22 Lecciones que padres e hijos aprendieron cuando dejaron de vivir bajo el mismo techo

Cuando se trata de la crianza de los hijos, todos tenemos opiniones, pero cuando esas opiniones vienen de una suegra que cree tener la última palabra, en el ambiente queda la sensación de que alguien quiere imponer superioridad y eso puede hacer que surjan tensiones en la familia. Esa es la situación ante la que se encuentra la mujer de esta historia, pero que supo sortear de una forma magistral.
“Cuando estaba embarazada, mi suegra hacía alboroto por muchas cosas. Una de ellas era que no me permitía referirme a mi bebé como ’mi bebé’. Si me oía referirme a mi hija de esa manera, se ponía como loca y me acusaba de estar planeando que nadie más cargara a la bebé una vez que naciera y decía que no iba a dejar que su hijo, o sea, mi esposo, formara un lazo con nuestra bebé.
También le susurraba en voz alta a mi pareja que no me dejara acaparar a nuestra bebé y que se asegurara de que él también pudiera cargarla. Una vez, volvió a suceder y mi suegra siguió insistiendo en que debería decir ’nuestra bebé’ cada vez. Le dije que no tenía sentido, ya que mi esposo ni siquiera estaba allí con nosotros. Luego, insistió en que siempre debería referirme a la bebé como ’la bebé de mi esposo y mía’”.
“Entonces, le dije que eso era estúpido e innecesario. Llamarla ’mi bebé’ no significa que no sea también la hija de mi pareja y cuando los dos estamos juntos, la llamo ’nuestra bebé’. Obviamente, le entró por un oído y le salió por el otro.
Luego, esperé 5 minutos y le pregunté cómo ella le presentaba a mi esposo a la gente. Entonces, con voz confusa, dijo: ’Yo digo, este es mi hijo’. La interrumpí de inmediato y adopté el mismo tono y actitud que ella había tenido hacía un rato. ’¡Oh, entonces supongo que no él es hijo también de mi suegro! ¡Aparentemente, solo es tu hijo! ¿No crees que eso es un poco egoísta? ¿Cómo puedes decir eso? ¡Se supone que debes decir que es el hijo tuyo y de mi suegro! ¿Incluso dejaste que tu esposo lo cargara cuando era un bebé? Porque no parece’”.
“Mi suegra siguió tratando de corregirse e insistió en que no era eso lo que quería decir, pero yo le seguí hablando de esa forma durante un minuto, hasta que se quedó sin palabras. Nos sentamos en silencio durante unos momentos mientras ella pensaba y luego admitió tímidamente que había entendido el punto.
Después de eso, dejó de hacer drama cada vez que me refería a mi hija como mía, ya no tenemos contacto hace un tiempo y ahora la vida es mucho más tranquila”.