Yo hablo dormida, generalmente grito palabrotas o insultos. Lo que suelo recordar soñar es estar de broca, casi siempre con mi hermana. También grito "apaga la luz" con frecuencia. Además soy sonámbula y lo más bestia que he hecho ha sido arrojar el móvil de mi pareja contra la pared mientras gritaba algo que no se me entendía. Ante su atónita mirada me volví a acostar sin despertarme. Lo mejor de todo es que me costó creer lo que me estaba contando después. Yo no recuerdo haberlo hecho para nada. Pensé incluso que lo había roto él por accidente y me estaba tomando el pelo. Pero jura que lo vio y se asustó bastante, por cierto.
Los científicos se pronunciaron sobre hablar dormidos, y ya no debes temer que revelarás tus secretos

Hablar en sueños se llama somniloquía. Es una forma muy común de alteración del sueño. Un dato curioso es que la propensión a hablar en sueños es hereditaria y se encuentra con mayor frecuencia en los hombres. Además, los hombres con más frecuencia que las mujeres recurren a las malas palabras. No en la vida real, dormidos. Esta es la opinión de científicos franceses que publicaron un nuevo estudio en la revista Sleep.
Genial.guru te contará lo que han descubierto los científicos sobre el curioso fenómeno de hablar en sueños.
¿Quién participó en el estudio?
Los científicos seleccionaron para la investigación 232 personas: 95 mujeres y 137 hombres. 129 de los participantes tenían el trastorno del sueño REM: un trastorno del sueño en el que una persona realmente (es decir, conductualmente) participa en la trama de sus sueños, realizando algunas acciones dormida. 87 participantes sufrían de sonambulismo, una persona tenía apnea, paro respiratorio temporal durante el sueño. Y 15 de los sujetos estaban sanos.
¿Qué material para el estudio fue obtenido por los científicos?
En el transcurso de unas noches, los científicos registraron 883 casos de conversaciones en sueños de los participantes del experimento. Los enunciados no verbales (murmullos, susurros, llantos, risas) representaron la mitad de ellos. En el resto (361 casos), fue posible distinguir 3.349 palabras.
Qué se pudo averiguar sobre el lenguaje de la "charla nocturna"
- La palabra más frecuente que la gente solía decir en un sueño era la palabra "no". El 9,1% de todas las palabras pronunciadas por los participantes fue esta negación. La palabra "no" se encontró en el 21,4% de las oraciones. Entre las cinco más pronunciadas también estuvieron las palabras "tú" ("usted"), "ser" (y sus formas), "yo", "eso" ("esos", "esa").
- El 26% de las oraciones fueron interrogativas.
- En el 22% de los casos, los participantes dijeron malas palabras. Fueron dirigidos a insultar y emitir un juicio de valor sobre alguien. Resulta curioso el hecho de que los hombres usan el vocabulario obsceno en sus sueños más frecuentemente. Aunque, en general, mientras están dormidos, los hombres hablan más.
- En general, las conversaciones durante el sueño tenían la naturaleza de un diálogo nervioso con una tercera persona. Lo más probable es que fueran conflictos.
- Curiosamente, la sintaxis y la gramática no sufren cambios: durante el sueño hablamos igual que en la vida ordinaria. Los participantes del experimento construían las frases correctamente, y hasta hacían pausas durante la conversación.
Qué conclusiones se pueden extraer
- Incluso dormido, nuestro cerebro funciona efectivamente, siendo que podemos construir correctamente nuestro discurso durante el sueño.
- Al hablar dormidos, muchas veces nos dirigimos a un ser invisible, con quien mantenemos una conversación bastante agresiva. Ese es el motivo de que haya tantas malas palabras en nuestro vocabulario "somnoliento".
- No hay que tener miedo de contar los secretos mientras dormimos. Lo cierto es que durante el estudio, menos del 10% de las oraciones se correspondían con el monólogo interno de los participantes.
- Si hablas dormido, tal vez quieras disculparte de antemano con tu pareja por las palabrotas que, cada tanto, saldrán de tu boca.
¿Y tú hablas en sueños? ¿Y tu pareja? Comparte en los comentarios las frases que tus seres queridos pronunciaron mientras dormían.
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