12 Casos en los que los cineastas cometieron un grave error, y el espectador lo tomó como algo verdadero

Decenas de especialistas de todo tipo trabajan en el estilo de los personajes de las películas de Hollywood. Algunos idean las imágenes, otros les dan vida, mientras que otros comprueban el vestuario y la apariencia de los actores para asegurarse de que coincidan con la época en cuestión. Pero, sea como sea, no siempre es posible evitar las inexactitudes. Incluso los profesionales cometen errores. Y a veces los propios cineastas hacen la vista gorda ante los pequeños errores en favor del componente artístico del filme.

En Genial.guru hemos analizado películas famosas en busca de estos defectos y estamos encantados de compartirlos contigo. Y al final te diremos qué está mal con las cintas históricas protagonizadas por Keira Knightley.

1. Titanic

La película está ambientada en la época eduardiana. En una escena vemos a la madre de Rose apretando diligentemente el corsé de su hija. Sin embargo, la prenda que aparece en la pantalla no corresponde a la época indicada. El modelo de la heroína cubre totalmente sus pechos y tiene una placa frontal curvada. A principios del siglo pasado, los exuberantes pechos naturales se consideraban hermosos, y para resaltar sus formas, las mujeres de moda llevaban corsés largos con una placa recta situada más abajo del busto.

2. Mujercitas

Es casi imposible imaginar a las chicas de la época victoriana sin los bonetes, gorros y sombreros característicos de aquellos años. Pero en la reciente adaptación de la novela de Louisa May Alcott, Mujercitas, los diseñadores de vestuario han descuidado sin miramientos estos accesorios, sustituyéndolos por sombreros de paja o privando a las heroínas de cualquier tocado.

3. Elizabeth — La edad de oro

En la película Elizabeth — La edad de oro, Clive Owen, que interpreta a Sir Walter Raleigh, no se quita las botas de piel larga ni siquiera para ir a la recepción de la Reina. Sin embargo, al verdadero Walter Raleigh no se le habría ocurrido llevar botas de caza y de montar a dicho evento. El vestuario de los nobles renacentistas era mucho más variado de lo que solemos ver en las películas. Y la mayoría de las veces, los cortesanos llevaban zapatos de cuero fino y calzas largas.

4. Amor en rojo

Nicole Kidman en el musical Amor en rojo es incomparable. Pero por desgracia, casi ninguna de sus imágenes corresponde a la realidad. El traje de las bailarinas del famoso cabaret parisino consistía en realidad en faldas abullonadas de cancán y voluminosos pantalones, generalmente blancos. Y las bailarinas llevaban medias negras ajustadas, nada de medias de red.

5. La otra reina

En casi todas las películas sobre la Edad Media y el Renacimiento, las heroínas hacen alarde de sus hermosos corsés de hombros descubiertos, y La otra reina no es una excepción. Sin embargo, la realidad era menos romántica. En el siglo XVI, ninguna dama noble podía prescindir de un camisón. La ropa interior de lino, algodón y a veces seda protegía del frío y evitaba las rozaduras que se producían al llevar un corsé rígido. Además, una camisa de lino era mucho más fácil de lavar que las prendas de telas más caras.

6. Bridgerton

En la serie Bridgerton, los personajes llevan corsés ajustados sobre sus cuerpos desnudos. Incluso se muestran al espectador cortes y arañazos en la espalda de Daphne Bridgerton como consecuencia de llevar una ropa interior incómoda. Sin embargo, esto no era posible en la realidad. Durante la época de la regencia, al igual que en otros periodos históricos, el corsé se llevaba sobre una camisa interior, que formaba parte del vestuario de cualquier dama.

7. Vaselina

El musical de culto Vaselina está ambientado en 1958, pero en una escena clave, aparece en el encuadre una diferente Sandy, con un peinado salvaje esponjoso y rizos al estilo de los años 70.

Tampoco coinciden con la época los leggins negros brillosos de la heroína, que no solo eran provocativamente ajustados para aquellos años, sino que además contenían spandex, un material que no se patentó hasta 1959.

8. Enola Holmes

La mayoría de los trajes de Enola Holmes están realizados con una precisión milimétrica, pero no están exentos de errores. Algunos elementos del vestuario, en particular la parte superior del vestido de color granate y la falda del vestido de color rosa pálido, están más en consonancia con la década de 1870 que con la década de 1880, en la que se desarrolla la película. El escote del vestido de color granate no solo es demasiado atrevido, sino que una joven de la época no se habría arriesgado a salir de día de esa manera.

9. Cruzada

Por muy valiente que sea Balian, interpretado por Orlando Bloom, es poco probable que haya entrado al campo de batalla sin un casco.

10. Mi bella dama

El peinado más popular de principios del siglo XX (la película está ambientada en 1912) eran los rizos al estilo “pompadour”. Era un peinado práctico que aguantaba bien los sombreros de ala ancha que estaban de moda en esos años. Pero el peinado alto que se hizo icónico a través de Audrey Hepburn estaba fuera de lugar.

11. Orgullo y prejuicio

La película, al igual que la novela del mismo nombre, está ambientada en 1811-1812, cuando las pomposas pelucas fueron sustituidas por rizos naturales. Las chicas se recogían el cabello en un chongo alto y el adorno principal de su peinado eran rizos cerrados en la frente y las sienes. Nada de cabellos sueltos, despeinados ni flequillos rasgados.

12. Emma

Emma, interpretada por Gwyneth Paltrow, también fue despojada de su tocado. A lo largo de la película, aparece con frecuencia al aire libre con la cabeza descubierta, lo que era sencillamente impensable en aquella época. En la década de 1810, toda dama que se preciara tenía una colección de sombreros y gorros para protegerse del sol y de las inclemencias del tiempo, así como para indicar su estatus.

Bono

Hasta el siglo XX, el ideal de belleza era un cuerpo femenino exuberante con formas redondeadas. Esa tendencia es claramente visible en las obras de arte y en especial en las pinturas de artistas famosos. Los maestros del Renacimiento, los impresionistas e incluso los cubistas ensalzaban a las mujeres de pechos grandes y regordetas. Por ello las actrices que encarnan a las principales bellezas de los siglos XVIII-XIX en la pantalla también deberían cumplir con estos estándares.

Sin embargo, en las películas históricas, casi siempre vemos iconos de belleza modernos con mejillas hundidas y pómulos pronunciados. Un ejemplo de ello es la encantadora Keira Knightley. La actriz está muy lejos de los ideales de belleza de aquellos años, pero es justo decir que sus heroínas siempre captan el corazón del público.

¿Les prestas atención a este tipo de errores en las películas? ¿Qué opinas de ellos?

Imagen de portada Bridgerton / Netflix
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