16 Historias sobre la amistad que pueden proteger de cualquier adversidad como un paraguas

Internet, sin duda, es un gran invento de la humanidad. Gracias a él tenemos a nuestra disposición terabytes de información. Y también privacidad y despersonalización, es decir, la capacidad de hacer en la web lo que se nos antoje. Muchas personas, para el horror de todos, lo tomaron como un llamado a la acción y comenzaron a hacer cosas que, a los demás, nos sacan de quicio.
Genial.guru ha recopilado 10 tipos de personas, que son especialmente irritantes en la vastedad de la World Wide Web. Cualquiera de nosotros puede tener ocultos los rasgos de estos personajes. La única pregunta es con qué frecuencia los mostramos. Y los dos últimos tipos descritos en este artículo son los que más sacan de quicio a todo el mundo.
Da la sensación de que estas personas solo entran a Internet a buscar conflictos, por eso les encantan especialmente los temas de religión, política, arte o la crianza de los hijos. No estarán de acuerdo contigo en nada y están listos para atacarte solo porque no compartes su punto de vista. No te darán argumentos razonables, y tratarán de pincharte lo más dolorosamente posible, buscando tus puntos débiles.
A la pregunta "¿Cómo estás?" estas personas nunca te responderán "todo bien". Te contarán con lujo de detalles que la vida es dolorosa, que los precios suben, los niños no hacen caso, el marido es un idiota, la salud es un infierno, y que el mundo entero está en contra de ellos. Te describirán todas sus desventuras durante mucho tiempo, sin escuchar tus consejos ni darse cuenta de tus intentos de huir de la conversación con un: "Oh, se me quema la comida".
El opuesto exacto del sufrido: estas personas siempre están bien y de buen humor, y parece que a la vuelta de la esquina los espera un unicornio que los llevará al país de la Fantasía. Son tan dulces y amables que parecen las muñecas de plástico de la película "Las esclavas de Stepford". Dejarán en cualquiera de tus publicaciones comentarios sobre lo maravilloso que es el mundo y te llenarán de gatitos y mariposas.
Estas personas dan consejos sobre la vida a diestra y siniestra, incluso cuando nadie se los ha pedido. Lo saben todo: qué tipo de peinado deberías usar esta temporada, qué universidad tienes que elegir y con qué frecuencia necesitas lavar el extractor de la cocina. No molestarían tanto si sus consejos no sonaran como insinuaciones de tu estupidez e incapacidad de darte cuenta de las cosas obvias por tu propia cuenta. Y no solo eso, sino que además el "experto" verificará si estás siguiendo sus recomendaciones. Si no, llega la tormenta. Por cierto, estas personas generalmente no saben demasiado sobre aquello que aconsejan a otros.
Su perfil está lleno de citas de personas importantes que, sin una punzada de conciencia, ellos hacen pasar por suyas. Parece que ninguno de sus mensajes fue escrito sin usar las teclas Ctrl+C y Ctrl+V. Publican cuanquier dato más o menos interesante que encuentren, sin tomarse el trabajo de indicar la autoría. En algún momento, en uno de sus álbumes, puedes llegar a encontrar un dibujo tuyo con la firma: "Aquí decidí experimentar con los colores". Y también recopilan información comprometedora. Por las dudas.
Un estilo de vida saludable, el entrenamiento y la buena alimentación es algo genial, pero si el muro de tu perfil en la red social se ha convertido en un concurso de "Chica fitness en bikini en el vestuario de mujeres", el tema se vuelve irritante. Además, también pueden intentar llevarte por buen camino: te regañarán por comerte una empanada después de las 18:00 y tratarán de demostrarte que la única elección razonable es la comida cruda.
Estas personas están sinceramente sorprendidas de que, siendo ellos tan dotados de talentos y habilidades extraordinarias, el mundo cruel no sea capaz de ver toda su grandeza y genialidad. Te llenarán diariamente con sus creaciones: poemas, dibujos, canciones y fotos de paisajes callejeros, exigiendo tu aprobación y elogio. Y si te atreves a decir que la "obra maestra" necesita un poco más de trabajo, el "genio" se ofenderá infinitamente.
La dependencia patológica de la aprobación y los "me gusta" en las redes sociales ha crecido en proporciones gigantescas. Los científicos alertan: los jóvenes tienden a medir el alcance de su popularidad e importancia por la cantidad de los suscriptores y "corazones" que consiguen. Y entonces te llega el mensaje de una amiga: "He publicado una nueva foto de Egipto, ¿le das like?".
No quieres comprar estas latas de atún o unirte a ese partido, no estás interesado en ese concierto, y no, no participas en los sorteos del tipo "Gana un smartphone por un centavo". Pero, por alguna razón, los mercadólogos de la red creen lo contrario y día tras día te atiborran de sus propuestas "únicas". Lo peor es cuando en sus redes cae algún amigo o pariente y, con una insistencia obsesiva, trata de encajarte "el mejor producto de limpieza de lo que sea".
Esta categoría de personas enfurece más que otras. No traen nada bueno, y son muchos. Es casi imposible protegerse de ellos. Y no está claro si lo hacen a propósito o si realmente consideran que su opinión de expertos es interesante. Es especialmente molesto cuando apenas ves sus comentarios de reojo, y el disfrute de ver la película ya se ha arruinado.
¿Y cuál de estos tipos de personas te parece el más molesto? ¿O habría que entender y perdonar a todos ellos?