fuera de la oficina, así como a sentirse más identificados y comprendidos por sus jefes, ya que los conocen y entienden las situaciones que les afectan.

¿Crees que es bueno ir actualizando las reglas de etiqueta? ¿Qué otras conoces que hayan ido cambiando con el tiempo? Comparte tus opiniones con nosotros en los comentarios.

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