Genial
Genial

11 Errores de cocina que muchos siguen cometiendo por costumbre

Aunque para terminar la escuela culinaria se pueden necesitar desde unos meses hasta 4 años, no se necesita tanto tiempo para desarrollar habilidades culinarias. Entre la gente común, los talentos no son menores que entre los cocineros calificados. Deleitan a su familia con platillos deliciosos, pero los malos hábitos en la cocina a menudo no dejan sentirse como un verdadero chef.

En Genial.guru, descubrimos cuáles son los errores más comunes que cometemos en la cocina, y ahora sabemos qué hacer para que sea más fácil cocinar y recibir solo críticas favorables de los invitados.

1. Cocinar verduras demasiado tiempo

Las verduras contienen una gran cantidad de nutrientes, y el tratamiento térmico prolongado no solo reduce su contenido, sino que también hace que los platillos de verduras sean menos apetecibles. Una gran alternativa a las verduras guisadas o hervidas es cocerlas al vapor. Según la nutricionista y chef Michelle Dudash, este método hará que los alimentos sean más saludables y tengan mejor sabor.

2. No le damos importancia a la sal en la masa de levadura

La clave del horneado perfecto es la levadura de alta calidad. Y resulta que se puede controlar con sal, aumentando o disminuyendo su actividad según los objetivos del cocinero. Es como un verdadero amaestramiento. De esta manera, si quieres que la masa suba más rápido, no hay que salarla. Pero, si la masa se deja completamente sin sal, el pan perderá volumen y quedará sin una costra dorada, ya que la levadura procesará todo el azúcar.

3. No salar el agua antes de cocinar los huevos

Los huevos son uno de los alimentos más populares para el desayuno, pero se suelen cocinar sin pensar que se puede mejorar la receta tradicional. Solo hay que salar el agua antes de cocinar. Esto evitará que la clara de huevo se escape si la cáscara se rompe durante la cocción. Esto se debe a que el agua con sal ayuda a que las claras de huevo se cuajen más rápido.

4. No dejar las papas en remojo

Remojar las papas en agua ayuda a eliminar el exceso de almidón y las hace más dietéticas. Además, el exceso de almidón no deja que las papas se cocinen de manera uniforme y hace que aparezca una capa pegajosa en el exterior. Las papas se pueden dejar en agua fría durante unas horas, después de lo cual notarás cómo el agua queda turbia con almidón en el fondo del recipiente. Es recomendable cambiar el agua de vez en cuando para eliminar cualquier resto de almidón que se haya podido juntar en las papas.

5. No cocinar el arroz en té verde

El arroz cocido en té verde es un platillo tradicional japonés, por lo que esta combinación no será inusual en esos lugares. El arroz preparado así queda enriquecido con el sabor vivo del té y las sustancias beneficiosas que contiene. En la versión europea de esta receta, se agrega té durante el proceso de cocción del arroz.

6. No enjuagar las verduras con agua fría después de blanquearlas

Muchas veces, dejamos las verduras blanqueadas calientes hasta que les toca participar en la receta. Pero para mantener el color de las verduras brillante y la textura crujiente, se puede enjuagarlas con agua fría o incluso ponerlas en hielo. Si esto no se hace, los procesos térmicos no se detendrán, es decir, su cocción continuará.

7. Hervir remolachas en vez de cocinarlas en el microondas

Por supuesto, la forma más común es hervir las remolachas. Siempre solemos hervir las verduras, incluso cuando tenemos muy poco tiempo, y luego nos damos prisa cortando la ensalada. Pero existe una forma igualmente efectiva, pero mucho más rápida, de cocinar tubérculos: en el microondas. Para hacerlo, se debe perforar la remolacha de tamaño mediano, envolverla en papel para hornear y cocinarla en el microondas durante unos 5 minutos, mientras que hirviendo, tardarías unos 50 minutos.

8. Pelar los dientes de ajo uno por uno

Las horas pasadas en la cocina se componen de muchas pequeñas cosas que solo a primera vista parecen simples. Por ejemplo, estamos acostumbrados a pelar el ajo diente por diente, a pesar de necesitar la cabeza entera. En tal situación, es mucho más efectivo cortar la cabeza de ajo por la mitad, poner la parte cortada sobre la mesa y golpear con el plano del cuchillo en la parte superior: los dientes se caerán solos. Para facilitar el proceso y que los dientes se caigan sin problemas, se recomienda quitar primero la zona de la raíz.

9. Salar los huevos al principio de la cocción

Se puede hacer omelet o huevos revueltos todos los días y cometer el mismo error: salar el platillo al comienzo de la cocción. Debido a esto, la estructura de los huevos se destruye y se vuelven acuosos. Es mejor salar el platillo casi al final, como aconseja el famoso chef Gordon Ramsay. Él cree que esta es la parte más importante en el proceso de hacer los mejores huevos revueltos.

10. Usar pan fresco para las tostadas francesas

Un pan esponjoso y fresco parece apetitoso, pero este no siempre es el criterio correcto para elegirlo. Por ejemplo, para preparar tostadas francesas, es preferible usar pan duro y seco; este absorberá más la mezcla de huevo y conservará su forma. Si el pan es demasiado fresco, se puede secarlo previamente en el horno y entonces el núcleo húmedo no se caerá.

11. No agregar sal al café

A pesar de que agregar sal al café es una tradición común en muchos países, esto puede parecer más una exageración exótica. Sin embargo, este método no solo le da un nuevo sabor a la bebida, sino que también puede salvar el café si este resulta demasiado amargo.

En 2009, el experto en ciencias de la alimentación Elton Brown, en un episodio de su programa de cocina Good Eats sugirió agregar sal al café. Dijo que la sal neutraliza el amargor mejor que el azúcar y que también suaviza los sabores no deseados en el agua. Según esta técnica, por cada taza de agua y 2 cucharaditas de café molido, hay que agregar media cucharadita de sal.

¿Qué otros errores crees que se deben evitar para alcanzar la cima de la excelencia culinaria?

Genial/Cocina/11 Errores de cocina que muchos siguen cometiendo por costumbre
Compartir este artículo
Te pueden gustar estos artículos