16 Personas cuya vida sería aburrida si no fuera por las excentricidades de sus familiares

Los genios como Benjamin Franklin, Isaac Asimov, Henry Ford, Isaac Newton y Albert Einstein no tuvieron ninguna ventaja para comenzar sus carreras. Muchos escritores y científicos conocidos dicen que todo el asunto está en la disciplina, y no en el talento o la inspiración. Estas personas sabían cómo distribuir correctamente su tiempo y gracias a ello conseguían hacer más cosas y de mejor calidad que el resto de las personas.
Pero si vamos a hablar en específico sobre la agenda diaria, entonces Genial.guru tiene que mencionar al verdadero maestro de la productividad.
Leonardo da Vinci fue un inventor, ingeniero, pintor, músico, escultor y anatomista. Parecería que él realizó todas las profesiones y en todas consiguió el éxito. El mismo da Vinci escribió que para cada trabajo hay el mejor y peor momento. Por eso, además de un peculiar régimen del sueño, sobre el cual nosotros escribimos aquí y aquí, él seguía una rutina diaria.
El sentido de la “agenda da Vinci” es simple: distribuir las actividades durante el día en un orden determinado y a la hora en la cual es mejor realizarlas. Esto te permite dominarlos con creatividad, rapidez y satisfacción.
Las primeras horas de la mañana son las más importantes, ya que ellas dictarán el curso del resto del día. Los consejos aquí no ayudan mucho ya que cada persona tiene su ritmo al despertar. Pero lo principal es recordar lo importante que es despertar el cuerpo (los ejercicios físicos te pueden ayudar), el cerebro (puedes leer algo) y darle al organismo energía (un desayuno correcto).
Leonardo da Vinci fue un maestro en el hecho de superarse a sí mismo y asignar las horas de la mañana para concentrarse en una sola cosa sin distracción alguna. Por eso, él estuvo en condiciones de crear obras de arte únicas e inventar tecnologías innovadoras.
Las primeras horas después de despertar eran dedicadas a las tareas más importantes, ya que durante ese tiempo el cerebro las completa con rapidez y de mejor manera. Además, al realizar el trabajo más difícil al principio, el resto del día no pensarás más en él.
En las horas después de la comida, ocuparse de algún asunto difícil puede ser complicado, pero este es el tiempo ideal para cualquier trabajo rutinario o administrativo. Leer el correo, doblar documentos, organizar citas, pagar las cuentas, pedir algún producto que has visto para ti.
Por la tarde, el cerebro comienza a cansarse, por consiguiente, durante esas horas tienes que hacer todo el trabajo de menor dificultad. Si creemos en la agenda de Leonardo, todos sus encuentros los programaba o a las 10 de la mañana o después de las 17:00. De esa manera, él conseguía no gastar energía cerebral en vano y evitaba las sacudidas emocionales.
El deporte no solo es una útil y necesaria descarga para el cuerpo, sino también para la mente. Es mucho mejor realizarlo durante la mañana antes del trabajo, pero si no lo consigues, entonces puedes trasladar las actividades para la tarde. De acuerdo con los expertos, los mejores días de entrenamiento son los lunes, miércoles y viernes.
“Deporte para el cerebro”, esta es una nueva idea. Se puede recibir en eventos que tienen que ser visitados de 1 a 2 veces por semana: lecciones, entrenamientos, encuentros, congresos. Todo esto te ayudará a conocer personas adecuadas y no te permitirá estar estancado en el mismo sitio de desarrollo.
Muchas personas mencionan que Leonardo fue una persona fiestera. Él adoraba los banquetes, los bailes de máscaras, espectáculos y frecuentemente descansaba en lugares ruidosos. Todo eso debido a que él entendía toda la importancia del descanso como un medio de recarga psicológica.
No es necesario ir de fiesta en fiesta, pero vale la pena dedicarle aunque sea una hora por la tarde a tus actividades favoritas: videojuegos, lectura o series. También puedes aprender algo útil. Por ejemplo, practicar tus presentaciones públicas frente al espejo. Cuando te conviertas en presidente, esto seguramente te ayudará.
Sí, lo has escuchado muchas veces: planificar tu día de antemano. Pero, parece que nadie nos ha explicado realmente cómo hacerlo. Vale la pena realizar la planificación el domingo y no el lunes. Esto te ayudará a aligerar el día más difícil de la semana. Simplemente escribe las tareas que tienes que realizar, con una relación desde las más difíciles hasta las más fáciles, sin dejar los asuntos más complicados para la tarde.
Una de las ventajas de la vida en Florencia en la época del Renacimiento fue que había menos factores de distracción. Pero incluso Leonardo planificó cada uno de sus grandes proyectos, escribiendo en párrafos cada uno de sus pasos.