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11 Mitos sobre la leche que deben ser refutados

Desde la infancia, todo el mundo recuerda los beneficios de la leche. Pero el ser humano es dudoso por naturaleza, así que crecimos, y muchos de nosotros nos volvimos escépticos acerca de los beneficios de este producto alimenticio. Además, estas dudas se estimulan por los mitos sobre la leche que se transmiten de boca en boca.

Genial.guru decidió resolver este problema y, de una vez por todas, refutar los mitos más comunes y preocupantes sobre la leche.

Mito #1: La tasa diaria de calcio se puede reponer completamente con leche

Un adulto necesita recibir de 800 a 1 200 mg de calcio por día. 1 vaso de leche entera contiene hasta 315 mg de calcio. Por lo tanto, para obtener la dosis diaria de calcio solo a expensas de la leche, debes tomar de 3 a 5 vasos al día. En teoría, esto es posible, pero en la práctica es poco probable.

También se cree que después de los 3 años de edad, nuestro cuerpo pierde su capacidad para descomponer las proteínas de la leche (caseína), lo que impide la absorción de calcio de la leche. Y para la absorción del calcio de los alimentos es necesario que el cuerpo tenga la cantidad óptima de vitamina D. Es decir, resulta bastante difícil reponer el calcio solo con la leche.

Mito #2: La leche con una vida útil de más de 5 días carece de propiedades beneficiosas

Existe la opinión de que la leche saludable es la que se echa a perder rápidamente. La leche comienza a agriarse debido a las bacterias que aparecen durante el ordeño de la vaca, el transporte, la filtración, etc. La leche pasteurizada se puede almacenar en la nevera de 3 días a 2 semanas. En este caso, dado que el método de tratamiento térmico fue el mismo, la leche con diferente vida útil será igualmente saludable. El tiempo de almacenamiento depende de la calidad de las materias primas, equipos modernos y empaques. Por lo tanto, cuanto mejor sea el producto terminado, tendrá menos bacterias y, por lo tanto, su vida útil será más larga.

Mito #3: Los niños necesitan mucha leche

Se recomienda que los niños pequeños tomen 2 vasos de leche por día, niños de 4 a 8 años: 2,5 vasos, y adolescentes: 3 vasos diarios. Pero hay que tener presente que 1 vaso de leche equivale a 1 vaso de yogur o 42,5 g de queso. Así que no es necesario que los niños beban la leche durante todo el día, su dieta puede ser más variada.

Mito #4: No se puede beber la leche recién ordeñada

La leche se considera cruda durante las 4 horas posteriores al ordeño. Este es un producto valioso y saludable. La ventaja indudable de la leche recién ordeñada es la proteína lactoferrina que contiene. Tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunológico. En la leche industrial no la vas a encontrar, ya que se destruye durante el procesamiento.

Puedes tomar leche fresca, pero con algunas precauciones. La vaca debe estar completamente sana, las condiciones y normas de almacenamiento deben estar a los niveles más altos. Si no estás seguro de que estas condiciones fueran minuciosamente respetadas, no debes tomar esta leche, ya que puede contener bacterias dañinas.

Mito #5: Hay tantas vitaminas en la leche vegetal como en la leche de vaca

La leche de soja es la más parecida a la leche de vaca por su composición: contiene la misma cantidad de proteína. Pero otras variedades de este producto contienen poca o ninguna proteína.

Por lo tanto, 250 ml de la leche de almendra y leche de coco contienen 4 g de proteína (mientras que en la leche de vaca — aproximadamente 9 g). El porcentaje de vitaminas y minerales también es diferente; 100 g de la leche entera contienen aproximadamente 120 mg de calcio y en la leche de coco — solo 16 mg. Por ejemplo, la leche de arroz tiene un contenido de potasio muy bajo en comparación con la leche de vaca.

Por otro lado, las diferentes variedades de la leche vegetal también contienen elementos útiles, con el predominio de uno u otro en cada una de ellas. Por lo tanto, para una buena nutrición vale la pena alternar diferentes tipos de esta bebida.

Mito #6: Los adultos no necesitan leche

Este mito surgió de la convicción de que la leche no se digiere por el tracto gastrointestinal de los adultos. Sin embargo, los estudios demuestran que solo una parte de la población mundial tiene problemas con la digestión de productos lácteos. Por ejemplo, entre el 10 y el 30% de los europeos, el 90% de los residentes del sudeste asiático y casi el 100% de los afroamericanos tienen intolerancia a la lactosa. La causa es la actividad reducida de la lactasa, lo que causa la intolerancia a la lactosa. Para estas personas se produce la leche sin lactosa, enriquecida con vitaminas y minerales.

Los productos lácteos son importantes para las personas de cualquier edad: contienen sustancias necesarias para el cuerpo (proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales). El rechazo de tales alimentos puede llevar a una ingesta insuficiente de calcio, con el consiguiente riesgo de desarrollar osteoporosis.

Mito #7: Hervir la leche reduce sus propiedades beneficiosas

Se cree que durante la cocción se matan no solo las bacterias, sino todos los nutrientes. De hecho, no es así. La ebullición mata las bacterias dañinas, algunos tipos de enzimas, inmunoglobulinas y vitaminas inestables, como la vitamina C, que está presente en la leche en cantidades pequeñas.

Pero después de hervir quedan macronutrientes, vitaminas, incluyendo calcio, proteínas de la leche y grasas. Solo debe hervirse la leche de granja, la leche procesada industrialmente se puede consumir sin hervir.

Mito #8: La leche contiene mucha azúcar

La leche contiene lactosa, la que puede ser llamada “azúcar de la leche”, un carbohidrato natural. A menudo se compara con el azúcar común o la leche chocolatada, que contiene sacarosa. Pero esta es una comparación incorrecta, ya que en la leche entera es un carbohidrato natural, y en la chocolatada es un aditivo. 100 g de leche entera contienen 3-4 g de lactosa, mientras que en la leche chocolatada el contenido de la sacarosa puede ser el doble.

Mito #9: La leche contiene antibióticos

Este temor se debe principalmente al hecho de que, cuando las vacas están enfermas, se las trata con antibióticos que se acumulan en la leche. Es verdad, solo que esta leche se recolecta y se desecha. Las plantas lácteas hacen pruebas para detectar la presencia de antibióticos en sus productos. Si se detectan, la leche también se desecha.

Mito #10: Puedes engordar debido a la leche

En este caso, el problema no está en la leche en sí, sino en su cantidad y contenido de grasa. Por supuesto, si tomas leche entera (aproximadamente el 6% del contenido de grasa) acompañada de requesón con crema todos los días, aumentarás de peso. Pero un vaso de leche por día con un contenido de grasa de 2,5% o 3,2% no hará ningún daño a tu cuerpo.

Vas a ganar peso extra solo si consumes más calorías de las que gastas. Por lo tanto, si llevas un estilo de vida activo, puedes tomar leche con cualquier contenido de grasa, solo cuenta las calorías consumidas.

Mito #11: Hay tanto azúcar en la leche chocolatada como en un refresco

Cada 100 g de leche chocolatada contiene aproximadamente 9 g de azúcar, mientras que la misma cantidad de refresco contiene 11 g. Pero hay una gran diferencia entre las bebidas: debido al dióxido de carbono, el azúcar del refresco se absorbe instantáneamente en la sangre.

La leche chocolatada es recomendada para aquellos que gastan mucha energía. Si también eres fanático de esta bebida, pero no eres muy activo, entonces es mejor que la prepares con tus propias manos para estar seguro de la cantidad de azúcar.

Bueno, ¿qué te parece, logramos refutar los mitos sobre la leche o todavía crees en algunos de ellos?

Imagen de portada depositphotos
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