10 Consejos para hacer que el desodorante dure más y que el mal olor no sea un problema

Utilizar desodorante o antitranspirante es algo que hacemos en nuestra vida diaria desde... ¿quién lleva la cuenta? Es un hábito tan incorporado como cepillarse los dientes o lavarse las manos. Sin embargo, es normal hacerlo de la manera incorrecta, como por ejemplo, aplicándolo apenas uno termina de bañarse, o varias veces al día.

Por eso, Genial.guru te acerca algunos consejos que harán que tu higiene sea más eficaz (y hasta podrás ahorrar en tu desodorante al usarlo adecuadamente).

1. Diferenciar el desodorante del antitranspirante

Todos sabemos que existen ambos tipos, pero tal vez no conocemos la diferencia que hay entre ellos. La creencia popular es que el desodorante es “menos efectivo” que el antitranspirante, pero esto no es necesariamente así.

Los desodorantes, en general, tienen alcohol dentro de sus ingredientes, lo cual hace que las bacterias que se encuentran en la piel sean inhibidas. Además, cuentan con bactericidas que acaban con ellas. Por otro lado, los antitranspirantes tienen otro tipo de funcionamiento: se ocupan de bloquear los conductos por donde sale el sudor.

2. No aplicarlo apenas uno termina de bañarse

Probablemente, dentro de tu rutina de limpieza y acicalamiento, esté el ponerte desodorante apenas sales de la ducha. ¡Error! Las axilas siguen mojadas en ese momento; aunque las hayas secado con una toalla, sigue existiendo humedad en la piel. Esto provoca que el producto se evapore más rápido, sin terminar de cumplir su función.

3. El mejor momento para aplicarlo es por la noche

Lo asegura el doctor David Pariser, presidente de la American Academy of Dermatology (Academia Americana de Dermatología) en un artículo de Consumer Reports. A la noche es cuando las personas transpiran menos y ese es el momento en el cual el ingrediente activo de los antitranspirantes logra aferrarse a los conductos sudoríparos. De esta manera, el efecto dura hasta 24 horas y persiste aún después de un baño matutino.

4. Debes esperar a que el producto se seque antes de vestirte

Todos conocemos las feas manchas que el desodorante puede dejar en nuestra ropa. Pero son muy fáciles de evitar, solo es necesario tener un poco de paciencia y esperar a que el producto se seque antes de vestirnos. También deberías prestar atención a no colocar producto de más: con una aplicación es más que suficiente para que haga su efecto.

Las manchas aparecen porque el aluminio que contienen los antitranspirantes se mezcla con la sal del sudor y eso forma la mancha que vemos. Si esta mancha se seca, luego será más difícil de sacar. También puedes probar utilizar ropa más suelta y hecha de algodón, lino o lana, que permite que la transpiración se evapore más rápido.

5. Prueba un tip casero

Siempre existieron, existen y existirán las soluciones caseras, así que si aun implementando los puntos anteriores crees que tu desodorante no alcanza, puedes probar este tip. Un limón es algo fácil de conseguir, y esta fruta tiene propiedades antibacterianas y antimicrobianas; con solo frotar un poco en tu axila, puede mejorar el problema.

6. Elige el formato de desodorante correcto para ti

Existe un famoso debate: ¿cuál es mejor, el desodorante en aerosol o a bolilla? Estos son los dos formatos más populares. El desodorante a bolilla es más discreto, pero debes tener en cuenta que tarda bastante más en secarse que el aerosol. También es elegido con frecuencia a la hora de viajar, ya que muchas aerolíneas tienen restricciones respecto a los aerosoles a bordo.

Si quieres utilizar la versión en barra, ten en cuenta que está diseñada para personas con mucha transpiración, y por lo tanto, lleva un mayor contenido de aluminio que las otras opciones.

7. Depilarse las axilas

Sí, esto es válido tanto para hombres como para mujeres. Ambos tienen vellos en las axilas y deben lidiar con el sudor; pero en caso de que el antitranspirante no sea suficiente, depilar, afeitar o por lo menos recortar el vello hará que esto sea más ameno, ya que en los pelos que crecen en esa zona se adhiere el sudor seco y las bacterias que causan el mal olor.

8. Lavar específicamente las axilas

Si no tienes tiempo o ganas de bañarte, puedes igualmente higienizar tus axilas. Si utilizas un tipo de jabón antibacteriano, tendrás mejores resultados, ya que esos son los encargados de eliminar las bacterias que provocan el aroma no deseado. Con hacerlo dos veces por día, los problemas de olor irán disminuyendo. También existen algunas toallitas específicas para higienizar las axilas.

9. Aplica bien el producto

Parece algo básico, pero muchas veces no sabemos cómo hacerlo. Para empezar, no olvides agitar el envase para que todos los ingredientes se mezclen. El aerosol debe colocarse a 15 centímetros de la axila y no debes bañarte en él, con dos segundos en cada axila es más que suficiente.

En caso de que te decidas por utilizar un desodorante a bolilla, para aplicarlo debes hacer presión con la bola sobre la piel de la axila y moverla en círculos un par de veces. Recuerda en ambos casos esperar a que el producto se seque.

Para utilizar la versión en barra, debes presionar el producto contra tu piel y moverlo, pero con movimientos verticales. Recuerda no aplicar más de lo necesario, ya que está diseñado para la transpiración excesiva.

10. Si tu piel es sensible, compra un desodorante sin alcohol

Los desodorantes sin perfume tienen menor cantidad de alcohol que los convencionales, y en algunos casos, directamente no poseen. El alcohol no es peligroso, pero puede irritar las pieles sensibles. La opción sin alcohol se basa en minerales que tienen la función de absorber la humedad, de esta manera logran reducir las bacterias y así los malos olores.

¿Has pasado algún momento incómodo por culpa de tus axilas? ¿Conoces algún truco que funcione para evitar estas malas situaciones?

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