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20+ Curiosas observaciones de cuadros hechas por una historiadora del arte profesional

Victoria estudia una Maestría en Arte y tiene un blog muy interesante relacionado con eso. En él, ella habla de una manera extraordinaria acerca de cuadros pintorescos que no solo pertenecen a maestros de la época del Renacimiento, sino también a pintores actuales.

En Genial.guru, con mucha curiosidad, nos sumergimos en el mundo del arte, el cual, gracias a la presentación de Victoria, nos interesó tanto como un éxito de taquilla.

La ronda de noche, Rembrandt, 1642

Es algo completamente dinámico, ¿no es verdad? El juego de luces y sombras, todo el mundo está haciendo algo, incluso hay un perro ladrando en la esquina. Además de los mosqueteros, hay una chica con un vestido claro. Es imposible no notarla, ya que ella se encuentra en la proporción áurea del cuadro. Todavía nadie sabe por qué está allí. Posiblemente, es un talismán de los tiradores. El color amarillo significa victoria, y la gallina en el cinturón puede ser una referencia al símbolo de los mosqueteros: garra de ave.

Este cuadro gigantesco de 3,63 por 4,37 metros puede verse en Rijksmuseum, el Museo Nacional de Ámsterdam.

El último día de Pompeya, Karl Briulov, 1833

La idea de pintar este cuadro le llegó a Briulov después de visitar unas excavaciones. Él quedo tan impresionado que se obsesionó con el drama por 6 largos años.

Para que tampoco te pongas triste, te daré un dato genial. El chico con una caja de pinturas en la cabeza en la esquina izquierda del cuadro es Briulov. Sí, él mismo se representó en su propia obra. Increíble, ¿no?

Este cuadro oscuro puede verse en vivo en el Museo Ruso.

Composición en rojo, amarillo, azul y negro, Piet Mondrian, 1930

El deseo malsano de Mondrian por eliminar todo lo necesario del cuadro condujo al hecho de que solo puedan verse 4 colores y líneas en él. ¿Por qué precisamente estos tonos? Aquí, todo es sencillo: son los colores primarios. Al mezclarlos en diferentes proporciones, se puede obtener una cantidad infinita de matices. Este cuadro obtuvo su fama gracias a un desfile de moda de Yves Saint Laurent, realizado en 1965. El diseñador creó 6 vestidos al ver en este cuadro un estilo eterno e irrepetible.

Puedes verlo en la estación del metro Rumyantsevo, en Moscú... Bueno, es broma. No puede verse en ningún lado, ya que es parte de una colección privada.

El beso, Gustav Klimt, 1907–1908

Todo el mundo romantiza este cuadro, a pesar de que, según la opinión de muchos culturólogos, no se trata de amor. Amigos, tienen que ser más atentos. En primer lugar, observen las manos de la dama y vean cómo empujan al hombre. En segundo, noten la pose de rodillas al estilo de sumisión. Se ve que la heroína se encuentra en una situación en la cual no puede decir “no”. Sin embargo, el cuadro es magnífico. Ese fondo de oro (por cierto, verdadero) es una referencia a las motivaciones egipcias, cuando todo era bidimensional, algo simplemente maravilloso.

Esta obra de arte puede verse en la Galería Belvedere, en Viena.

Bouquet, Jan Brueghel el Viejo, 1606–1607

Solo mira esta obra tan maravillosa. Es la clásica naturaleza muerta holandesa compuesta por flores. El pintor viajaba constantemente para pintar en sus lienzos flores raras. Él también tenía una patrona rica, la cual lo llevaba a las orangeries reales para que pudiera pintar desde la naturaleza. Por cierto, el ramo es irreal, porque las flores representadas florecen en diferentes épocas del año. Fue por eso por lo que Brueghel tardó en pintarlo, no por procrastinación.

¿Dónde puede verse? Pinacoteca Antigua de Múnich, Múnich.

Discóbolo, Mirón, siglo V a. C.

Posiblemente, todo el mundo ha visto esta estatua. Puede pensarse que es un atleta muy famoso, pero no es así. Es una imagen sintética, privada de toda individualidad. Antes, todo lo privado estaba en segundo plano, y esto se reflejó muy bien en todo el arte de la Antigua Grecia. Cualquier escultor buscaba en sus obras esa misma fórmula universal.

Por cierto, desafortunadamente, el original de bronce no se conservó. Hasta nuestros días solo han llegado copias romanas de mármol. La mejor de ellas se encuentra en el Palazzo Massimo alle Terme, Roma.

El jardín de las delicias, Jheronimus Bosch, 1500–1510

Se desconoce el nombre original del cuadro, o eso han dicho los investigadores.

Analizaremos una pequeña parte del lienzo. ¿Ves a las damas que están nadando en el agua mientras alrededor de ellas corren hombres? Los objetos en las cabezas de las mujeres pueden parecer raros y aleatorios, pero no es así. Las aves negras significan la mala suerte y el mal genio, y las bayas simbolizan la depravación y lujuria. El carácter del hombre se determina con el animal que tiene encima. Al encontrar a su media naranja, los hombres y las mujeres van al jardín para disfrutar de una vida paradisíaca y promiscua en conjunto. Como se dice, dos de cada especie.

Esta obra puede verse en el Museo Nacional del Prado, en Madrid.

Desnudo sentado en un diván, Amedeo Modigliani, 1917

Esta es una historia triste. En el cuadro se representa a la amada del pintor, de nombre Jeanne. Se conocieron en 1917. Modigliani estaba loco por ella, y la pintó 25 veces como mínimo. Pero el destino no les permitió vivir mucho tiempo juntos. En 1920, él murió de tuberculosis, y ella se suicidó al día siguiente.

Después de muchos años, el cuadro fue vendido a un alto precio (demasiado), y ahora está en una colección privada.

Muerte de la Virgen, Michelangelo Merisi da Caravaggio, 1605–1606

Todos se sorprendieron cuando vieron por primera vez esta obra. Aunque en la Biblia no se menciona nada sobre la muerte de la Virgen, de todos modos, este argumento fue plasmado de acuerdo con específicos cánones iconográficos. Caravaggio ignoró todo esto de forma valiente, mostrando la realidad terrestre. Bueno, de todos modos, respetó un poco las tradiciones: si ves atentamente, hay un nimbo encima de la cabeza de la Virgen. Pero como tal, se representó a una persona normal que estaba muriendo en compañía de personas normales.

Después de esto aparecieron rumores de que Caravaggio era una persona inmoral. Pero más adelante lo reconocieron como un gran pintor, y ahora, el cuadro se encuentra colgado en el Museo del Louvre, en París.

La vieja coqueta, Bernardo Strozzi, aproximadamente 1637

El mensaje principal del cuadro es evidente: envejecer no es algo agradable, pero tratar de rejuvenecer tampoco. Este lienzo fue clasificado en el género vanitas del Barroco, el cual plantea el tema de la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Vamos a ver los principales símbolos. En una mano, la anciana sostiene una rosa. Pero en la otra, un ramo de flores de azahar, el atributo tradicional de las novias. Aquí hay un grado de ironía para volverse loco. También hay una gran referencia a vanitas: el ave muerta en el espejo.

Este cuadro puede verse y hacerte reflexionar acerca de la fragilidad de la vida en el Museo Pushkin, en Moscú.

Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa, Jan van Eyck, 1434

¿Has escuchado acerca de la época del Renacimiento nórdico? Es el mismo Renacimiento, pero en países de habla germánica. Este pintor procede de allí.

En el cuadro se representa una boda. En aquella época, para casarse se necesitaban dos cosas. La celebración podía hacerse en la iglesia o en casa teniendo dos testigos. “Pero ¿dónde están los testigos?”, podrías preguntarte. Mira el espejo detrás de la pareja. Por cierto, una de las personas del reflejo posiblemente es Jan van Eyck. Como siempre, un juego de un genio. Pero el pintor no pudo evitarlo y dejó otra pista. Esa pequeña frase encima del espejo quiere decir: “Jan van Eyck estuvo aquí”. Y no puede dejarse pasar el perro que se encuentra en los pies de la pareja, el cual es un símbolo de fidelidad.

La obra maestra se encuentra en la Galería Nacional, en Londres.

Dama del unicornio, Rafael Sanzio, 1506

Esta obra se parece a La Mona Lisa, ¿cierto? El paisaje y la pose de la chica son muy similares a los de La Gioconda. Lo curioso es que los cuadros fueron creados casi al mismo tiempo. El unicornio aquí simboliza la castidad. De acuerdo con las leyendas medievales, solo una chica inocente podía domar a un animal. La modelo es otro tema por separado. Te contaré una de las versiones más interesantes: posiblemente, la chica fue amante del papa, porque el símbolo tribal de su familia fue precisamente el unicornio.

¿Dónde puede verse? En la Galería Borghese, en Roma.

La maja vestida, Francisco de Goya, 1800–1805

Se desconoce quién fue esta dama vestida con ropa ligera. Solo puedo decirte que, en España, las chicas de clase baja con un temperamento violento eran llamadas “majas”. Este cuadro tiene una pareja similar. En él puede verse a la misma maja, pero desnuda. A Francisco de Goya podrían haberlo encarcelado fácilmente por eso, ya que, en esa época, en España gobernaban la inquisición y la iglesia, las cuales trataban de influir en el arte de todas las maneras posibles. Un cuerpo desnudo se consideraba inmoral y estaba prohibido, pero ¿acaso esto detuvo a Goya?

Por supuesto que no. Además, tenía buenas relaciones con las autoridades. Pero incluso este hecho no le permitió al artista mostrar a una mujer desnuda. Normalmente se exponía La maja vestida, y solamente a veces, con ayuda de un mecanismo especial, detrás del cuadro aparecía otro lienzo con la mujer desnuda.

Ambos cuadros se encuentran en el Museo Nacional del Prado, en Madrid.

Terraza de café por la noche, Vincent van Gogh, 1888

Si ves un cuadro de Vincent van Gogh y dices que se trata de posimpresionismo, de inmediato te aceptarán en la sociedad bohemia.

Se trata de una calle y de una cafetería reales ubicadas en una ciudad francesa llamada Arlés, la cual fue muy frecuentada por el pintor al final de su vida. Lo mejor de todo fue que, después de 100 años, este lugar fue restaurado y diseñado de la misma manera como se ve en el cuadro. Posiblemente, muchos le presten atención al cielo estelar, un detalle muy común en algunos trabajos de Vincent van Gogh. Desde un punto de vista astronómico, por cierto, todo es preciso y se encuentra en su lugar. Los artistas que realizan investigaciones son geniales.

Se puede evaluar la profundidad del color y este magnífico cielo estelar en el Museo Kröller-Müller, en Otterlo (Países Bajos).

El pago del tributo, Masaccio, 1425–1427

Es una composición muy lógica. Aquí se representan 3 acciones tomadas del Evangelio. Se puede decir que es casi como en el cine. Jesús va de viaje con los apóstoles por las ciudades. Al llegar a Cafarnaúm, todos se encuentran con las primeras dificultades: para entrar, hay que pagar. Entonces, Jesús le dijo a Pedro: “Ve a pescar y ahí encontrarás la moneda necesaria: estatero”. Así sucedió, por alguna razón era Jesús. Entonces, Pedro pagó sin problemas la entrada de todos los apóstoles.

Por cierto, el fresco no apareció por casualidad, sino que fue hecho por orden del gobierno. Mientras en Italia se elaboraba una reforma fiscal, a las personas había que mostrarles lo importante que era pagar impuestos.

Esta obra puede verse en la capilla Brancacci de la Iglesia de Santa María del Carmine, en Florencia.

Café de noche en Arlés, Paul Gauguin, 1888

El pintor fue a la ciudad francesa de Arlés por invitación de van Gogh, quien en aquellos tiempos ya presentaba señales de locura (¿recuerdas el episodio con la oreja cortada?). Los amigos también competían en la creación de obras maestras. Este cuadro al estilo del posimpresionismo es una prueba viva de que la inspiración puede encontrarse incluso en una vieja cafetería ubicada en una estación de trenes.

En primer plano se encuentra la esposa del dueño de ese establecimiento sonriendo, aunque se ve muy cansada. En el fondo están los comensales de la cafetería: vagabundos y mujeres indecentes.

El cuadro puede verse en el Museo Pushkin de Moscú.

El Prestidigitador, Jheronimus Bosch, 1475–1502

Es una de las primeras obras de “el Bosco”. Aquí todavía no se había aficionado a los argumentos de la Biblia y aún no pintaba otras cosas por las cuales luego se hizo famoso. En ella se ven animales raros (una lechuza y un perro (mono) en un disfraz de payaso). Una multitud se detiene para ver el espectáculo, y, para sorpresa de todos, el mago charlatán extrae una rana de la boca de una víctima. Al parecer, es la segunda, ya que la primera se encuentra sobre la mesa.

Los espectadores experimentan diferentes sensaciones: a algunos les gusta, y otros fruncen las cejas debido a la desconfianza. Pero presta atención a la persona que está detrás. Sin duda, ella es la ayudante del mago: mientras la gente está distraída por el espectáculo de baja calidad, esta está robando una cartera discretamente. Es decir, un truco de desaparición.

Una copia exacta del cuadro se encuentra en el Museo Municipal de Saint-Germain-en-Laye. Desafortunadamente, el original se perdió.

Impresión, sol naciente, Claude Monet, 1872

Ante nosotros se encuentra un viejo puerto en El Havre, la ciudad francesa natal del pintor. Se cree que precisamente este cuadro dio el nombre al movimiento artístico llamado impresionismo. Esto es como el rechazo del academicismo en favor de una breve percepción de la realidad, por así decirlo. Al principio, a los contemporáneos no les gustó tal estilo, y consideraban la manera de pintar de Monet muy horrible. Posteriormente, el pintor adquirió seguidores e imitadores por todo el mundo.

En general, Monet dedicó una serie de cuadros al puerto en El Havre. Precisamente este se encuentra guardado en el Museo Marmottan Monet, en París.

Virgen del canciller Rolin, Jan van Eyck, 1435

Durante toda su vida, el canciller Rolin realizó muchas malas acciones. Fue por eso por lo que le pidió a Jan van Eyck presentarlo en un retrato con Madonna. Por así decirlo, era la última esperanza de obtener un lugar en el paraíso. El cuadro visualmente está dividido en dos partes. Del lado izquierdo, profano: el canciller como la personificación del mundo de los pecados. Y del lado derecho, lo sagrado: Madonna con el niño Jesús en las rodillas. Detrás de ella se encuentra un jardín con flores, símbolo de la pureza.

¿Ves a las dos personas detrás de las flores? Aquella con un turbante rojo es van Eyck (es casi seguro). Ya sabes, a los pintores les gusta representarse en sus lienzos. Cerca de los hombres están dos pavos reales, animal que en el arte normalmente significa orgullo e inmortalidad.

No sé si Rolin finalmente fue perdonado por sus pecados, pero el cuadro resultó ser maravilloso. Puedes verlo en el Museo del Louvre, en París.

Madonna Sixtina, Rafael Sanzio, 1512

Este cuadro fue creado por orden del papa para el convento de San Sixto, de ahí proviene el nombre. Madonna está bajando hacia nosotros con un bebé, y cerca de ella se encuentran San Sixto y Santa Bárbara. El color verde brillante de la cortina en la parte trasera posiblemente no fue elegido por casualidad: en el arte, este significa fertilidad, vida y esperanza. Todo es bastante lógico. Posiblemente, la parte más popular de este cuadro son los dos angelitos pensativos en la parte inferior. Por cierto, mira las nubes de los personajes principales: allí pueden verse los rostros de los ángeles.

El lienzo se encuentra en Gemäldegalerie Alte Meister, en Dresde.

La primavera, Sandro Botticelli, 1482

Cómo puedes adivinar, se trata de la época del Primer Renacimiento: todo llamativo y de fiesta. Las personas son muy auténticas, aunque demasiado guapas. En el lienzo, Botticelli representó a los tres meses de la primavera, simplemente porque pudo hacerlo. Del lado derecho, el dios del viento lleva a algún lugar a una ninfa del bosque. Es la personificación de marzo (este hombre era presuntuoso). El personaje central es Venus. En la antigüedad, los romanos celebraban su ascensión en abril, así que ella es el segundo mes de la primavera. El último mes es mayo: se encuentra del lado izquierdo, buscando algo con un palo. Su personificación es Mercurio, hijo de la diosa Maya. Está moviendo el palo para que no lleguen nubes con lluvia, porque si no hay Sol, entonces no habrá cosecha.

Este lienzo puede verse en la Galería Uffizi, en Florencia.

Magdalena penitente, Tiziano, 1565

Como puedes adivinar por el nombre, en esta obra se representó a la penitencia. En general, en el arte católico, María Magdalena se representa frecuentemente como una pecadora penitente. Los pintores la pintan con el cabello suelto y vestida de una manera ligera, incluso con una insinuación a la desnudez. Aquí, Tiziano reprodujo esas mismas características. Frente al personaje principal vemos las Sagradas Escrituras. También se puede notar un cráneo, lo que es un coqueteo del pintor con el tema Memento mori (“recuerda a la muerte”).

El lienzo se encuentra en El Museo del Hermitage, en Rusia.

El señor y la señora Andrews, Thomas Gainsborough, 1750

El género favorito de Gainsborough fue el paisaje, pero, desafortunadamente, no le trajo ningún ingreso ni fama. Aquí le ayudó el ingenio natural. Es bien sabido que los aristócratas adoraban los retratos exagerados, y así nació un nuevo género que de inmediato se convirtió en algo popular en la alta sociedad.

Las personas en este cuadro están orientadas hacia nosotros y parece como si nos invitaran a sostener una ligera conversación. Las imágenes son líricas y no poseen el glamur del rococó francés. Pero detalles como el traje del cazador, el rifle y el gran vestido nos hablan acerca de la riqueza de las personas representadas. Por cierto, al fondo no solo se encuentra un campo con ovejas, sino el dote de la señora Andrews. El roble detrás de los personajes simboliza la prosperidad de la dinastía.

El lienzo se encuentra en la colección de la Galería Nacional, en Londres.

Nighthawks, Edward Hopper, 1942

El pintor, de forma magistral, no solo crea tensión en la gama de colores, sino también en los discretos detalles. Aquí podemos ver una cafetería y personas, pero no podemos entrar, ya que no se ven las puertas. Es como si esa gente estuviera encerrada allí y solo pudiéramos observarla.

Tal vez has leído la obra Los asesinos, de Ernest Hemingway: dos personas estaban esperando a su víctima en una cafetería. Parece que el cuadro es la perfecta ambientación para eso. También es posible que esta escena sea de una película ficticia. En general, es bien sabido que Hopper era fanático de la cinematografía, y, cuando no pintaba, iba al cine.

Puedes encontrar este cuadro en el Instituto de Arte de Chicago.

¿Cuál de estas observaciones te pareció más interesante? ¿Sabes algo curioso sobre otras famosas obras de arte? Cuéntanos en los comentarios.