Total! Muchas personas comparten sus audífonos sin darse cuenta lo delicado que puede ser, y peor aún, las chicas que comparten su maquillaje.
11 Artículos personales que no son seguros para compartir ni siquiera con los más allegados

El uso frecuente de auriculares aumenta el crecimiento bacteriano en el oído, según un estudio. Sin mencionar que el intercambio de audífonos eleva el riesgo de contraer bacterias “malas” y puede ocasionar diferentes infecciones de oído. Para proteger tu salud, es mejor mantener ciertos artículos exclusivamente para uso individual.
Genial.guru ha preparado una lista de 11 cosas que nunca deberías compartir con nadie.
1. Cortaúñas
No podemos verlos, pero hay una gran cantidad de bacterias, virus y microorganismos fúngicos en las uñas y los dedos humanos. Por lo tanto, los cortaúñas comunes pueden convertirse en un vector de infecciones. Prestárselos a otra persona aumenta el riesgo de sufrir enfermedades fúngicas y VPH (virus del papiloma humano).
2. Pendientes o aretes
Hay muchos vasos sanguíneos en los oídos. Es por eso que es muy fácil infectarse con enfermedades por la sangre simplemente por usar los pendientes de alguien más. La próxima vez que quieras usar aretes prestados, límpialos con alcohol.
3. Bálsamo labial
Debajo de la superficie de los labios también hay vasos sanguíneos. Están listos para llevar todo lo que pones en esa parte de la cara hacia la sangre. El virus del herpes se puede transmitir de una persona a otra cuando se comparte un bálsamo o un lápiz labial, incluso si el portador no tiene síntomas visibles de la enfermedad.
4. Pinzas de cejas
Si utilizas las pinzas de otra persona para depilar los pelos extra de tus cejas, no deberías asustarte. Pero si las usas para deshacerte de vellos encarnados y aparece sangre, esta herramienta puede causar enfermedades graves en el futuro. En tal caso, las pinzas pueden ser portadoras de hepatitis C y VIH. Si no hay otra opción más que compartirlas, límpialas con alcohol.
5. Desodorante
Los desodorantes de bola pueden ser portadores de infecciones graves, y las bacterias pueden introducirse en pequeñas heridas ocasionadas por el afeitado. Los que tienen fragancia solo enmascaran el olor y no evitan la multiplicación de microbios. Por lo tanto, siempre elige desodorantes con ingredientes antibacterianos y no los compartas, ni siquiera con tu familia.
6. Barra de jabón
Los microorganismos cubren una barra de jabón después de cada uso, y no nos referimos solo a microbios inocuos, sino también a virus peligrosos. Lo peor de todo es cuando la barra se encuentra en una jabonera mojada. La humedad crea un ambiente ideal para el crecimiento de bacterias, hongos y virus. Para reducir el riesgo de sufrir infecciones, usa jabón líquido de un dispensador.
7. Cepillo para el cabello
Nunca le des tu cepillo a nadie y no uses el de otra persona, ya que eso aumenta el riesgo de contraer parásitos como piojos, sarna e incluso infecciones por estafilococos. Si compartes un peine para el cabello, límpialo inmediatamente con un desinfectante. La mejor manera de protegerse es no compartir cepillos en absoluto.
8. Toallas
La toalla es un caldo de cultivo para los gérmenes, especialmente cuando se cuelga en un baño húmedo. Si la tuya huele a humedad, significa que hay un desarrollo de moho y bacterias en ella. Dicha toalla puede infectar a su dueño con infecciones causadas por hongos, las cuales pueden causar erupciones, acné y conjuntivitis. Para eliminar este peligro, lava tu toalla después de 4 o 5 usos y siempre deja que se seque por completo antes de volver a usarla.
9. Esponjas
Una esponja no tiene tiempo para secarse completamente entre usos. Por lo tanto, es una excelente fábrica de gérmenes, al igual que las toallas. Seca bien tu esponja después de usarla, no la comportas con nadie y ventila el baño todos los días.
10. Brochas y pinceles de maquillaje
Evita compartir los productos de maquillaje que entren en contacto con líquidos corporales como lágrimas, mucosa nasal, saliva, sangre o pus. Esto significa que es mejor no pedir prestado el delineador de ojos, sombra de ojos, máscara de pestañas, corrector, base de maquillaje, lápiz de labios y colorete de otra persona. Además, no le prestes a nadie tus pinceles y brochas de maquillaje, y nunca uses muestras de ellas en las tiendas de cosméticos.
11. Auriculares

Los auriculares de otras personas pueden causar un crecimiento de bacterias en los oídos. El riesgo aumenta si los usas durante un entrenamiento: el calor y la humedad adicionales contribuyen a su desarrollo. Además, si compartes los audífonos con alguien más, prepárate para que bacterias como el estreptococo y el estafilococo entren en tu oído y causen infecciones, forúnculos y pústulas. Si aún deseas compartir este accesorio con una persona o pedírselos prestado, limpia los auriculares con un algodón humedecido en alcohol antes de usarlos.
Después de leer este artículo, ¿seguirás compartiendo tus cepillos y auriculares con amigos o familiares? ¡Cuéntanos en los comentarios a continuación!
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Ahora me entran dudas: si las esteticistas desinfectan bien sus herramientas...
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