Truco simple para ahorrar batería cuando se está agotando

Curiosidades
hace 5 meses

Bien, bien. Pasaste el día apreciando las vistas de una ciudad que no conocías. Usaste el mapa en todo momento, tomaste 5000 fotos e hiciste videollamadas a tu mejor amiga cada diez minutos. Todo esto drenó la batería de tu celular hasta el 12 %, y aún tienes que hacer una transmisión de los fuegos artificiales, reservar un cuarto para la noche y buscar la manera de llegar hasta allá.

Decides probar todas las maneras posibles de ahorrar batería. Cierras tus aplicaciones de a una. Adiós, mensajes, editor de fotos, compras online... Fuerzas el cierre de todas esas cosas.

Y... ¡tu batería cae al 7 %! Quieres gastarla sabiamente, así que investigas en Google. Resulta que cerrar las aplicaciones de fondo consume más batería que dejarlas abiertas. Cuando fuerzas el cierre de una aplicación, tu celular gasta su valiosa carga para cerrarla y sacarla de la memoria RAM. Y cuando decidas abrirla de vuelta, gastará más recursos para revivirla.

Si sales de una aplicación y comienzas a usar otra, la primera queda almacenada en la RAM. Permanece en un estado de “lista para ser relanzada tal como la dejaste”, y volverá a asomar cuando la necesites, sin gastar batería, tiempo ni datos extra.

Tu celular tiene sus propios mecanismos de manejo de la memoria, capaces de cerrar aplicaciones que no has usado por un tiempo y que consumen más batería de la que deberían. Puedes ayudar al sistema a funcionar mejor y más rápido si no haces su trabajo y dejas que él mismo decida qué aplicaciones dejar en segundo plano.

Te das cuenta de que tu celular no sobrevivirá toda la noche, así que vas al hotel más cercano. Alguien te contó que dejar que la batería se agote por completo te ayudará, pero Internet te asegura que es otro mito.

Las baterías que se usaban en los celulares hace más de 10 años duraban más si las dejabas agotarse antes de cargarlas. Las baterías de ion de litio que usamos en estos días prefieren estar entre el 30 y el 80 %. Si dejas que se agoten con frecuencia antes de volver a cargarlas, les añades ciclos de carga innecesarios. En ese caso, prepárate para reemplazar la batería cada 6 meses.

Tienes que cargar el celular lo antes posible para no perderte los fuegos artificiales. Recuerdas todo lo que sabes sobre las cargas rápidas y le quitas la funda al teléfono.

La mayoría de las fundas están hechas con materiales que impiden que el calor salga. La batería de ion de litio de tu teléfono es más eficiente cuando está fresca. Qué freeescooo. Demasiado calor la desacelera y la gasta. Mientras más alta la temperatura, más lenta la carga.

Hay un puerto de carga en tu cuarto de hotel, pero no lo usas. La electricidad viaja más rápido a través de cables físicos. Además, toda esa energía que se esparce alrededor del puerto de carga calienta tu teléfono, y eso no es bueno.

Un puerto USB en tu computadora no le hará daño a tu dispositivo, ya que tiene un amperaje menor. Pero también hará un trabajo más lento. Por eso, eliges enchufarlo.

Parece que el enchufe está demasiado alto y que el celular quedará colgando. Eso no es bueno. Decides hacer un bucle con el cable y apoyar el teléfono encima. Tiene que quedar firme para no caerse.

Tu celular se carga un 5 % y comienzas a revisar tus noticias. Usar el teléfono mientras está cargándose es seguro, pero desacelerará seriamente el proceso.

En lugar de eso, enciendes el modo avión. Esto potencia el proceso de carga, ya que apaga todas las ondas de radio posibles (como la señal, el GPS y el Bluetooth, entre otras), así como todos los sonidos. Además, si estás en una zona con mala cobertura, no desperdiciará batería buscando señal.

Tu iPhone se carga hasta el 80 %. La mayoría de ellos tiene la carga de batería optimizada activada por defecto. Esta función estudia tus hábitos de carga y se desacelera tras haber llegado al 80 % cuando estás durmiendo o en otras situaciones. Pero tú necesitas que tu celular se cargue lo antes posible, así que mantienes apretada la notificación de la pantalla de bloqueo, que te informa cuándo el teléfono se cargará por completo, y presionas “cargar ahora”.

Mientras está conectado a una fuente de energía, actualizas el sistema operativo. La última versión siempre tendrá parches y soluciones para todo tipo de problemas, incluyendo los problemas de carga. Además, los nuevos sistemas operativos funcionan mejor con tecnologías nuevas, como la función de carga rápida de Android.

¡Listo! Hora de ver los fuegos artificiales. En el camino, pasas por una tienda que vende cargadores rápidos. Nunca confiaste en ellos, pero un vendedor te explica que son seguros para tu celular. Alcanzan el 60 % entre los 10 y los 30 minutos, y después lo cargan a una velocidad normal para evitar que un exceso de electricidad pase por tu teléfono.

También puedes comprar un cargador nuevo. Los cargadores de calidad hechos por otros fabricantes tienen mecanismos internos iguales a los de los originales, así que no dañarán tu celular.

Si tu teléfono puede soportar 12 vatios, comprar un cargador de 10 vatios acelerará el proceso. La mayoría de los dispositivos vienen con cargadores de 5 vatios.

Un buen cable también cambiará la ecuación. Hay cuatro cables dentro de cada uno: dos para la transferencia de datos y dos para la carga. Estos últimos establecen el límite de la velocidad de carga. El vendedor te explica que, si quieres que sea más rápido, puedes pasar de un cable estándar a uno de buena calidad.

Escuchas con tanta atención que derramas un poco de refresco sobre tu cargador viejo por accidente. Ahora no tienes más remedio que reemplazarlo. Hasta la más pequeña gota de agua o de sudor puede desacelerar el proceso o arruinar todo.

El vendedor también revisa tu puerto de carga. Si acumula polvo o residuos, como tu ombligo, no esperes que siga cargándose a la velocidad de la luz. Le quita toda la suciedad con mucho cuidado usando un mondadientes. Tú también puedes hacer esto en casa.

Tu nuevo amigo te da un manual sobre cómo ahorrar batería, y lo estudias en el camino. Lo primero que haces es cambiar el fondo de pantalla. La mayoría de los celulares nuevos tienen una pantalla OLED. Cuando tienes un fondo oscuro, no necesitan desperdiciar batería para iluminar pixeles negros; mientras más grandes sean las zonas oscuras de la pantalla, menos batería se consumirá.

También activas el modo oscuro, que potencia muchísimo la batería. Vas a “configuración”, “pantalla y brillo”, y eliges “oscuro”. Puedes programarlo para que se active todos los días con el amanecer o el atardecer automáticamente. Los dueños de Android pueden hacer esto en la opción “pantalla”, “avanzado”. Busca la opción “tema del dispositivo” cerca del fondo de la lista para activar el modo oscuro. ¡Uh!

Desactivas el modo de brillo automático en “configuración”, “accesibilidad”, “pantalla y tamaño de la fuente”. Esto funciona con un sensor de luz que gasta aún más batería reuniendo y analizando datos de tus alrededores para establecer el nivel de brillo adecuado.

Si tienes un Android, puedes ir a “configuración”, “pantalla”, y elegir “desactivar brillo automático o brillo variable”.

Ahora regulas el brillo manualmente para llevarlo al nivel que te resulte más cómodo.

También reduces el tiempo de bloqueo automático al mínimo. Mientras antes se apague la pantalla cuando no usas el celular, menos energía consumirá. Puedes ajústalo en “configuración”, “brillo y pantalla”, “bloqueo automático”.

En un teléfono Android, encontrarás esto en el menú, “configuración”, “pantalla”. Aquí, puedes elegir la cantidad adecuada de tiempo en la sección “bloqueo automático”. ¡Yo también me bloqueo todo el tiempo!

El sol está a punto de ponerse, pero afuera hace mucho calor. Esas no son buenas noticias para tu batería: no le gustan las temperaturas extremas. Por esa razón, evita dejar el teléfono en un asiento de auto bajo el sol o usarlo cuando haga más de 35 °C. El frío extremo tampoco es mejor: verás cómo la batería cae y luego regresa a la normalidad a medida que se calienta, pero esto no es saludable.

Ring, ring. Acabas de recibir un correo publicitario. A menos que necesites estar pendiente del trabajo, deberías programar el teléfono para que te envíe actualizaciones del correo cada 30 minutos o una hora. Hasta puedes revisarlo manualmente. Puedes establecer los intervalos en “configuración”, “cuentas y contraseñas”, “buscar datos nuevos”. Mientras más largo el intervalo, más batería ahorrarás.

En un Android, ve al menú de configuración y elige “correo”. En la sección de “configuración normal”, elige el menú de ajustes. Selecciona la cuenta para cambiar los ajustes y elige el menú de sincronización, “programar sincronización” y “horarios de sincronización”. Selecciona el intervalo que más te guste.

Aún tienes batería suficiente como para hallar el mejor lugar donde ver los fuegos artificiales: justo en la cima de una colina. Guau, ¡qué vista! Ahora puedes desactivar la ubicación y dar inicio a la transmisión que todos estaban esperando.

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