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Cómo puede cambiar tu vida si te casas con un príncipe o una princesa

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Bodas glamorosas, coronas relucientes y el honor de ser miembro de la familia real: estas son las cosas que pueden hacernos soñar con casarnos con un príncipe o una princesa. Sin embargo, casarse con alguien de la realeza significa seguir ciertas reglas que pueden poner a prueba cualquier relación, especialmente una que está constantemente en el ojo público.

Genial.guru siente curiosidad por descubrir cómo es realmente ser miembro de una familia real, más allá del glamour y las páginas de las revistas de moda. Y encontramos algunos giros inesperados en la vida de los cónyuges reales, que pueden hacer que mires esta vida de cuento de hadas desde un ángulo diferente.

1. Deberás olvidarte del título de PríncipePrincesa

Casarse con un miembro de la familia real no significa que serás un rey, una reina o incluso una princesa. El esposo de la reina Isabel, el príncipe Felipe, en realidad no puede ostentar el título de rey. Ni siquiera es un rey consorte, ya que ese título no existe, por lo que es un príncipe consorte. Si el príncipe William se convierte en rey, su esposa, la duquesa Kate, será reina consorte.

Cuando el príncipe Harry caminó por el pasillo con Meghan, ella también se convirtió en duquesa. Tanto Meghan como Kate no tienen sangre real, por lo que solo se les puede llamar “Princesa” en presencia de sus esposos reales. Cuando no estén acompañadas de sus parejas, Meghan y Kate siempre serán llamadas “Duquesas”.

2. Puede que tengas que elegir entre un título real y el amor verdadero

La monarquía inglesa es en realidad una de las más liberales entre las familias reales. En algunos países, cuando un miembro real se casa con un plebeyo, debe renunciar a la corona de inmediato. Cuando la princesa japonesa Mako se case con su novio de la universidad, tendrá que renunciar a la corona, estatus real y su lugar en la familia real. La ley japonesa obliga a las mujeres a abandonar la corona cuando se casan con alguien que no pertenece a la realeza. Sorprendentemente, esta regla no se aplica a los hombres.

3. Es posible que tus hijos no tengan estatus real

Sofia Hellqvist fue modelo y estrella de un reality en la televisión antes de convertirse en princesa de Suecia cuando se casó con el príncipe Carlos Felipe el 13 de junio de 2015. Sus hijos, el príncipe Alejandro y el príncipe Gabriel, no tienen estatus real. El suegro de Sofía, el rey, canceló su estatus emitiendo una declaración especial en octubre de 2019. Sofía y Carlos Felipe, sin embargo, dicen que sus hijos ahora tendrán más libertad de elección en sus vidas futuras.

4. Una nueva vida como miembro de la realeza revelará tu pasado

Probablemente todos hemos hecho cosas en el pasado que no nos gustaría recordar y de las que no estamos orgullosos. Cuando una persona normal se casa con un miembro de la realeza, todo lo que sucedió en su pasado será el centro de atención. En sus días universitarios, la ahora duquesa de Cambridge, Kate Middleton, usaba un vestido transparente que inicialmente era una falda, pero se levantaba como un vestido para caminar por la pasarela en un desfile de modas, y la gente todavía está enojada por esto. Este evento ha sido recreado para la película William y Kate, con la actriz Camilla Luddington interpretando a la duquesa.

5. La política ya no es tu privilegio

Antes de casarte con un miembro de la realeza, es posible que seas políticamente activo. Todo eso llega a su fin después de decir “Sí, acepto” en el altar y convertirte en miembro de la familia real británica.

De hecho, aunque la reina Isabel II puede votar, debe mantener las cosas lo más neutrales posible. Si votara por un candidato en lugar de otro, podría influir injustamente en las opiniones de la gente.

6. Necesitarás comer rápido

Como gente común, podemos estar acostumbrados a comer todo lo que queramos cuando queramos. Pero una comida con la familia real británica acabará con eso. Si la reina está presente, la comida empieza y termina con ella. Cuando deja el tenedor y la cuchara, se espera que todos los demás también lo hagan. Probablemente necesites tomar un refrigerio antes de la cena.

7. Es posible que puedas mostrar afecto solo hacia amigos cercanos y familiares

Es una regla que los miembros de la realeza no pueden ser tocados por las personas que no son miembros. Pero esta regla se rompe todo el tiempo, especialmente cuando la familia real británica se encuentra con celebridades, políticos u otras figuras importantes. Si te conviertes en miembro de la realeza y no te agrada que te toquen, tendrás que aceptarlo porque ser miembro de la realeza significa que no debes armar un escándalo.

Para algunas otras monarquías, esta regla no es tan estricta y esto se vuelve más una cuestión de elección, como es el caso de la Reina Rania de Jordania, que no evita entrar en contacto con personas que no pertenecen a la realeza, como se puede ver en su Instagram.

8. Puedes despedirte de tus ambiciones profesionales

Es posible que tus sueños profesionales no signifiquen nada una vez que te conviertas en miembro de la monarquía. Uno de los miembros de la realeza más famosos que abandonó su carrera fue la actriz Grace Kelly, quien finalmente se convirtió en la Princesa de Mónaco. Después de su matrimonio con el príncipe Raniero, Kelly nunca participó en ninguna película. ¡Parece que ser princesa es un trabajo de tiempo completo!

9. Tu matrimonio solo puede ser posible después de un voto familiar o un permiso especial

Si la gente común quiere casarse, puede ir al ayuntamiento local y firmar los papeles. Sin embargo, no es tan fácil casarse en la familia real. En el Reino Unido, la reina debe dar su permiso por escrito para que los miembros de su familia se casen. Esto se hace para proteger a la familia de matrimonios que puedan “poner en peligro el estatus de la casa real”.

Cuando la reina Sonia de Noruega salió con el entonces príncipe heredero Harald de Noruega, él tuvo que decirle a su padre, el rey Olav V, que nunca se casaría con nadie más que con ella. Esto pondría el trono en peligro ya que Harald era el único heredero. El permiso para casarse se otorgó solo después de que el rey Olaf consultara al gobierno.

10. Ya no serás llamado con un sobrenombre o nombre de pila

Aunque probablemente a todos nos encanta llamar a Kate Middleton por su primer nombre, legalmente solo se la puede llamar Duquesa de Cambridge o “señora”. Es aún más apropiado llamarla “Su Alteza Real la duquesa de Cambridge, condesa de Strathearn y lady Carrickfergus”. Si no estás muy interesado en tu nombre formal antes de casarte con un miembro de la realeza, esto podría causarte estrés adicional.

11. Los mariscos permanecerán en el océano y fuera de tu plato

Los miembros de la realeza evitan comer mariscos cuando pueden para evitar una intoxicación alimentaria o una posible reacción alérgica, lo que puede distraerlos de sus importantes funciones. Aunque esta regla existe desde hace bastante tiempo, el príncipe Carlos a veces la rompe.

12. Deberás seguir reglas estrictas al aceptar regalos

Ser amable es probablemente la regla principal que debes seguir si vas a ser aceptado en cualquier familia real. Cuando te dan un regalo, debes pensar en los motivos de esa persona y si podría querer algo de ti a cambio. Si existe la posibilidad de que quieran algo a cambio, no debes aceptar el regalo, pero la realeza debe evaluar a fondo los riesgos de ofender al no aceptar el regalo. Además, no se te permitirá aceptar nada que valga más de £150 si eres miembro de la familia real británica.

13. Tendrás que olvidarte de jugar al Monopoly

Los miembros de la realeza no se involucran en actividades como jugar al Monopoly, especialmente no en la familia real británica. En 2008, el príncipe Andrés, duque de York, tuvo que rechazar el juego, que le fue regalado durante una reunión, porque es un “pasatiempo que se convierte en un vicio”.

14. Deberás estar de pie y sentado según el orden en todo momento

Los miembros de la realeza tienen un orden súper estricto que dicta cuándo deben pararse, sentarse y caminar. Básicamente, deberás permanecer en el orden del ranking. El orden correcto es la reina Isabel II y Felipe, Carlos y Camilla, William y Kate y, finalmente, Harry y Meghan. Deben estar siempre en este orden, y nunca se permite otra forma.

15. Es posible que debas sonreír en público, incluso si te sientes mal

La publicidad se convierte en tu estilo de vida no solo cuando realizas tus deberes reales, sino también cuando se trata de tu salud. Cuando la princesa Diana se desmayó en una exposición en Canadá, su entonces esposo, Carlos, se enfureció y le dijo: “Podrías haberte desmayado en silencio, en otro lugar, detrás de la puerta”. Ser princesa significa estar pendiente de la opinión pública y actuar siempre en consecuencia.

16. Es posible que tus padres no puedan asistir a tu boda

La reina Máxima de los Países Bajos se casó con Guillermo Alejandro, el entonces príncipe de Orange, en 2002. Los padres de Máxima no estuvieron presentes en la boda; a su padre le dijeron que no podía asistir debido a asuntos relacionados con su carrera política, y su madre decidió no asistir sin su esposo.

¿Cuál regla que siguen los miembros de la realeza puede hacerte pensar dos veces antes de casarte con un príncipe o una princesa?

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