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13 Trucos culinarios que deberíamos aprender de los asiáticos

La cocina asiática no solo consiste en especias intensas y productos poco habituales, sino también técnicas peculiares para cocinar los alimentos. Posee su propio enfoque y filosofía hacia los ingredientes, según los cuales, la comida no solo debe de saciar el hambre, sino también ayudar a una persona a estar saludable.

En Genial.guru intentamos abordar los secretos de la cocina asiática.

1. Utilizar salsa de pescado en lugar de sal

Este es un condimento elaborado principalmente con pescado fermentado, un poco de azúcar y sal. No solo le da más intensidad al sabor de los ingredientes, sino también es beneficioso.

La salsa de pescado contiene todo lo necesario para la salud: ácidos grasos omega 3, vitaminas y minerales. No se recomienda guardarla en el refrigerador, de lo contrario la sal se cristalizará y el producto se echará a perder.

2. Marinar la carne en salsa de soya y no en vinagre

A pesar de que nos enseñaron que los ácidos, tales como el vinagre, ayudan a ablandar la carne, en realidad esto es una confusión. El problema es que si se deja la carne durante mucho tiempo o el marinado es muy ácido, entonces tendrá un efecto contrario. Los pedazos de carne perderán su jugo y se volverán duros e imposibles de comer.

La salsa de soya funciona como salmuera. La carne se vuelve más suave y jugosa, incluso si te excedes de soya o dejas la carne en el marinado durante mucho tiempo. Además, a diferencia del vinagre, la salsa de soya es rica en diferentes nutrientes.

3. Ablandar la carne con bicarbonato de sodio

Los cocineros asiáticos utilizan bicarbonato de sodio en el stir frying para que los pedazos de pollo o ternera estén tiernos y suaves. Como explican los especialistas, el bicarbonato de sodio alcaliniza la superficie de la carne y dificulta la unión de las proteínas. Cuando se cocina, el producto queda blando y jugoso.

4. Congelan la carne antes de cortarla

Si los cocineros asiáticos necesitan cortar la carne en rebanadas delgadas, entonces colocan la carne en el congelador una o dos horas antes. Esto facilitará los cortes en tamaños iguales, y se cocinará de forma uniforme.

5. No utilizar verduras congeladas

Para los habitantes de los países asiáticos es muy importante la filosofía en la elaboración de los alimentos, la cual afirma que se debe vivir en armonía con las estaciones del año. Las verduras congeladas son una violación a esta tradición.

Además, uno de los principales problemas a los que se enfrentan los chefs cuando cocinan con verduras congeladas es que estas pierden su consistencia, se vuelven blandas y deslucidas, en lugar de crujientes, como deberían de ser.

6. No solo utilizar los palitos como cubiertos

Los cocineros asiáticos rara vez ocupan pinzas, palas de cocina, tenedores y batidores. En la mayoría de los casos, todos estos instrumentos son reemplazados por palitos. Se utilizan para mezclar salsas y batir huevos, revolver la carne molida e incluso los usan como martillo para ablandar ciertos productos. Los palitos son cómodos de utilizar al freír. Por ejemplo, para voltear o separar los pedazos que se han pegado. Esto hace que el proceso se realice de forma cuidadosa y no daña la superficie de las sartenes.

También, con ayuda de los palitos se puede determinar si el aceite en el wok está lo suficientemente caliente. Se sumergen en el aceite y si comienza a hacer burbujas, entonces puedes colocar los ingredientes.

7. Utilizar en la comida cosas que otros están acostumbrados a tirar

En la cultura asiática no fomentan los desperdicios y valoran la mesura. Muchos productos se utilizan al máximo. Ninguna parte de las verduras se considera no comestible. Existen muchos platillos de subproductos. Además, con los huesos y recortes se preparan caldos aromáticos y saludables.

8. Cocinar sopas en minutos

En la comida asiática existen decenas de bases de sopa que se cocinan con diversas especias, raíces, hierbas, verduras, hongos o algas. Se cocinan en grandes cantidades durante horas y después se guardan en el refrigerador o incluso se congelan.

A estos caldos se agrega carne ya cocinada, fideos hervidos y verduras frescas picadas. Y literalmente en unos minutos se obtiene un sabroso y nutritivo platillo que conserva la mayor cantidad de nutrientes. Esto se debe a que las verduras no se cocinan durante mucho tiempo.

9. Sustituir la leche y la crema de vaca por las de coco

Tradicionalmente, los productos lácteos no han sido un ingrediente importante en la comida asiática. Esto es por factores culturales y geográficos. Como resultado, muchos asiáticos son intolerantes a la lactosa.

En Asia, todas las amas de casa saben que si no tienen una leche de coco en lata a la mano, entonces fácilmente pueden elaborar una a partir de agua y virutas de coco. Solo se debe de hervir agua, colocar unos pedazos de coco, dejar reposar y después colarla.

10. Intensificar el sabor con ayuda de limón

Agregar jugo de limón recién exprimido ayuda a acentuar e intensificar el sabor de los ingredientes. El limón se agrega al final de elaboración de los platillos, ya que el fresco aroma y su acidez pueden desaparecer.

11. Añadirle azúcar a las verduras para conservar su color

En los postres asiáticos casi no se utiliza azúcar. Sin embargo, lo añaden con frecuencia a otros platillos, pero en pequeñas cantidades. Así, por ejemplo, para conservar el color brillante de las hojas en las verduras al hervirlas o asarlas, no solo se agrega una pizca de sal, sino también un poco de azúcar.

12. Utilizar aceite de sésamo como saborizante

El aceite de sésamo es un popular saborizante en la cocina asiática. Solo se debe freír con él a fuego lento, ya que ante un mínimo sobrecalentamiento comenzará a humearse. No obstante, este producto se puede agregar a alimentos ya preparados (sopas, fideos, stir frying, ensaladas) para darles un agradable sabor aroma a nuez y hacerlos más saludables.

13. También le agregan sal a las berenjenas

Muchos rechazan salar las berenjenas argumentando que el tiempo en que era necesario “extraer” la amargura ya pasó, y que se han desarrollado nuevas variedades que no requieren de este tratamiento. Sin embargo, en la cocina asiática aún se siguen salando y secando con toallas de papel.

Esto se hace para quitarle a la verdura el exceso de humedad y al cocinarlas se vuelvan doradas y crujientes. Otra forma para que las berenjenas no absorban demasiado aceite es freírlas en una sartén seca durante 5 minutos y después colocarlas dentro de una freidora.

¿Te gusta la cocina asiática? ¿Qué trucos de cocina utilizas?

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