14 Historias de estudiantes que encontraron bondad inesperada en el salón de clases

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hace 1 hora
14 Historias de estudiantes que encontraron bondad inesperada en el salón de clases

La escuela no solo es un lugar para aprender matemáticas o historia; también es donde muchos descubren el poder de la empatía y la bondad. En salones de clases, bibliotecas, librerías y pasillos escolares, hay personas que, sin buscar reconocimiento, dejan una huella imborrable en la vida de un estudiante.

Estas historias reales reúnen momentos conmovedores y gestos de bondad que transformaron días difíciles en recuerdos inolvidables... y, en algunos casos, cambiaron el rumbo de una vida para siempre.

  • En la secundaria, un amigo y yo estábamos obsesionados con el arte digital y competíamos porque usábamos programas distintos. Nuestro profesor de informática, que siempre se interesaba genuinamente por sus alumnos, nos escuchó “discutir” en clase y nos pidió verlo en el almuerzo. Pensamos que estábamos en problemas. Pero no. Había conseguido una licencia de Photoshop para la escuela y quería que fuéramos los primeros en usarla. Nos dejó entrar a su salón cada mediodía para practicar. Veinte años después, ambos somos diseñadores y usamos Photoshop todos los días. Eso es lo que debería ser un maestro. © blinkandbeyond / Reddit
  • En la preparatoria, en clase de educación física, me golpeó una pelota y se rompió mi diadema de plástico. Me puse muy triste porque me la había regalado mi abuelo. La directora salió y me compró otra para reemplazarla. © dinkidoo7693 / Reddit
  • Pasé por una etapa difícil en casa y empecé a faltar a la escuela; a veces iba a casa de mis abuelos si estaban, o me quedaba en el parque o en el bosque para despejarme. En lugar de meterme en problemas, mi maestra me invitó a tomar una bebida caliente y a platicar. Una mujer encantadora. © CoffeeandaTwix / Reddit

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  • En la preparatoria, mi profesora de arte me dijo que tendría que hacer la tarea pendiente durante la detención, la misma que no había entregado, porque ella sabía que yo era capaz. Incluso me dijo que había otros alumnos a los que no se lo habría exigido. Puede sonar simple, pero yo no tenía nada de autoestima y otros maestros ya me habían etiquetado como problemática. En realidad, solo estaba pasando por un momento difícil. Al final, me fue muy bien en arte. © Unknown Author / Reddit
  • Me vino el periodo durante un viaje escolar en sexto grado. Se lo conté a la maestra que nos acompañaba y, al ver que solo llevaba toallas con alas, me dio una de las suyas sin alas para que me resultara más fácil usarla. También me explicó algunos cuidados básicos para sentirme más cómoda. Un gesto sencillo, pero que en ese momento hizo toda la diferencia. © jelly10001 / Reddit
  • Mi profesor de informática se dio cuenta, por algunos comentarios que hice, de que no estaba manejando bien la presión de la escuela por obtener buenos resultados. Yo misma me exigía cada vez más y la frustración cuando no sacaba las notas que esperaba me estaba afectando profundamente. Él habló con una asistente educativa especializada en apoyo adicional. Juntos organizaron una intervención y consiguieron que recibiera orientación urgente. También tomaron la valiente decisión de hablar con mis padres, que no creían mucho en estos temas. Sorprendentemente, la asistente logró conectar con mi papá y eso nos unió más como familia. Mi consejera fue increíble y aprendí nuevas herramientas para afrontar lo que sentía. La asistente, además, estaba repitiendo uno de sus exámenes para poder postularse a un curso de docencia. El día de los resultados me propuso abrir mi sobre si yo abría el suyo. Así lo hicimos. Me alegré muchísimo cuando aprobó. © colliewob / Reddit
  • En sexto de primaria, nuestro maestro notaba cuando estábamos inquietos al final del día y decía que los niños no deberían pasar tantas horas encerrados. Si hacía buen clima, soltaba: “Olvidemos este trabajo aburrido, vamos afuera a jugar fútbol o algo”. Nos dejaba pasar la última hora jugando al aire libre; él arbitraba el fútbol, muchas de las niñas jugaban hockey o bádminton, y si solo querías sentarte a mirar, no había problema. Quizá era solo otra clase de educación física, pero siempre era una sorpresa agradable y una excusa perfecta para disfrutar del sol. © call092 / Reddit
  • Mi mamá estaba en tratamiento contra el cáncer cuando yo estaba en la escuela. Un día, mi profesor de física me llamó aparte antes de empezar la clase y me explicó que veríamos el tema de la radiación, incluida su aplicación médica en el tratamiento del cáncer. Me ofreció la opción de no asistir a esa lección si me resultaba incómodo o doloroso. Yo estaba bien, pero casi 20 años después todavía recuerdo su delicadeza y su bondad. © tdiddledawg / Reddit
  • Soy adoptada y, cuando tenía 8 años, la bibliotecaria me dejaba usar el teléfono de su oficina para llamar a personas del directorio y preguntarles si me habían dado en adopción. Fue increíblemente paciente y amable conmigo. Hoy tengo 60 años y la recuerdo con total claridad, como si hubiera sido ayer. © SweatyMasterpiece719 / Reddit
  • Mi padre me dejaba en el gimnasio para ir a nadar. Yo caminaba hasta la biblioteca, iba a la sección infantil (tenía nueve años) y lo esperaba allí, como él me había dicho. Estaba asustado, no conocía a nadie ni sabía muy bien qué hacer. Una bibliotecaria me vio sentado sin hacer nada, se acercó, me hizo algunas preguntas y me llevó a una sección de libros para mostrarme varios. Elegí uno sobre un niño que descubría a un marciano que había aterrizado como explorador para aprender cómo conseguir agua para su pueblo. Por supuesto, el niño lo ayudaba y el marciano lograba regresar a su planeta. Ahí comenzó mi amor por la ciencia ficción. Con el tiempo, tuve una larga y exitosa carrera en ciencia y tecnología. Con un gesto amable, cambió mi vida. © My_reddit_throwawy / Reddit
  • Mi papá era entrenador en un pequeño pueblo rural y desde muy temprano sentí una fuerte presión por destacar en el deporte. Aunque era buen competidor, lo que realmente me apasionaba era leer. Mi maestra favorita en la primaria, la señora Drenth, notó esa presión y siempre me animaba a refugiarme en un rincón tranquilo de la biblioteca. Se aseguraba de que siempre tuviera un buen libro en las manos y alimentó mi amor por la lectura hasta la secundaria. Me regaló mi primer ejemplar de El Hobbit, además de libros de Roald Dahl, Ray Bradbury, Isaac Asimov, Ursula Le Guin, Alan Dean Foster y Robert Silverberg. Fue un pilar en mi infancia, y medio siglo después sigo beneficiándome de su guía. Gracias a su influencia, crecí para convertirme en profesor de literatura con una especialización en bibliotecología. © Electronic_Pepper261 / Reddit
  • Mi tutora en secundaria era la persona más estricta y gritona que pudieras imaginar. Otros profesores se reían cuando sabían que nos había tocado ella y nos deseaban suerte. Aún hoy, si estoy nervioso por algo importante, sueño que la veo acercarse y recuerdo que no hice la tarea. Y, sin embargo, es la única maestra a la que recuerdo con verdadero cariño. Sí, me regañó varias veces, algunas con razón, pero en siete años fue la única que me preguntó cómo estaba y la única que me impulsó a dar lo mejor de mí. © h00dman / Reddit
  • Teníamos un profesor sustituto, un científico ya jubilado, que hacía cualquier materia interesante aplicando el método científico, incluso Shakespeare. Pero lo que nunca olvidé fue esto: una semana yo iba mal, con malas notas y sintiéndome un fracaso. Él lo notó, me llamó aparte y le conté cómo me sentía. Entonces me dijo: “Déjame enseñarte algo. ¿Crees que soy un hombre exitoso?”. Yo pensaba que sí. Sacó sus antiguos boletines escolares... y estaban llenos de malas notas y comentarios negativos. No era la imagen del maestro sabio y alegre que conocía. Su lección fue clara: unas cuantas malas calificaciones no definen tu vida; siempre puedes cambiar el rumbo. Me mostró su lado más vulnerable y nunca lo olvidé. © zerbey / Reddit
  • Mi profesora de inglés me animó a repetir los exámenes de nivel A que no había presentado, porque sabía que tenía la capacidad para hacerlo bien. Los había dejado pasar porque no tenía metas claras ni sabía por qué estaba estudiando ese nivel, aunque disfrutaba mucho la materia. Los repetí... y me fue muy bien. © Unknown Author / Reddit

A veces, un pequeño gesto de bondad en el momento justo puede convertirse en el recuerdo que nos acompaña toda la vida. ¿Tú también viviste una historia parecida que merezca ser contada?

Imagen de portada tdiddledawg / Reddit

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