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12 Leyendas sobre dioses nórdicos (incluida la del robo del martillo de Thor)

La mitología nórdica es una de las más ricas en leyendas, personajes y aventuras. Sin embargo, muchas de sus historias se han perdido con el correr del tiempo, aunque se haya intentado rescatarlas tanto como ha sido posible. Pues, a diferencia de otras culturas como la griega o la romana, el panteón de los dioses nórdicos no es del todo inmortal: en sus leyendas existe un Día del Juicio Final para las deidades, así como algunas debilidades humanas, lo que los hace sumamente fascinantes.

Genial.guru se sumergió en el mundo de las leyendas nórdicas para seleccionar algunas de las mejores y compartirlas con sus lectores, principalmente con aquellos que son fanáticos de Thor o del siempre travieso Loki.

1. El origen del hombre

Como todas las culturas, la nórdica también tiene su versión del origen del mundo. La leyenda cuenta que, en el principio, había un reino de hielo llamado Niflheim, y uno de fuego llamado Muspelheim. Entre ambos existía un vacío en el que no había ni forma ni contenido, el cual se llamaba Ginnungagap. En Niflheim había un caldero que borboteaba y vaciaba su contenido en Ginnungagap; cada vez que este entraba en contacto con el abismal vacío se transformaba en hielo, el cual era tocado por las chispas de Muspelheim, lo que convirtió al vacío en un lugar muy agradable, tanto así que allí surgió vida en forma del gigante Ymir, padre de todos los gigantes.

Pero Ymir no fue el único. También de la unión de hielo y fuego nació una vaca gigante sin cuernos llamada Audhumla, de la cual Ymir bebía leche. El animal lamió el hielo y creó así al primer dios: Buri, el antepasado de todos los dioses.

Ymir se echó a dormir y de él surgieron más gigantes. Buri tomó como esposa a una gigante, con quien tuvo un hijo llamado Bor. Este se casó con otra hija de gigante llamada Bestla, con quien tuvo tres hijos: Odín, Vili Ve, los primeros aesir.

Como no había nada en ese mundo, ni tierra ni arena, ni mares ni firmamento, los hermanos Odín, Vili y Ve tomaron la decisión de crear algo. Pero para ello era necesario asesinar al gigante Ymir, pues de él habían surgido todas las cosas. Así lo hicieron, y del cuerpo del gigante emergieron mares, montañas y acantilados.

Con las pestañas del gigante, los tres hermanos crearon una muralla y, dentro de ella, una ciudad llamada Midgard. Esta era una tierra hermosa, aunque también vacía. Hasta que un día hallaron a las orillas de una playa dos troncos: uno de fresno y otro de olmo. Los dioses los colocaron en posición vertical y Odín les insufló vida, Vili les dio voluntad y Ve los talló con forma humana. Del fresno nació un hombre llamado Ask, y del olmo, una mujer llamada Embla, los primeros hombres.

En Midgard construyeron su hogar a salvo de los gigantes y monstruos.

2. La leyenda de Sleipnir

Sleipnir​ es un caballo gris de ocho patas que pertenece a Odín. Es el mejor de los animales, símbolo de los vientos, con runas grabadas en los dientes y el único capaz de llegar al reino de la muerte. Las circunstancias del nacimiento de Sleipnir son muy curiosas, pues es el hijo del dios Loki (cuando se transformó en yegua) y del caballo Svadilfari.

La leyenda cuenta que, cuando estaban construyendo la fortificación para los dioses, el Valhalla, un constructor se ofreció a hacerla a cambio de tener como esposa a la diosa Freyja, quien representaba al Sol y a la Luna. Los dioses aceptaron, pero pusieron varias restricciones: el constructor debía hacer su trabajo en un plazo de tres estaciones y sin ayuda de ningún otro hombre. El sujeto aceptó y solo pidió disponer de su caballo, Svadilfari.

Para sorpresa de los dioses, el caballo tenía una fuerza descomunal y era capaz de arrastrar las rocas mejor que dos hombres. Así que, tres días antes de que el verano acabara, el constructor ya estaba cerca de completar su trabajo.

Los dioses, escandalizados, se reunieron y llegaron a la conclusión de que había un posible sospechoso de tal artimaña: Loki, el dios del fraude. Así que lo declararon culpable y lo sentenciaron a muerte si no era capaz de resolver el problema y conseguir que el constructor no recibiera su pago.

Esa noche, el constructor, como siempre, llevó a Svadilfari a conseguir más piedras, cuando de pronto se apareció una yegua (el mismo Loki transformado) que rápidamente llamó la atención del caballo, quien salió frenético detrás de ella, perdiéndose con ella en el bosque.

El constructor se retrasó lo suficiente como para no acabar en el plazo establecido. Furioso se quitó el disfraz, revelando que, en realidad, no era un hombre, sino un gigante llamado Hrimthurs. Al darse cuenta de esto, los dioses rompieron el compromiso con él y llamaron a Thor para enfrentarlo. Poco tiempo después, Loki regresó con un potro gris de ocho patas, Sleipnir, el cual le ofreció a Odín como regalo.

3. Los nueve mundos

El Yggdrasil es un fresno frondoso conocido como “el árbol de la vida”, que tiene unidos a los nueve mundos a través de sus raíces. Estos son:

  • Helheim, el mundo a donde van los muertos que perecen fuera del campo de batalla.

  • Nidavellir, donde los enanos y elfos oscuros fabrican sus inventos.

  • Niflheim, el mundo de las tinieblas.

  • Jötunheim, donde viven los gigantes de hielo y de las montañas.

  • Midgard, el mundo de las mujeres y los hombres.

  • Vanaheim, reino de los Vanir (dioses de la naturaleza y de la fertilidad).

  • Alfheim, donde habitan los elfos de la luz.

  • Asgard, donde está el reino de los dioses (aesir).

  • Muspelheim, donde habita el fuego.

4. Odín y Mímir

Mímir es un gigante, tío por parte materna de Odín, que cuida las fuentes de la sabiduría ubicadas en las raíces del árbol Yggdrasil. Odín hizo un viaje desde Asgard hasta allí para pedirle a su tío que le permitiera beber de las aguas de las fuentes, pero él se negó, pues era el único que podía hacerlo. Sin embargo, Odín insistió ofreciéndole cualquier cosa a cambio. Mímir le pidió un ojo, a lo que el dios aceptó. Así, este quedó tuerto, pero se volvió infinitamente sabio.

5. El martillo de Thor

En las leyendas nórdicas, el martillo de Thor es llamado Mjölnir. Se trata de un arma temible con características mágicas. La leyenda cuenta que un día, Loki cortó el cabello de Sif, la esposa de Thor. Este, furioso, lo enfrentó y le hizo jurar que iba a recuperarlo.

Loki fue con los enanos, los hijos de Ivaldi, y los incitó a hacer tres regalos fantásticos para los dioses, aludiendo a que no podían hacer tesoros tan poderosos como los hermanos enanos BrokkEitri. Los hijos de Ivaldi cayeron en la trampa y enseguida se pusieron a fabricar tres regalos perfectos: una lanza para Odín, una cabellera dorada para Sif, la esposa de Thor, y un pañuelo de seda que, al desdoblarlo, se convertía en el Skidbladnir, un barco para el dios Frey.

Loki, no conforme, fue donde los hermanos Brokk y Eitri y les hizo la misma apuesta, pero no contaba con que ambos querrían su cabeza a cambio. Así que comenzaron a trabajar arduamente y Loki, horrorizado por el talento y las proezas de los regalos que estaban fabricando, se convirtió en una mosca e intentó entorpecer el trabajo de ambos. De hecho, casi lo logró, pues picó a Brokk en un párpado haciéndolo sangrar mientras este terminaba el último de los regalos.

Cuando los hijos de Ivaldi presentaron sus regalos a los dioses, no hubo duda de que eran objetos extraordinarios, y la cabellera de Sif volvió a ser hermosa. Sin embargo, el último objeto presentado por los hermanos Brokk y Eitri, el que Brokk casi no pudo terminar porque tenía el párpado hinchado, fue un martillo para Thor, un “fabricante de relámpagos” que dejó totalmente fascinado al dios pese a que el mango era corto (pues Brokk no había podido seguir forjándolo), declarando así a los hermanos Brokk y Eitri vencedores.

Finalmente, Loki logró escapar con su cabeza intacta de la apuesta con los enanos gracias a sus engaños de siempre.

6. Por qué se le llama “harina de Fródi” al oro

En las leyendas nórdicas, Fródi fue un rey poderoso, descendiente de Odín, que había conseguido la paz en las tierras del norte, lo que hoy es Dinamarca. Cuando visitó Suecia, compró dos gigantas llamadas Fenja Menja para ayudarle con sus quehaceres: mover dos piedras de molino colosales, las cuales, si eran removidas, podrían conceder deseos. Así pues, Fenja y Menja se ataron al molino por instrucción de Fródi, quien les pidió que molieran oro, paz y felicidad. Sin embargo, no les permitió que descansaran más allá del tiempo que duraba una canción.

Las gigantas, enojadas, se vengaron y comenzaron a cantar la llamada “canción de Grótti”, y consiguieron invocar una multitud liderada por un rey del mar llamado Mysing. Este atacó a Fródi durante la noche y se fue con un enorme botín.

Precisamente, al oro se le llamaba “harina de Fródi” porque, si las gigantas hubiesen tenido éxito en su misión, habrían molido oro como si fuese harina.

7. Las manzanas de la inmortalidad

En la mitología nórdica, las manzanas doradas les otorgan a los dioses la inmortalidad. Cada vez que se sentían cansados, viejos, y que sus cabellos comenzaban a encanecer, acudían a la diosa Idunn, quien guardaba estas manzanas en un cofre de madera, y comían del fruto hasta que les devolvía la juventud y vitalidad.

Un día, mientras Thor, Loki, y Hoenir paseaban por el campo, vieron un águila gigantesca posada en la copa de un árbol. Los dioses se disponían a disfrutar de una suculenta carne asada cuando unos vientos muy fuertes comenzaron a soplar, impidiéndoselo. Así que, a petición de Loki, el águila les ayudó un poco. Sacudió sus enormes alas con fuerza y avivó el fuego. Así pues, lograron comer y saciarse. El águila quiso participar del banquete, pero Loki intentó impedírselo, a lo que esta respondió con un forcejeo. El ave estaba ganando cuando Loki imploró clemencia. El animal lo dejó libre, pero con una condición: las manzanas de la diosa Idunn.

Loki aceptó sin saber cuál sería la consecuencia, y, engañando a la diosa, la hizo llegar a las garras del águila. Cuando los dioses se dieron cuenta, se enfurecieron con Loki, ya que, sin las manzanas de la inmortalidad, comenzaron a hacerse ancianos. Entonces, obligaron a Loki a recuperar a Idunn y, con ella, su cofre de manzanas. Este tuvo que convertirse en un ave para rescatar a la diosa y lograr sortear al águila, quien no era nadie más que un gigante disfrazado.

8. La serpiente de Midgard

Conocida como la enorme serpiente que ronda Midgard hasta el día del Ragnarok. Se trata de un monstruo cuyo padre es el dios Loki, y cuya madre es la giganta Angrboda. Cuando los dioses se enteraron de esto y vieron las cosas horribles que el monstruo haría a través de la adivinación, decidieron eliminarlo. Odín lo lanzó al mar que rodea Midgard para que se quedara allí hasta el Ragnarok, el día de la destrucción. La serpiente creció tanto que, si se mordiera la cola, podría abrazar toda la Tierra.

9. El robo del martillo de Thor

El rey Þrymr, rey de los gigantes de la escarcha, robó el martillo de Thor como extorsión a los dioses, ya que quería por esposa a la diosa Freyja. Para recuperarlo, Heimdall tuvo la idea de disfrazar a Thor con las ropas de la diosa y enviarlo con Þrymr para engañarlo. Aunque él no estaba muy de acuerdo, aceptó y se disfrazó de novia, no sin antes llevarse a Loki con él disfrazado de dama de compañía.

Cuando Þrymr los vio llegar organizó un banquete con su familia, jubiloso y celebrando su triunfo. Cuando Thor vio toda la comida delante de él por poco queda al descubierto, pues comenzó a engullir sin miramientos. El gigante sospechó que algo ocurría, pero rápidamente Loki intervino y le dijo que el hambre de Freyja se debía a la emoción de estar casada con el rey de los gigantes.

Þrymr quedó conforme con la respuesta, pero cuando quiso quitarle el velo de novia a Freyja para besarla, Thor tumbó al gigante con el intenso brillo de sus ojos. Ante esto, Loki se apresuró a decir que se debía a la emoción y felicidad de su mirada.

Entonces, Þrymr anunció “que el martillo de Thor selle este compromiso”, develando el Mjölnir y dejándolo cerca de este. Así, el astuto Thor se lo arrebató de un golpe, se quitó el disfraz de novia y se convirtió en el verdadero dios del trueno. Toda la sala se llenó de relámpagos, pues había recuperado su preciada arma.

10. El puente del arcoíris

En las leyendas nórdicas, el Bifröst es un puente de arcoíris que une Midgard y Asgard. Básicamente es el balance entre el mundo de los hombres y el de los dioses. Se trata de un sendero que finaliza en la bóveda celestial donde se encuentra Heimdal, el dios vigilante, quien está atento a los gigantes. En las profecías nórdicas se dice que, cuando llegue el Ragnarok, el puente será destruido y, entonces, el final de todo sucederá.

11. La historia de amor de Gerd y Frey

Frey es el dios de la lluvia, el sol naciente y la fertilidad, hermano de la diosa Freyja. Se trata de un dios apuesto y exitoso, pero que se sentía muy vacío. Un día, mientras Odín no estaba en su trono, Frey se aventuró a sentarse en este para observar los nueve mundos. Entonces, desde allí vio lo que le hacía falta a su vida: una hermosa mujer, una giganta llamada Gerd.

Frey regresó a casa completamente abatido y se encerró en sus aposentos sin probar bocado muchos días. Entonces, su padre, Njord, le expresó su preocupación a Skirnir, el mensajero de Frey, a quien le encargó que investigara qué estaba sucediéndole su hijo. Así pues, Skirnir fue con el dios Frey y le preguntó qué le pasaba, a lo que este le contestó que había sido castigado al ver a la mujer más bella, pero que no era suya. En ese momento, se le ocurrió que Skirnir podría ir a verla y proponerle matrimonio a su nombre.

Skirnir aceptó, pero solo si Frey le daba su caballo y su legendaria espada. Esta era de suma importancia para el dios, pero tal era su desesperación que no tuvo más remedio que entregarla. El mensajero hizo un viaje largo y finalmente llegó a las tierras donde vivía la giganta, a quien le dijo que el dios Frey la había visto y que deseaba hacerla su esposa. Gerd se negó varias veces, pese a todos los tesoros que Skirnir, a nombre del dios, le ofreció. Hasta que, finalmente, el mensajero logró hacer un conjuro y así convencer a la giganta, quien aceptó diciendo que en nueve días vería a Frey en la isla Bur, donde se casarían.

Y así fue. Pese a que, para Frey, la espera fue un tormento, finalmente pasaron los nueve días y el dios y la giganta se casaron. Frey renunció para siempre a su espada, algo sumamente importante, ya que en la profecía del Ragnarok se dice que podría salvarlo de la devastación.

12. El Ragnarok

El Ragnarok es, para los nórdicos, el final del mundo. Se trata de una batalla que sucederá entre los dioses, los aesir, los gigantes de fuego y los jotun. Cuando dioses, gigantes y monstruos se enfrenten, todo acabará. El Ragnarok vendrá luego de tres inviernos y no habrá nada que hacer.

Curiosamente, en la mitología nórdica, los dioses sí tienen un fin, y todos están enterados de ello, pues ninguno puede detenerlo. El Ragnarok es, pues, la historia apocalíptica de lo que acontecerá en un futuro donde todos tendrán el mismo destino.

Bono: libros que rescatan leyendas nórdicas

Si quieres conocer más sobre este tema, te recomendamos leer el libro Mitos nórdicos de Neil Gaiman, Mitología nórdica de Neil Matt Hamilton, o Mitología celta y nórdica de Alessandra Bartolotti.

¿Qué te parecieron estas leyendas nórdicas? ¿Se parecen a otras de diferentes culturas? ¿Ya las conocías? ¿Qué otros mitos interesantes conoces? Cuéntanos en la sección de comentarios.