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Podrías pensar que el envejecimiento se hace notar principalmente con arrugas o con el deterioro de la visión. Sin embargo, hay una señal más que nos puede revelar este proceso, y lo mejor de todo es que se puede prevenir. ¡Se trata del estado de tus músculos de la espalda!
Una espalda flexible y saludable es un indicio muy importante de un cuerpo joven. En Genial.guru queremos revelarte algunos consejos para detectar y prevenir los primeros signos del envejecimiento. ¡Permanezcamos más jóvenes por más tiempo!
Envejecer significa que tus músculos se vuelven menos tonificados y más rígidos. Los médicos recomiendan un entrenamiento regular para retrasar su proceso de envejecimiento. Tus entrenamientos deberían incluir estiramiento y ejercicios con pesas. Incluso caminar puede mantener tu cuerpo más sano y joven.
Estudios afirman que es común enfrentar el dolor de espalda a los 40 años y más. Sin embargo, si tu trabajo requiere de estar sentado mucho tiempo en la oficina, puede ocurrir antes de esa edad. Los muebles deficientes, el peso extra, y la mala postura pueden empeorar la situación. Otro consejo general es tener cuidado con el levantamiento de pesas.
En realidad, las investigaciones muestran que es el acto de no moverse lo suficiente lo que es dañino para tu salud. Se cree que vivir inmóvil acelera el envejecimiento. Esto, sin embargo, no significa que debas salir y adoptar el estilo de vida de un atleta profesional. Incluso una media hora de actividad diaria como trotar o caminar puede beneficiar a tus músculos y corazón.
Para evitar posibles lesiones, elige el entrenamiento que mejor se adapte a tu tipo de cuerpo. Consulta a tu médico si has tenido problemas o traumas en el pasado. Además, haz un calentamiento regular antes de cada sesión de entrenamiento. Es mejor usar actividades dinámicas de baja intensidad como caminar para calentar.
1. Lleva hacia adelante tu cintura, doblando ligeramente las rodillas. Tus manos deben mirar hacia abajo, sosteniendo algún peso ligero. Lentamente levántalas hasta que estén paralelas al piso. Sostén esta posición por unos segundos y vuelve a la postura inicial.
Realiza de 10 a 15 repeticiones. Inhala cuando levantes las manos y exhala cuando las bajes.
2. Coloca la rodilla y la palma derecha en un banco. Lentamente mueve tu mano izquierda hacia arriba, doblando el codo. Cuando tu puño toque el abdomen, mantente así por unos segundos. Lentamente mueve la mano a la postura inicial. Repita de 10 a 15 veces y cambia la posición.
Realiza de 10 a 15 repeticiones con la otra mano.
3. Inclínate sobre tus manos y rodillas hacia abajo. Levanta el brazo derecho y la pierna izquierda hasta que estén paralelos al piso. Muévete lentamente. Realiza 10 repeticiones con cada mano.
4. Acuéstate boca abajo, levanta lentamente la parte superior del pecho y la cabeza. Manten esta última en línea con la columna vertebral. Realiza de 10 a 15 repeticiones.
5. Desde la primera posición, coloca las manos delante de la cabeza, levántalos junto con ella y con la parte superior del pecho. Muévete lentamente. Realiza de 10 a 15 repeticiones.
Otros primeros signos comunes de envejecimiento incluyen problemas de visión y pérdida de audición, presión arterial y problemas de memoria. Tus ojos pueden comenzar a molestar en tus 40 años. La escucha generalmente disminuye a los 60 años. La presión y las lagunas mentales normalmente ocurren de los 60 a los 65 años.
Estas condiciones de envejecimiento son bastante normales. Sin embargo, si tienes enfermedades crónicas como diabetes, estos problemas pueden aparecer a más temprana edad. Además, si comienzas a experimentar algunos de estos síntomas, quizás sea hora de contactar a tu médico.
Aunque el envejecimiento es normal e inevitable, hay formas de desacelerar ese proceso.
¿Sientes que tu espalda está sana? ¡Cuéntanos en los comentarios cómo planeas mantenerla fuerte, sana y flexible!