Mi abuela era mi ángel, pero mi papá reveló una verdad devastadora

Crianza
hace 3 meses

No llevaban capa. No salvaron ciudades. Pero, en los momentos más tranquilos y cotidianos, como en un autobús, haciendo fila en el supermercado, en los pasillos de un hospital o incluso en casa, estas personas hicieron algo que el mundo necesitaba con urgencia: eligieron la bondad cuando nadie las veía. Y eso lo cambió todo.











