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Mira cómo han cambiado los estándares de belleza masculina en los últimos 120 años

Sería un error creer que el aspecto físico no es la preocupación prioritaria en la vida de un hombre. En todo momento, los representantes del sexo masculino intentaron cuidarse a sí mismos. Engordaban, adelgazaban, ganaban masa muscular, llevaban bigote y no se avergonzaban a fijar su peinado con laca. Pero una cosa permanecía sin cambios: seguían un cierto ideal fantasmal de belleza.

Genial.guru examinó las fotografías de archivo para descubrir cómo ha cambiado el concepto del hombre perfecto en los últimos 120 años.

Años 1900: bigote y culto al cuerpo fuerte

Se suponía que un hombre guapo a principios del siglo XX debía ser fuerte y robusto. Era alto, de hombros anchos y músculos bien desarrollados, además lucía pantalones ajustados, en aquella época eran cualidades necesarias para romper corazones de las damas. Todo el mundo se volvía loco con los atletas.

El accesorio masculino principal era el bigote. Lo cuidaban con el mismo empeño que su cabello: se rizaba con pinzas calientes, se recortaba y se fijaba con cera. Los hombres lucían chaquetas cruzadas, usaban pajaritas y tenían los cuellos de las camisas tan almidonados que les arañaban la piel.

Años 1910: decadencia y palidez

A cambio de los atletas llegaron jóvenes pálidos, dramáticos y decadentes. En aquel entonces estaban de moda la delgadez, los dedos finos, la mirada melancólica y el descuido en la ropa. Los hombres todavía llevaban bigote y se peinaban con la raya al medio.

Estaban de moda los trajes y abrigos holgados. El vestuario de los hombres se complementaba con guantes, un bastón y un bombín. Los pantalones llevaban la raya bien marcada.

Años 1920: jazz y buenos modales

La década de los años 20 es una época de jazz y el apogeo del cine. Las estrellas del cine mudo, Rodolfo Valentino, Ronald Colman e Ivor Novello, se convirtieron en los hombres perfectos de su época. En aquel entonces, un hombre perfecto debía ser no solo guapo, sino también educado. Sabía mantener fácilmente cualquier conversación, sabía bailar y tenía buenos modales.

Estaban de moda los rostros ovalados, el pelo engominado hacia atrás, la cara bien afeitada y las cejas oscuras. Los calcetines de colores brillantes con estampados se convirtieron en el último grito de la moda. Se usaban con pantalones piratas y pantalones de golf recortados.

Años 1930: aventurerismo y hombros anchos

La pomposidad y la elegancia refinada quedaron en nada. El hombre perfecto de los años 30 era un aventurero. El estándar de belleza fue representado por Gary Cooper y Clark Gable. Casi cada segundo hombre llevaba un bigote al estilo de Clark Gable.

Estaban de moda el estilo descuidado y la masculinidad: postura militar, hombros anchos, caderas estrechas y músculos bien desarrollados. Si una persona carecía de tales parámetros, entonces su falta se disimulaba con la ropa adecuada. Los hombros falsos y las mangas estrechas creaban la ilusión de tener el cuerpo “correcto”. La imagen se complementaba con un sombrero trilby y zapatos Oxford.

Años 1940: hombre fuerte y uniforme militar

La Segunda Guerra Mundial introdujo sus propios ajustes en el mundo de la belleza masculina. Los trajes fueron reemplazados por el uniforme militar, la ropa se volvió democrática y práctica. Debido a la falta de tela, desaparecieron los bolsillos de las chaquetas, así como los botones, las solapas y los pliegues de los pantalones. La gabardina ha evolucionado del uniforme militar a la ropa de abrigo diaria.

El hombre perfecto de los años 40 es un hombre valiente y multifacético. Está bien afeitado, de pelo corto, es fuerte y atlético.

Años 1950: rebeldía y rockabilly

El héroe de los años 50 era un rebelde guapo. Llevaba una chaqueta larga de tweed o una cazadora de cuero, pantalones pitillo ajustados, un cordón en lugar de una corbata y camisas de colores llamativos. Para fijar el cabello los hombres solían usar vaselina. La echaban generosamente en su cabello haciendo los peinados al estilo de Elvis Presley, o fijaban el cabello hacia atrás.

Estaban de moda los hombros marcados, la mandíbula cuadrada y la mirada melancólica, como la de Marlon Brando o James Dean. La camiseta ajustada enfatizaba los músculos del cuerpo.

Años 1960: juventud y The Beatles

Este período estuvo marcado por The Beatles. Estaban de moda los blazers sin cuello, pantalones y camisas ajustados, así como las botas puntiagudas. Los trajes de oficina fueron reemplazados por camisas de colores, cuellos de tortuga negros, jeans y pantalones de pana.

Debido a las protestas masivas de los estudiantes, se formó un nuevo ideal masculino: un estudiante delgado de ojos claros y rasgos faciales juveniles. Las mujeres estaban enamoradas de Alain Delon, y los hombres copiaban su mirada característica y las cejas fruncidas.

Años 1970: rock y los hippies

Periodo hippie, rechazo de bienes materiales y rock psicodélico. Los hombres llevaban el cabello largo, dejaban de peinarlo y se afeitaban el vello facial. El ícono del estilo fue Jim Morrison, el cantante de The Doors.

Los trajes eran usados solo por los empleados de las oficinas. Mientras tanto, los pantalones acampanados, camisas coloridas con volantes, camisetas de polo de colores y botas de tacón alto estaban en la cima de su popularidad.

Años 1980: músculos y salud

Los rockeros de pelo largo están siendo reemplazados por los hombres atléticos. El austriaco Arnold Schwarzenegger gana el concurso Mr. Olympia y marca la tendencia del fisicoculturismo. Los hombres dejan los malos hábitos y se inscriben en los gimnasios.

Tuvieron que despedirse del cabello largo. En ese periodo fue habitual tener la cara bien afeitada y llevar el pelo corto. El hombre perfecto de los 80s era un yuppie: un joven intelectual seguro de sí mismo, que llevaba un estilo de vida urbano y estaba obsesionado con su carrera. Se cuidaba, seguía las tendencias de la moda y prefería el estilo para negocios en la ropa.

Años 1990: grunge y estilo descuidado

El grunge, traducido del inglés, significa “suciedad”. Este estilo llegó a la vida cotidiana de la música rock. Ropa descuidada, cabello despeinado y barba de tres días. La moda estaba regida por las tiendas de segunda mano. Los hombres solían usar suéteres holgados, jeans rasgados y no llevaban nada debajo de sus trajes. Los ídolos de los años 90 son los “chicos malos” y los rebeldes del rock Kurt Cobain y Johnny Depp.

Años 2000: metrosexualidad y límites difuminados

A comienzos de los años 2000, el hombre perfecto era un metrosexual de cuerpo atlético con abdominales perfectos, muchos tatuajes y una cara bonita. Los hombres comenzaron a cuidarse no menos que las mujeres. La visita a un salón de belleza, peluquería y gimnasio formaba parte de su rutina diaria. La ropa ajustada se convirtió en la parte integrante de cualquier look, pero el principal éxito de la moda fue la camiseta con tirantes que enfatizaba los brazos musculosos.

Años 2010: hípsters e inteligencia

El descuido en la ropa, la cara sin afeitar, las camisas a cuadros, los tatuajes y los lentes con montura de cuerno son los atributos principales de cualquier hípster de los años 2010. El bigote y la barba vuelven a estar de moda. A los chicos intelectuales de cuerpo delgado les encanta leer, estar al día de las últimas noticias culturales, visitar las exposiciones, ver las películas art house y llevar cuidadosamente sus cuentas en las redes sociales.

Los hombres de cada período tienen su propio encanto. ¿Cuál de los caballeros de nuestro artículo es tu tipo de persona?