12 Cosas sobre la nariz que muestran sus grandes capacidades y que puedes comprobar tú mismo

Cada persona necesita entender su entorno para descifrarlo y poder desenvolverse ante distintas situaciones. Siempre se menciona lo importante que es ver, escuchar y sentir los objetos, pero casi nunca se habla de olerlos. Y es que la nariz cumple un papel muy importante a la hora de reconocer y memorizar lo que hay a nuestro alrededor.

Genial.guru investigó varios datos relacionados con la nariz y cómo nos ayuda en distintas actividades.

1. Reconoce cerca de 10 000 olores diferentes

Si bien los receptores olfativos del ser humano son muy bajos, la nariz es capaz de identificar un promedio de 10 000 olores diferentes. Esto puede deberse a que cada olor activa un receptor propio en el cerebro, lo que lo ayuda a identificarlo y a distinguirlo de entre los otros aromas que se pueden detectar en el entorno.

2. Nos protege a través del olfato

Como la nariz humana puede reconocer una gran variedad de olores, eso la torna un órgano excelente capaz de recopilar información a través del olfato. Al igual que los ojos y los oídos, podemos detectar cualquier indicio de peligro al identificar aromas como el olor a quemado o los que provienen de las comidas en mal estado.

Esto se debe a que, cuando reconocemos un olor por primera vez, la nariz envía información al cerebro para que este lo registre y pueda reconocerlo cuando vuelva a ser detectado en el futuro. Es por eso que podemos distinguir los aromas y codificarlos sin necesidad de verlos, como por ejemplo, el olor de un pan tostado o el de la arena del gato.

3. Puede ser un buen detector de mentiras

Un estudio analizó el comportamiento facial de las personas que mienten, y corroboró que la temperatura de la nariz va cambiando a medida que el individuo siente una mayor carga mental. En este caso, su temperatura disminuye cuando se encuentra delante de una situación de estrés o ansiedad, lo que la convierte en un potencial detector de mentirosos.

4. Humedece y regula el aire que respiramos

Una forma de regular la temperatura corporal y protegerla de la ambiental es a través de la respiración. Esto se debe a que, al inspirar, las fosas nasales calientan el aire y también lo cargan con algo de humedad. Luego, al atravesar los conductos respiratorios, el aire continúa humidificándose a causa de la evaporación del agua presente en la mucosidad.

Con la espiración, el aire pierde gran parte de la humedad y el calor que se habían acumulado en la mucosa nasal. Sin embargo, la humedad vuelve a recuperarse durante la inspiración; de esta manera, el organismo no pierde ni gana humedad durante la respiración. Por otra parte, en climas cálidos este proceso contribuye a evitar un sobrecalentamiento del cuerpo, aunque también influyen otros factores además de la humedad.

5. Ayuda a reconocer a la mamá desde el nacimiento

El olfato es uno de los sentidos que se desarrollan más temprano en la vida de un bebé. Esto hace que el recién nacido pueda reconocer a su mamá desde el nacimiento y que prefiera estar cerca de ella para ser alimentado. De todas maneras, siempre es aconsejable estrechar el vínculo entre la madre y el bebé para así facilitar el proceso de amamantamiento.

6. Le da forma a la voz

La nariz juega un papel importante para formar la voz de una persona. Es por eso que, cuando estamos resfriados, la gente nota un cambio drástico en nuestra voz por la congestión de la nariz. La forma en que respiramos también cumple un papel fundamental, tanto es así que la “voz nasal” se produce cuando no conseguimos introducir suficiente aire en el cuerpo.

En este caso, es necesario realizar una respiración profunda y controlada, inflando la base de los pulmones, como si el aire llegara hasta el diafragma. De esta manera, se puede controlar mejor el timbre de la voz y también evitamos “cansarnos” por hablar durante mucho tiempo, por ejemplo en un discurso o una charla prolongada.

7. Su desarrollo no finaliza hasta después de la adolescencia

El desarrollo de la nariz puede variar de persona en persona. Si bien lo normal es que no termine de desarrollarse hasta la adolescencia, algunas narices recién finalizan su crecimiento en la adultez. Luego del nacimiento, la forma de la nariz puede presentar un aspecto básico y, con el tiempo, se va moldeando hasta adquirir su aspecto definitivo en la etapa adulta.

8. Ayuda a detectar los sabores de la comida

El sentido del olfato está estrechamente relacionado con el del gusto, por lo que es necesario oler las comidas para identificar su sabor. La lengua por sí sola puede detectar los sabores básicos de los alimentos: dulce, salado, amargo y ácido. Sin embargo, requiere de la función de la nariz para identificar una comida específica por medio de su aroma.

Esto hace que, cuando tenemos una gripe o cualquier enfermedad respiratoria, se nos haga difícil distinguir el sabor de los alimentos, debido a que la nariz se encuentra congestionada. Es gracias al olfato que podemos identificar sabores complejos incluso con los ojos cerrados.

9. Puede ayudarte a encontrar pareja

Se cree que el ser humano libera feromonas cuyas fragancias son captadas dentro de la nariz por estructuras muy especializadas. Las feromonas son compuestos químicos volátiles relacionados con la atracción. Muchas empresas de perfumería buscan, por lo tanto, producir perfumes que potencien estos aromas con la idea de lograr un mayor efecto a la hora de conquistar a una futura pareja.

10. Es importante para la memoria y la emoción

Así como la nariz nos ayuda a protegernos del peligro y a identificar los sabores, también facilita la memoria de ciertos sucesos y emociones del pasado. Es por eso que, en ocasiones, podemos recordar algún momento de la infancia o a una persona con tan solo percibir un olor familiar.

Dentro de la cavidad nasal, existe una conexión con las neuronas olfativas que nos lleva a generar ciertas emociones gracias al registro de información de un aroma. Es por eso que cada individuo percibe un mismo olor de forma distinta, e incluso la capacidad de detectar olores puede variar de persona a persona.

11. Es el órgano que más se fatiga

De todos los órganos que perciben el entorno, la nariz es el que más tiende a fatigarse con el paso del tiempo. Es por eso que, cuando detectamos un olor muy fuerte al inicio, podemos reaccionar de cierta forma hasta que el olfato se acostumbre al aroma y deje de causarnos el mismo impacto. En ciudades altamente contaminadas, por ejemplo, las personas ya cuentan con la nariz “atrofiada” y no sienten los olores fuertes del aire.

12. Puede perder su capacidad de detectar olores

Así como una persona puede perder la capacidad de la vista y el oído por algún accidente o enfermedad, también es posible perder el sentido del olfato por causas similares. Esto hace que no se puedan percibir los aromas con naturalidad. También hay ocasiones en que los olores se distorsionan, llegando incluso a no poder identificar un olor familiar y a sentir una sensación de rechazo hacia fragancias que antes nos agradaban.

El problema de perder el olfato es que también perderemos el sentido del gusto, ya que la nariz y la lengua están estrechamente vinculadas. Además, tampoco percibiremos ciertas señales de peligro, como el olor a quemado o el de algunos gases peligrosos. Es por eso que la nariz también es un órgano importante y, al igual que los ojos y los oídos, requiere de cuidado y atención para que funcione con normalidad.

¿Qué olores suelen evocarte recuerdos o sentimientos? ¿Eres de prestarles atención a los aromas que desprenden los objetos y las personas de tu alrededor?

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