15+ Lectores de Genial contaron relatos inexplicables que escucharon de un niño

La moda, como todos sabemos, es una dama cambiante y caprichosa: lo que todavía hasta ayer formaba parte de las colecciones de todos los diseñadores de moda, y colgaba en cada percha en las tiendas de mercados masivos, mañana ya puede pasar a mejor vida. No obstante, existen prendas que siempre están alejadas de todas las tendencias, y pueden ser importantes ayer, hoy y mañana; por ejemplo, los cuellos altos de color negro o las chaquetas alargadas. Las pueden comprar incluso las más adictas a las nuevas temporadas sin temor a que sean irrelevantes la próxima semana o incluso el año que viene.
Genial.guru estudió las tendencias de moda que sobreviven desde hace varias décadas y encontró 11 prendas que deberían estar en el armario de cualquier mujer que quiera ir a la moda, independientemente de los diseños más actuales.
La moda de los pantalones de jean cambia casi todos los años: hoy día, los mom-jeans están en la cima de la moda y mañana pierden su relevancia, y los skinny ocupan el primer puesto. Sin embargo, los jeans de corte recto y clásico, con un ajuste regular (la línea del cinturón se extiende justo debajo del ombligo) nunca pierden su relevancia. Los universales deben ser de color azul oscuro sin desgastes de ningún tipo, ni otros “defectos” como, por supuesto, no acortados.
La chaqueta que se introdujo en el vestuario femenino gracias a Coco Chanel, durante su existencia ha vivido muchas transformaciones. De botonadura simple y cruzada, con y sin botones, hasta la cintura y alargada hasta casi llegar a las rodillas, negras y rosas. Hubo muchas variantes de chaquetas durante toda su existencia.
Sin embargo, es la chaqueta alargada la que ha perdurado invariable en el mundo de la moda, especialmente su modelo clásico de doble botonadura con dos filas de botones. En cuanto al color, la preferencia (si estamos hablando de un modelo universal) se basa en colores neutros: negro, blanco y azul marino.
Otro elemento del vestuario masculino, adaptado a la figura femenina por la mismísima Coco Chanel, e incluido en el mundo de la moda de las mujeres gracias, en gran parte, a Marlene Dietrich. Se ha convertido ya en una pieza indispensable del así denominado vestuario básico. Para que el modelo de pantalón clásico se ajuste a cualquier imagen, vale la pena dar preferencia a los modelos que se amoldan a la figura con un corte recto o ligeramente acampanado desde la cadera, así como ajustados a la cintura, fabricados con telas de buena calidad y preferiblemente en color negro o azul oscuro.
El suéter del “pescador” (o de Aran) llegó al mundo de la moda gracias al vestuario de los marineros irlandeses, convirtiéndose así en una pieza integral, no solo del guardarropa masculino, sino también del femenino. Estos suéteres son fáciles de distinguir del resto por su patrón, que se asemeja a cuerdas entrelazadas, simbolizando las redes de pescar. Los suéteres del “pescador”, por norma, se basan en colores propios de la naturaleza: blanco, beige, verde, gris, marrón... Si quieres adquirir algo universal, lo mejor es optar por los modelos en blanco o beige.
Los pantalones cortos de este estilo fueron creados para los militares británicos que se encontraban en el territorio de las Bermudas. Inicialmente, poseían bolsillos de parche, pero con el tiempo apareció un modelo sin ellos que se convirtió en el tema principal del vestuario de las mujeres. Para que el modelo sea universal, vale la pena elegir unas bermudas de tono neutro a 10 centímetros por encima de las rodillas, con un ajuste a la cintura o ligeramente más abajo, asemejándose así al pantalón clásico.
Cada temporada, las marcas deportivas (y no solo estas) nos ofrecen una gran variedad de zapatillas de lona blancas de distintos diseños: desde aquellas con una suela típica hasta los modelos espantosos que estaban en la cima de la moda hasta hace poco con una plataforma oculta. No en vano, son este tipo de zapatillas las que conservan su popularidad: puedes encontrarlas no solo en las calles de las ciudades, sino también en las pasarelas. Para que estas sean realmente versátiles, deberás optar por un modelo clásico, con cordones y suela plana de una altura estándar.
Aunque un abrigo de lana del color “piel de camello” se considera todo un clásico, este será más exigente en cuanto a las combinaciones de colores. Por eso, si necesitas un modelo que complemente cualquier conjunto de ropa, deberás dar preferencia a la versión en negro, blanco o azul oscuro. No vale la pena comprar un abrigo oversize, mejor será que te fijes más en abrigos ajustados o rectos, de doble abotonadura, con o sin cinturón, hasta la rodilla o ligeramente más bajos. También es mejor apartarse de los modelos sin botones, ya que cuando hace frío no serán para nada confortables.
Probablemente, esta sea la prenda más controvertida de toda nuestra lista, ya que a menudo la consideran propia del vestuario de un amante de la naturaleza. Sin embargo, no vale la pena mirar desde lejos a la parka, ya que desde hace mucho tiempo ha migrado de las caminatas por las montañas al vestuario de las aficionadas a la moda y protagonistas de las pasarelas. Además, es una gran alternativa a los abrigos de pieles naturales, los cuales están cayendo en el olvido tras ser descartados por las principales firmas de moda. Como en la mayoría de los casos, cuando se trata de lo universal, lo mejor es optar por los modelos de un solo color en tonos calmados y, mejor aún, de colores neutros.
Los cuellos altos negros se pusieron de moda en la década de 1960 y se hicieron tan populares entre las aficionadas a vestir con estilo que poco han cambiado en el último medio siglo. Los llevaban Marilyn Monroe y Audrey Hepburn, por ejemplo, y las famosas de hoy en día los lucen con placer. A pesar de la variedad de colores, un suéter negro con un “cuello de tortuga” se ha convertido en todo un clásico del mundo la moda y debe estar presente en el armario de todas aquellas que gocen de un buen gusto.
El vestido camisero, aunque recuerda a una de las vestimentas propias más importantes de los varones, es la base ideal para cualquier imagen, incluso la más tierna de una mujer. A pesar de la amplia variedad que encontramos en cuanto a modelos y colores, aquellas que quieran invertir en algo universal deberían prestar atención a los colores neutros y con un corte clásico, es decir, aquellos que se parecen más a una camisa de hombre típica, simplemente alargada.
Los loafers son un ejemplo claro de cómo los zapatos clásicos aburridos a primera vista pueden ser objeto de un amor especial para una verdadera aficionada a vestir bien. Estos, visualmente, son similares en su forma a los mocasines, pero se distinguen por tener una suela rígida, la presencia de un pequeño tacón y una hebilla o borlas. Se ganaron su popularidad en los años 60 durante el siglo pasado (en gran medida, gracias a Grace Kelly) y no la han perdido hasta nuestros días. Para elegir un modelo que se ajuste tanto a una falda como a unos pantalones de jean, debes prestar atención a los zapatos de color marrón o negro, con hebilla de metal o de cuero y tacones de una altura clásica para este modelo.
Y tú, ¿en tu armario tienes prendas que estarán en la cima del mundo de la moda durante siglos?