15+ Vecinos extravagantes, la relación con los cuales se forma de eventualidades cómicas

En busca de una piel impecable y atractiva, establecemos una rutina de cuidado y tratamos de seguirla con dedicación, esperando tener los mejores resultados. Si bien tenemos las mejores intenciones al planificar nuestro régimen, a veces perjudicamos nuestra salud sin siquiera saberlo. Según algunos dermatólogos, muchas mujeres ni siquiera hidratan su piel todos los días, lo cual es un error muy grave, pues la falta de humedad no solo conducirá al desarrollo de más arrugas, sino que también puede causar acné y descamación.
Genial.guru ha reunido algunos de los más grandes errores que hacemos constantemente y que dañan nuestra piel, los cuales queremos compartir contigo para que puedas evitar.
El primer paso en tu rutina de cuidado de la piel debe ser la limpieza. Lo ideal sería una doble limpieza completa antes dormir. El primer paso es retirar el maquillaje suavemente, y luego, tenemos que lavar nuestro rostro con productos que no sean agresivos. El segundo paso sería asegurarte de que los poros no estén obstruidos.
Un rostro limpio y brillante no es tan bueno como parece. El pH de nuestra piel es de alrededor de 5,5. Es por eso que los limpiadores faciales con un pH más alto pueden causar acné, provocando que nuestras glándulas sebáceas produzcan más sebo de lo que naturalmente necesitamos.
Los tónicos no parecen un paso necesario en un régimen de cuidado de la piel, pero lo son, y muy importantes. Estos productos prepararán tu piel para una crema hidratante y eliminarán el cloro y los minerales que se encuentran en el agua del grifo. No olvides asegurarte de usar uno sin alcohol.
Eliminar las células muertas de la piel es muy importante, pero los exfoliantes físicos pueden dañar los tejidos y provocar deshidratación y descamación. En su lugar, intenta usar sueros de peeling ácido, los cuales trabajan en la superficie de la piel directamente y estimulan la renovación celular.
No revientes las espinillas, porque de esta manera solo extenderás la infección más allá del área afectada en la cara. En su lugar, usa tratamientos especiales para el acné, tales como el ácido salicílico aplicado directamente en la parte deseada.
Incluso si tu piel está más del lado graso, definitivamente deberías de hacer uso de los aceites para humectar tu piel. La falta de hidratación lleva a que nuestras glándulas sebáceas sean más activas y trabajen más, y no necesitamos eso. Es mejor usar oleos con ácido linoleico como los aceites orgánicos de rosa mosqueta, aceite de semilla de cáñamo, o aceite de semilla de calabaza.
La piel que no está protegida del sol tiende a tener más arrugas y pigmentación. Definitivamente deberías de usar protector solar todos los días y no solo en el verano. Cuanto más alto sea el nivel de protección (Factor de Protección Solar, FPS) será mejor para tu salud.
Puede que no sea obvio, pero las fundas de las almohadas en realidad recolectan muchas bacterias de nuestro cuerpo y de fuentes externas. Durante nuestro sueño, ellas pueden transferirse a la cara y causar acné. Para evitar esto, no olvides cambiar las fundas al menos una vez por semana.
Cada problema que aparece en la cara comienza dentro de nuestro cuerpo. Es por eso que también debes considerar tus hábitos de alimentación y de bebida. Comienza a beber más agua y come productos naturales como frutas y verduras. Notarás cómo tu piel cambiará para mejor.
Fumar cigarrillos descompone el colágeno y la elastina, los cuales son necesarios para que una piel luzca más joven y radiante. Es por eso que deshacerte de este hábito ayudará a reducir y a ralentizar el proceso de envejecimiento.
¿Sabías que la ausencia de estos pasos de rutina diaria en el cuidado de la piel podrían dañarla? ¿Has probado alguno de estos consejos sugeridos? ¡Comparte con nosotros tus opiniones a continuación!