18 Experiencias que demuestran que confiar en la primera impresión podría salirte caro

Según las investigaciones, solo el 50 % de las personas que consideramos nuestros amigos, también nos consideran amigos suyos. Las personas pueden mantener el contacto con nosotros porque quieren obtener algo o porque tener muchos amigos está bien visto. Pero aún si la amistad comenzó con un sincero interés mutuo, con el tiempo puede haberse agotado o haberse convertido en lo opuesto a lo que solía ser. Por supuesto que los malentendidos y las disputas ocurren en todas las relaciones, pero si una amistad te hace sentir incómodo regularmente y solo te trae momentos desagradables, tal vez sea la hora de terminarla.
Siempre enfatiza que sus otros amigos son más interesantes que tú, y te dice lo bien que pasan el tiempo juntos, dándote celos y haciéndote sentir una persona triste y aburrida.
Tu amigo comparte sus novedades contigo con entusiasmo, pero en cuanto intentas contar algo tuyo, en seguida debe responder un mensaje de texto urgente, o encuentra alguna otra razón por la que no puede escucharte.
La honestidad es importante en cualquier relación, y las críticas constructivas pueden ser útiles, pero un amigo tóxico no cuidará sus sentimientos, diciéndote que ya es hora de que hagas deporte o un mejor corte el cabello. Su objetivo no es decirte la verdad, sino humillarte. Pero un amigo así se indignará terriblemente si le respondes con lo mismo.
No parece particularmente interesado en comunicarse contigo e invierte mucho menos que tú en la relación. También es malo lo opuesto, cuando tu amigo es demasiado intruso y pretende ocupar literalmente todo tu tiempo libre.
Si se pelean, tu amigo cree que es porque hay algo malo contigo: podrías haber sido más flexible o menos irritable, o algo más. Mientras que con él está todo más que bien.
El comportamiento inconsistente e impredecible de tu amigo te toma por sorpresa todo el tiempo: apenas ayer tuvieron una agradable conversación telefónica, y hoy tu amigo te ignora, y te preguntas qué fue lo que hiciste mal.
Tu amigo muchas veces se ofende o está enojado contigo, por lo que estás en tensión constante y te controlas a ti mismo para no decir algo incorrecto.
Parece que no debería ser difícil cortar una comunicación que nos causa malestar. Pero resulta que no todo es tan sencillo.
La amistad mejora la inmunidad y prolonga la vida. Creemos que incluso el amor puede terminar, pero que la amistad es para siempre. A veces esta forma de ver las cosas nos impide romper una relación tóxica. Pero según los investigadores, una relación así no solo nos hace sentir incomodidad psicológica, sino que también aumenta la presión arterial y promueve enfermedades inflamatorias. ¡No tengas miedo de separarte de aquellos que no sientes afines a ti desde hace mucho tiempo, y seguro que encontrarás amigos nuevos, verdaderos y leales!
¿Alguna vez has terminado una amistad? Cuenta tu historia en los comentarios.