Si te parece que lo has visto todo en esta vida, nuestras historias con un final impredecible pueden hacerte cambiar de opinión

Seguramente, lo más costoso de seguir una dieta sana sea no sucumbir a la tentación de comer determinados alimentos. Estos alimentos suelen ser bastante calóricos y poco nutritivos, por lo que no encajan dentro de una alimentación equilibrada.
En Genial.guru te presentamos algunas alternativas saludables para que puedas darte un capricho a la vez que cuidas tu alimentación.
Las patatas son uno de los alimentos que más gustan, sobre todo fritas. Si queremos seguir disfrutando de las papas sin preocuparnos de las calorías de más y las grasas, debemos hacerlas en el horno. Recuerda que las patatas deben ser naturales y no valen las precocinadas.
Para cocinarlas:
La quinua tiene mayor contenido de fibra y proteínas que el arroz, y es recomendable para la pérdida de peso. El arroz, por su alto contenido de carbohidratos, no es un alimento del que se deba abusar. Es mejor reemplazarlo por la quinua, que, además, te aportará hierro, proteínas, ácidos grasos de calidad y mucha fibra. Además, tiene un poder más saciante que el arroz.
Los refrescos aportan demasiadas calorías y azúcares a nuestro organismo. Además, no nos quitan la sed como solemos creer. Si los sustituimos por aguas saborizadas con frutas, aparte de su bajo aporte calórico, estaremos bebiendo el litro y medio de agua al día recomendado. El sabor lo eliges tú, dependiendo de las frutas que te gusten. Para preparar esta bebida tienes que cortar las frutas elegidas en láminas y echarlas en un litro y medio de agua caliente. También puedes echarle alguna hierba aromática o especia y un chorro de edulcorante líquido. Deja que la mezcla macere durante doce horas y flitra después con un colador.
Las hamburguesas vegetales son una alternativa más sana y nutritiva que las hamburguesas de carne, ya que contienen más vitaminas y minerales. Son muy fáciles de preparar en casa y las puedes cocinar a la plancha o en el horno. Un ejemplo es la hamburguesa de legumbres. Para la base te puede servir un bote de garbanzos o lentejas cocidas.
Si no te emociona la idea de cocinar tanto, también está la opción de usar hongos portobello.
Las bolsas de papalinas tienen muchas calorías porque el proceso de elaboración es freír el producto. La alternativa a este alimento es crear unos “chips” con las verduras que más nos gusten.
Este snack saludable puedes conservarlo al igual que haces con las patatas fritas, en una bolsa en entorno seco.
Sustituir la pasta por la “falsa pasta” de verduras hace que consumamos vitaminas y proteínas en lugar de carbohidratos. Existen unos ralladores especiales que cortan la verdura en forma de espaguetis. Elige la verdura (puedes hacerlo con zanahoria, calabacín, berenjena...) y ponla a cocer durante un minuto o pásala por la sartén con poco aceite. Ya sólo queda que la acompañes con los ingredientes que más te gusten.
Las grasas beneficiosas del aguacate y su contenido de agua hacen de este alimento un perfecto sustituto para la mantequilla, además tiene tres veces menos calorías que esta. Utiliza el aguacate bien machacado para lo mismo que utilizarías la mantequilla y en la misma cantidad. De esta manera, estarás aportando más vitaminas, grasas buenas y minerales que con el producto lácteo.
Solemos pensar que los cereales son un alimento sano y repleto de vitaminas, pero lo que más llevan son azúcares y grasas saturadas. Elige mejor los copos de avena que tienen muchas más propiedades que los cereales industriales y menos calorías.
El yogur tiene muchas menos calorías que el helado y beneficia más a nuestra salud gracias a su contenido de vitaminas, probióticos y calcio. Mezcla el yogur que más te guste con algunas frutas cortadas y mete la mezcla en el congelador hasta que se quede la textura que más te guste.
Para que el chocolate sea sano debe tener al menos un 70% de cacao. Las chocolatinas afectan negativamente a nuestra salud por sus altos niveles de grasas y azúcares. Sin embargo, el chocolate negro contiene más fibra, más minerales y menos colesterol, por ello, ayuda a reducir la presión arterial, aumenta nuestros niveles de endorfinas y mejora la memoria y el funcionamiento de nuestro cerebro.
Como puedes ver, no hace falta eliminar ciertas comidas de tu dieta, sólo tienes que sustituir alimentos para conseguir que tu menú sea más saludable sin renunciar al sabor.
¿Conoces alguna otra alternativa que no esté en la lista?