12 Historias de misterio que harán que duermas con la luz encendida

Recuerda a la generación de los llamados "baby boomer" (personas nacidas antes de 1979) a sus 25-35 años. Eran personas adultas, auto-realizadas, que a los 20 y pico de años ya tenían 3 puestos de trabajo, criaban a los hijos y por la noche, en compañía de otros compañeros adultos como ellos, discutían sobre cuestiones políticas y sinfonías de Shostakóvich. ¿Qué hay de la juventud moderna? Estos millennials (generación nacida entre el 1979 y el 1995), a pesar de su desarrollo intelectual e independencia financiera, por lo menos hasta los 30-35 años, están en busca de alguna suerte de "yo interior"; viven en departamentos alquilados y diciendo en voz alta: "los adultos probablemente lo harían así". ¿Por qué los jóvenes de hoy siguen siendo niños grandes y por qué, el divertido e irreversible pasaje a la edad adulta, se ha convertido en un proceso relacionado casi a la cuarta década de edad?
Genial.guru ha decidido analizar en detalle las razones de este, según parece, nada accidental fenómeno.
Atención: si a tus 21 años eres un padre feliz de una gran familia, tienes un negocio próspero, 3 diplomas y no eres un "geek"(excéntrico), no te apresures a protestar. Ten en cuenta cosas tan importantes, a modo de excepción, como las estadísticas y nuestra publicación.
Revisemos los datos históricos: hasta los comienzos del siglo XX no existía el fenómeno llamado adolescente. Hasta los 17 años, las personas eran niños, y en la noche de su cumpleaños número 17 recibían un pesado regalo: la responsabilidad de formar familia y los deseos de una independencia financiera inmediata.
Recién en 1904, gracias al destacado trabajo científico del psicólogo G. Stanley Hall titulado "La adolescencia", la comunidad mundial se concentró a pensar, por primera vez, en este fenómeno. Fue Hall quien describió la adolescencia, como un momento de "tormenta y estrés", añadiendo al trabajo diagramas ilustrados sobre los cambios en los grados de tristeza y rebeldía respecto a la edad. Solo entonces se comenzó a percibir a los adolescentes no como seres perezosos y rebeldes, sino como personas (léase la siguiente frase en un tono dramático), "que están pasando por las espinas del difícil proceso de crecer".
Teóricamente, el período comprendido entre los 20 y los 30 o incluso los 35 años (en lo sucesivo lo llamaremos la adultez temprana) también puede tener características problemáticas propias, si estudiamos con más detalle el lado psicológico-emocional de este segmento. En el siglo XX, todos estuvieron de acuerdo en que los adolescentes no son adultos. ¿Quizás en el siglo XXI se descubrirá que la adultez temprana tampoco es la adultez propiamente dicha?
Por ejemplo, este año, los científicos ya se expresaron sobre la necesidad de llevar el límite de la adolescencia hasta los 24 años. Pero todavía hay una docena de años por estudiar.
A comienzos del siglo XX, la esperanza de vida promediaba entre los 40 y los 50 años. Por supuesto que con una expectativa de vida de, digamos, tan solo 45 años, sería un tanto extraño buscarse a sí mismo hasta los 35. En ese caso, no había tiempo que perder, la eficiencia era el éxito en la vida.
Hoy en día, en muchos países desarrollados, la esperanza de vida supera los 80 años. Entonces, ¿por qué no dejar que las personas de 20-30 años experimenten con las opciones de sus vidas antes de encontrar aquella a la que se dedicarán el próximo medio siglo?
Y, previendo tu respuesta de que no todas las personas pueden vivir hasta 80, objetaremos el hecho de que la vida siempre es imprevisible. En cualquier momento, puede ocurrir un accidente, y nadie es capaz de preverlo. Por eso, vivir con el lema "tal vez no viva hasta los 80, debería casarme cuanto antes", no es una opción.
Aquí hay varios aspectos distintos:
Hay que reconocer que la juventud moderna no tiene demasiado anhelo de vivir aventuras. Lo más probable es que esto sea mérito de la sobresaturación de los medios de comunicación y la ausencia de prohibiciones estrictas. Sea como fuere, las consecuencias son estas:
Jeffrey Jensen Arnett, profesor de psicología en la Universidad Clark (Massachusetts, EE. UU.), marca la noción de "sensación de oportunidades" inherente a la juventud del siglo XXI. Es una impresión de inseguridad en el futuro, combinada con la sensación optimista de las posibles oportunidades.
Es decir: un trabajo de 09:00 a 18:00 horas, un Renault Logan, lindas reuniones familiares pero constantes peleas con la esposa, y con los hijos; almuerzo familiar los fines de semana, vacaciones una vez al año, todo eso "No es para mí", piensa el joven promedio de 20-30 años de edad. "Soy único y seré el segundo Elon Musk de este planeta". Pero todos esos únicos "Elons Musks", a la vez, tienen mucho miedo del futuro y carecen de planes claros para conquistar el mundo; son una especie de maximalistas acomplejados. Esa es la diferencia con sus padres, que sabían lo que les esperaba en el futuro, e iban directamente hacia su meta.
Todas las razones y los cambios mencionados nos llevan al hecho de que, hoy en día, tenemos los siguientes modelos de la adultez alternativos (por supuesto, si no tomamos en cuenta a los numerosos seguidores de la maduración estándar paterna):
La psicóloga clínica Meg Jay, en su presentación en la sala de conferencias de TED, habló de los "adultos tempranos" que acuden a sus sesiones quejándose, decepcionados, por haber perdido una década entera de su vida.
Ella habla de 3 cosas que todos los que ahora tienen poco más de 20 años deberían saber para evitar un replanteamiento tan decepcionante de su vida a los 40 años:
1. Debemos olvidarnos de la crisis de personalidad y trabajar en el capital personal (es decir, aprender cosas nuevas, aumentar nuestra valía). Por supuesto que puedes gastar esa década en buscarte a ti mismo. Pero hay que diferenciar una búsqueda de una banal procrastinación.
2. No limites tu círculo social. Las personas nuevas, los amigos de los amigos de nuestros amigos pueden ser muy útiles en la vida. Por ejemplo, los anuncios de la mitad de las vacantes no se publican en los periódicos, por lo que, para obtener el trabajo, deberás comunicarte con el jefe del vecino. No es hacer trampa. Es un hecho de la propagación de la información.
3. A los 30. Cuando de repente notes que todos tus amigos de Facebook ya se están casando, tomar la primera opción disponible para casarte no es una buena idea. Hay que comenzar a construir una relación matrimonial antes del casamiento. Esto significa que el amor debe buscarse con la misma determinación que un trabajo.
Los jóvenes de 20 años de la actualidad son iguales a los jóvenes de esa edad hace 50 años atrás, solo que las condiciones son diferentes. Y el ser humano, como se sabe, es una criatura muy adaptable, por eso hoy tenemos una generación tan inusual de millennials. No te culpes por este comportamiento, ni a ti, ni a tus hijos o parientes, es mejor simplemente mostrarles la presentación de Meg Jay (sobre quien escribimos más arriba), hacer una mirada misteriosa como diciendo "Lo entiendo todo" y relajarse, por favor.
¿Y tú qué piensas: a qué conducirá esta tendencia de maduración tardía? Aguardamos tus opiniones en los comentarios.