8 Datos absurdos sobre los piratas que Hollywood nos mostró como si fueran una verdad absoluta y le creímos

Se han escrito cientos de libros y se han filmado decenas de películas sobre la vida romántica de los piratas. Para nosotros ahora, un corsario es un capitán con un loro en su hombro, que entierra tesoros en islas perdidas. Y, por supuesto, está acompañado por sus marineros, entre los cuales hay algunos que caminan perezosamente con su pierna de madera o constantemente arreglan su parche en el ojo. Sin embargo, la mayoría de los “datos” que conocemos sobre ellos son solo una mentira.

Genial.guru vio muchas películas sobre piratas y ahora está listo para desmentir 8 mitos arraigados.

Mito 1: Solo los hombres eran piratas

A lo mejor, muchos han escuchado la siguiente creencia: si una mujer está a bordo de un barco, entonces traerá problemas. Pero, según las historias de piratas, en este caso las dificultades las tenían los oponentes de la capitana. Por ejemplo, Juana de Belleville, viuda del conde de Clisson, vendió todas sus propiedades y salió a navegar bajo velas negras para vengar a su marido.

En la piratería hay otro nombre femenino: Sayyida al-Hurra. Colaboró ​​con otro corsario, Barbarroja, y controló el Mediterráneo a principios del siglo XVI. Y su incursión exitosa en Gibraltar solidificó aún más su reputación como una de las piratas más temidas. Por cierto, todo este tiempo fue la gobernante de la ciudad de Tetuán en Marruecos. En la imagen superior se encuentra el retrato de Sayyida.

Mito 2: Los corsarios atacaban exclusivamente en el mar

Por supuesto, las actividades piratas se asocian con el mar. Sin embargo, a menudo iban más lejos y atacaban en tierra, a veces incluso invadiendo las ciudades y las fortalezas costeras. Jeireddín Barbarroja, el comandante naval otomano, era famoso por esto. Por lo tanto, se convirtió en el gobernante de Argelia y posteriormente invadió varias ciudades de España e Italia.

El legendario Henry Morgan fue un maestro de las expediciones terrestres. Durante un viaje a Panamá, cruzó la selva e invadió la capital. Unos años más tarde, se convirtió en vicegobernador de Jamaica.

Mito 3: El capitán poseía un poder absoluto

Paradójicamente, los piratas tenían una democracia desarrollada, y todos los puestos clave eran elegidos, mientras que al capitán de las tripulaciones de naves militares o civiles lo designaban. El poder absoluto llevó a que a los marineros y oficiales se les pagara poco, se los alimentara mal y se los sobrecargara de trabajo.

Los piratas, mediante la votación, decidían absolutamente todo: a dónde navegar, a quién asaltar y qué hacer con los prisioneros. Al mismo tiempo, la opinión del capitán no significaba más que la de un simple marinero. El reparto del botín también se realizaba de forma justa, teniendo en cuenta la contribución y las habilidades de todos los participantes. Y todo esto estaba claramente escrito en un código especial.

Mito 4: Los piratas eran ladrones y asesinos

Todo el mundo ha escuchado que los piratas eran asesinos y bandidos despiadados. Pero en realidad, no era exactamente así. Debido a los bajos salarios y a las malas condiciones laborales, muchos marineros se dedicaban a la piratería. De hecho, ahí se encontraban con las mismas personas que en los barcos normales, pero las condiciones de vida eran más favorables.

En general, los piratas eran bastante compasivos para su época. Su objetivo era apoderarse de los bienes y hacían las represalias rasas solo con fines de asustar y crear la reputación necesaria. El historiador David Moore Robinson escribió sobre Edward Teach, conocido como Barbanegra: “No hay documentos que demuestren que era cruel. Excepto en la pelea final. Pero en ese caso, él solo se estaba defendiendo”.

Mito 5: A los prisioneros los enviaban a caminar por la tabla

A Daniel Defoe, en su obra Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, se le ocurrió la idea de enviar a un prisionero a caminar sobre una tabla al agua. Luego, esto fue usado y replicado por otros autores. De hecho, no hay pruebas de que los verdaderos corsarios obligaran a los prisioneros a hacer tales cosas.

Mito 6: Era normal que los piratas tuvieran un garfio en la mano y una pierna de madera

Posiblemente un garfio en la mano y la pierna de madera sean unas de las primeras cosas que asociamos con un verdadero pirata. De hecho, tales “prótesis” existían. En aquella época, los marineros solían lesionarse gravemente. Pero pocas personas podían hacer algo después de eso. A menudo, a los piratas con lesiones en las piernas les pagaban una compensación ​​y se retiraban. El garfio en la mano estorbaba menos, por eso se podía seguir trabajando con él.

Pero el uso de un parche no se asociaba en absoluto con una lesión. Se usaba para que el ojo cubierto se acostumbrara a la falta de luz en caso de que los piratas tuvieran que entrar en los espacios oscuros de la nave.

Mito 7: Frecuentemente enterraban sus tesoros

Según este mito popular, los piratas constantemente enterraban tesoros en islas deshabitadas u otros lugares escondidos. Por lo tanto, el mundo simplemente debería estar repleto de riquezas olvidadas. Pero esto está lejos de la verdad. La historia solo cuenta con un par de historias así. Una de ellas fue el tesoro de William Kidd, el cual las autoridades encontraron rápidamente. Y el capitán fue detenido. Y otra fue el botín de Francis Drake, el cual escondió inmediatamente después de capturar, aunque luego regresó por él.

Además, los principales trofeos de los corsarios no eran los objetos de oro y las joyas. En la mayoría de los casos, estaban satisfechos con comida, armas o productos alimenticios, los cuales tenían que revender.

Mito 8: Un loro en el hombro era un compañero fiel

Durante la edad de oro, entre los piratas en Europa estaban de moda los animales exóticos y las aves. Los loros eran fáciles de transportar y costaban mucho dinero. Por lo tanto, era lógico que los piratas se dedicaran a su transporte. Sin embargo, no se sabe con certeza si el capitán o el marinero navegaban por los mares con un fiel amigo sobre su hombro.

Pero se sabe que en los barcos tenían gatos. Estos no eran exigentes y al mismo tiempo eran buenos para atrapar ratones y ratas. Y según las creencias marítimas, traían buena suerte.

¿Te gustan los detalles de la vida de estos aventureros? ¿Qué película o libro sobre piratas te parece más exitoso?

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