20 Usuarios de Genial nos cuentan historias que nadie les cree que fueron reales

Historias
hace 10 meses

Todos hemos pasado por circunstancias extrañas, momentos bizarros que nunca olvidaremos. Pero la mayoría de las veces nos gustaría llevar una cámara como testigo de los hechos. Algunos usuarios de Genial nos han contado las historias más increíbles que les han sucedido, pero que nadie les cree. No somos nadie para juzgar la veracidad, pero aquí dejamos las más increíbles.

  • Yo compartía un cuarto con mi hermana menor. Como a las 4 am estaba yo sola dormida y escuché que la puerta se abrió. De pronto, una figura pequeña se asoma y en automático hago ruido para espantarla. Prendí la luz y esperé varios minutos. Al no escuchar nada, salí corriendo a la casa y les conté a mis padres. No había la posibilidad de que alguien ajeno a la familia entrara sin ser visto. Mi padre sí me creyó e instaló un timbre desde mi cuarto hasta donde estaban ellos, para cualquier cosa. Cabe decir que por muchos días no regresé a dormir ahí.
    © Rossy Torres / Facebook
  • A la edad de 5 años yo tenía una muñeca rubia de ojos azules, de las que abrían sus ojos cuando las levantabas. Siempre dormía con ella. Un día, jugando, le di unas nalgadas porque según yo, mi hija (la muñeca) se había portado mal. Ese día, al llegar la noche, la acosté como siempre a mi lado, pero a la medianoche me despertó un pellizco fuerte en el brazo; volteé a ver la muñeca y estaba acostada, pero con los ojos abiertos. Me dio miedo y la aventé de la cama. Jamás volví a jugar con ella, le conté a mis padres y nunca me creyeron, terminé tirando la muñeca a la basura... Desde entonces no he vuelto a tener muñeca alguna.
    © Marylu Morales Karloz / Facebook
  • Cuando tenía 5 años me dejaron sola en casa y vi a dos animales corriendo y peleando a la orilla del cuarto, yo me tapé y me escondí en la cama. Cuando llegó mi mamá le conté y me regañó por miedosa y dijo que era mi imaginación. Hasta la fecha me acuerdo de los animales y ahora que busqué fotos, sé que fueron dos comadrejas porque se asemejan al color y tamaño de las que vi, pues vivimos en el campo.
    @ Marcela Rodriguez / Facebook
  • Traía mi celular en mi saco y se me cayó en el camión, cuando me di cuenta me regresé a tomar la misma ruta e ir a la terminal para preguntar por el número de camión y a qué hora regresaba. Cuando me subí, era el mismo camión, le comenté al chófer y me dejó pasar, fui a mi asiento y ahí seguía a un lado, en una pequeña apertura... Los pasajeros se quedaron impactados, algunos hasta aplaudieron, y yo grité “¡Sí está!”. Nunca lo olvidaré, apenas lo había comprado, era nuevo.
    @ Marisol Morales / Facebook
  • Me encantaba ver las estrellas entre los 12 a los 14 años, y madrugaba para ver el cielo antes del amanecer y de paso ver el sol salir. En una ocasión vi pasar algo que parecía una estrella, pero no estaba tan a la distancia como siempre, esta parecía muy cercana, como si estuviera dentro de la atmósfera. Era muy brillante, se detuvo sobre el patio de donde yo observaba y comenzó a brillar más intensamente al punto que parecía hacerse más grande. Yo les grité a mis padres, pero estaban dormidos y no me escucharon, fue tanto mi asombro que corrí a despertarlos, pero creyeron que estaba bromeando y se volvieron a dormir.
    © Abby Ramirez / Facebook
  • Estaba sola en casa y era apenas una niña. Estaba en la cocina, hacía mucho frío, y de repente escuché un fuerte ruido que venía de mi habitación. No fui a ver, solo salí a la puerta. Estaba oscuro, pero me sentía más segura afuera que adentro. Cuando llegaron mis padres, yo estaba llorando de frío y miedo, ahora no le temo ni al mismo diablo.
    © Margarita Liliana Gomez / Facebook
  • A la edad de 10 años me acosté con la luz prendida. Eran las 4 am cuando escuché los perros de la calle ladrar. Me levanté para ver por la ventana. Y vi algo anormal, como el cuerpo de una vaca, pero la cabeza era de perro y las patas era como unas manos grandes y tenía lomo de camello. Empecé a rezar, cuando iba lejos sus ojos rojos me miraron. Al día siguiente nadie me creía, se reían de mí porque yo decía que parecía un camello... Yo era una niña y no sabía cómo explicar lo que vi esa madrugada.
    © Dammi Budol / Facebook
  • Cuando nació mi hijo me desmayé en el hospital, y al despertar le dije a la doctora “qué bonita” y me dijo “qué bonito que se despierten y digan eso”. Y le dije que no era para ella sino para una mujer vestida de blanco con el pelo largo y cano que me agarró de la mano y me la palmeó. No le miré la cara, pero sé que era hermosa. La doctora se sentó en una silla y dijo: “Ay, Señora, esa era la muerte” y yo llorando con mi hijo en brazos. La doctora mandó traer una veladora para prenderla y dar gracias a Dios porque yo volví.
    © Maria Isabel Gutierrez Solorio / Facebook
  • Yo vi a mi doble. Pensé que era mi reflejo, pero no, ella estaba justo del otro lado de un vidrio. Pues creo que las dos nos asustamos, porque se fue corriendo. Me hubiera gustado hablarle.
    © Guadalupe Martinez / Facebook
  • Con un grupo de amigos vimos un extraño ser bípedo de unos 45 a 50 cm. Muy parecido a Dobbie, el personaje de Harry Potter. El extraño ser giró su cabeza para vernos y al percatarse de nuestra presencia huyó entre las ramas y las zarzamoras.
    © Patricio Gutiérrez / Facebook
  • Cuando tenía alrededor de 15 años vi un ovni a la altura de unos 40 mts. Se quedó parado unos segundos, se elevó y tomó una velocidad impresionante. Lo vimos unos primos y yo en un rancho por Durango. Por ahí de los años 80.
    © Elder Ortega / Facebook
  • Yo estuve unos años viviendo en una casa donde en una habitación se veía frecuentemente un hombre con un sombrero negro. Las primeras veces pensaba que eran pesadillas. Luego se me ocurrió que podía ser algún reflejo de la calle. Probé cerrando las cortinas, cambiarlas por otras, mover los muebles. Hasta puse un póster de un paisaje y nada, aquel hombre con sombrero ahí seguía. Nadie me creía, nadie más lo veía, al final ya no me daba miedo, pero siempre me he preguntado por qué en esa época y en aquella casa y por qué nunca más volví a verlo. Fue extraño.
    @ Lola Perez / Facebook
  • Una vez salí muy de noche al patio de mi casa, levanté la mirada y vi 6 círculos muy brillantes volando muy despacio y en formación. De repente cambiaban de posición con velocidad y se frenaban en seco en el aire. Corrí a mi casa a sacar la cámara, pero cuando regresé ya no estaban.
    © Kathy Ayala / Facebook
  • Mi mamá estaba junto a mí, esperábamos el bus para ir a trabajar. Eran como las dos de la tarde y cuando vi hacia arriba, había a lo lejos una cosa redonda que se iluminaba y brillaba. Hasta que se movió tan rápido que desapareció. Solo mi mamá lo creyó porque también lo vio, hasta el día de hoy que han pasado más de 50 años no sé que era eso.
    © Daniel Hernandez / Facebook
  • Una noche vi una figura humana volar, subía muy alto y bajaba hasta los postes de la luz, era una forma humana con cabello largo, pero parecía de fuego.
    © Luz Maria Jimenez Arreguin / Facebook
  • Le presté a un amigo una cámara de fotos porque iba a dar a luz a su segundo hijo y quería tomar fotos de su nacimiento. Yo iba a ocupar mi cámara y fui por ella al hospital. Cuando llegué a donde se estaba recuperando la esposa, vi a la enfermera cambiando las cintas de los nombres de los bebés, nadie me cree. Eso pasó hace unos 23 años o más, entonces si por ahí alguien tiene la sensación de que su familia no es su familia, esta puede ser la respuesta.
    © Iske Lecter Naghasapemapetilan Hawking / Facebook

Aunque estas historias pueden ser creíbles o no, también en Genial tenemos historias de otro tipo. Desde las románticas, hechos reales, actos de solidaridad, bromas, y de citas románticas que salieron mal. Hay de todo un poco, solo nos falta la tuya.

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