Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Razones por las que no deberías secarte la cara con una toalla

Quizá pienses que el asiento del inodoro es el elemento más cargado de gérmenes en tu hogar, pero no lo es. De hecho, son tus toallas las que contienen la mayor cantidad de bacterias, y si las usas para limpiarte la cara, es posible que estés haciéndole mal a tu piel. Y aunque secarse el rostro con este objeto parece lo más lógico, en realidad puede hacer más daño que bien.

En Genial.guru estamos considerando seriamente deshacernos de las toallas después de hacer esta investigación. Y si te preguntas qué usar en su lugar, no olvides consultar el bono que preparamos para ti al final del artículo.

1. Puede provocarte acné

Secarte la cara con la misma toalla que usas para secar tu cuerpo podría dañar tu piel más de lo que crees. Las toallas son excelentes lugares para que las bacterias se queden atrapadas y, debido a que generalmente las almacenamos en el baño, donde el aire está húmedo, se crea un ambiente perfecto para que los microorganismos crezcan. Cuando frotas la toalla en tu cara, mueves todas estas bacterias directamente sobre tu piel, lo que eventualmente puede provocar brotes de acné y poros obstruidos. Incluso si usas una diferente para tu rostro de la que usas para tu cuerpo, es probable que no la laves a diario. Debido a eso, los microorganismos no deseados aún pueden llegar a tu piel.

2. Tu piel puede envejecer más rápidamente

Las toallas de baño de felpa son demasiado ásperas para el rostro y su uso puede crear pequeñas lesiones en la piel, haciéndola vulnerable a infecciones y arrugas. Cuanto más lavas las toallas, más quebradiza se vuelve la tela, y la fricción que se crea actúa como un exfoliante que puede ser demasiado agresivo para la piel.

3. Disminuye la eficacia de los productos para el cuidado de la piel

Aunque secarse la cara después de lavarla parece algo natural, en realidad, no permitirá que tu piel aproveche al máximo los productos que estás aplicándole. La crema hidratante penetrará mejor en la piel antes de que toda la humedad se evapore de su superficie. Saltarse el secado con la toalla permitirá que tus productos para el cuidado del rostro retengan la humedad que tu piel necesita para lucir joven y radiante.

4. Puede irritar tu piel

Si tienes la piel sensible, usar toallas no es la mejor opción para secarte la cara. La mayoría de ellas pueden ser demasiado ásperas, por lo que utilizarlas para secar el rostro puede provocar enrojecimiento e irritación.

5. Puede hacer que tu piel se vuelva grasosa

Puede sonar contradictorio, pero secar la piel en realidad puede hacerla más grasosa. Debido a que las toallas ásperas pueden eliminar los aceites naturales que este tejido necesita para mantenerse saludable, las glándulas sebáceas debajo de la superficie de la piel tendrán que producir más grasa para equilibrar la sequedad, lo que resultará en un rostro demasiado graso.

Bono: cómo secarte la cara sin una toalla

En lugar de secarte la cara con una toalla, deja que el aire haga su trabajo. Secar al aire es más higiénico y suave para tu piel, y aunque requiere más tiempo, tu rostro te lo agradecerá.

  • Lávate la cara como de costumbre.

  • Deja que tu piel se seque naturalmente.

  • Aplica tu humectante favorito.

¿Usas una toalla de baño para limpiarte la cara? ¿Puedes pensar en formas alternativas para secarte la piel que no sean usando uno de estos objetos? Comparte tus ideas con nosotros en los comentarios.

Imagen de portada Shutterstock.com
Compartir este artículo