A mí el peso es una cosa que no me obsesiona
Una bloguera de fitness explica por qué pesar menos no significa tener una vida mejor
Una bloguera de entrenamiento llamada Kate ha mostrado recientemente en su cuenta de Instagram llamada “Dedikated Lifestyle” cómo ha cambiado durante 6 años. A primera vista, puede parecer que el orden de las fotos se ha invertido pero, de hecho, no es así. Realmente no se volvió más delgada, al contrario, se volvió más curvilínea. Kate afirma que se ha vuelto más feliz y nuestro artículo te dirá por qué.
En Genial.guru admiramos a las personas que, como Kate, son lo suficientemente valientes como para mostrar sus verdaderos sentimientos al mundo, además de seguir sus corazones. Esperamos que también encuentres algo de inspiración en ella.
El 8 de enero, Kate publicó una foto de sí misma en 2014 y en 2020. Ha pasado por cambios drásticos, pero su historia no se trata de perder peso. Esta chica australiana ha estado cambiando su forma de pensar aceptándose a sí misma como es. Decidió dejar de apegarse a los estándares comunes de belleza y eligió su propia forma de ser feliz.
El comentario que dejó en esta foto lo explica todo. Fue realmente inspirador y nos gustaría compartirlo con el permiso de la autora:
"Me resulta muy difícil mirar las fotos antiguas y recordar ser esa chica 💔. No porque desearía seguir luciendo así o porque comparo mi cuerpo. Pero porque me recuerda lo obsesionada que estaba.
Me recuerda cuánto me privaba de los eventos sociales para no tener que comer fuera. Me recuerda la pérdida de tiempo al no pasar tiempo con mis amigos, mi familia y mi esposo porque elegí el gimnasio por encima de todos ellos. Me recuerda el tener que pesarme a diario, los atracones secretos y querer constantemente pesar menos.
Y sabes qué, me recuerda la tristeza, ser consciente de mí misma y nunca sentir que era lo suficientemente buena.
Te puedo decir que pesar menos no significa que tu vida de repente será mejor. La felicidad a largo plazo, el cumplimiento de metas y un sentido de propósito no provienen de la pérdida de peso a corto plazo. Sé que preferiría ser más curvilínea / más grande / más gruesa, estar libre de la cultura de las dietas alimenticias y tener más libertad para comer, que ser “delgada”, estar consumida y obsesionada por pesar menos, ver que esos números bajan todos los días y contar las calorías que hay en las hojas de mi lechuga.
Recuerda que a veces aumentar de peso es simplemente un efecto secundario de vivir tu vida de la mejor manera y que “saludable” se ve diferente en todos. Tal vez es hora de confiar en el tuyo y dejar que haga lo suyo".
Hoy, Kate está contenta con su aspecto y no siente vergüenza de publicar sus fotos en las redes sociales.
¿Crees que ya es hora de que dejemos de estar obsesionados con la forma de nuestro cuerpo y empecemos a aceptarnos como somos? ¡Nos encantaría saber de ti en los comentarios!
Comentarios
Si es más feliz así pues bravo por ella
Obsesionarse con el cuerpo no es nada bueno
Creo que lo importante es que cada uno esté orgulloso de su cuerpo y se guste
Me gusta cuidarme pero no estoy obsesionada

Lecturas relacionadas
18 Ricos que lo perdieron todo y aprendieron lo que es vivir al día

14 Historias con finales tan épicos que los guionistas de “Juego de Tronos” se morirían de envidia

17 Citas incómodas después de las cuales sus participantes querían irse del país

15 Historias de personas que vivieron en carne propia las diferencias culturales

15 Anécdotas que cuentan un misterio sin resolver, y que podrían sacar a nuestro detective interior

12+ Historias que demuestran que no ganar lo mismo que tu pareja puede arruinar hasta el amor más profundo

15 Extraños que convirtieron un día común en uno inolvidable

15 Situaciones que dieron giros inesperados

14 Historias de infidelidades con más drama que agua en el Océano Pacífico

19 Historias que te harán suspirar y pensar que todos tenemos nuestras rarezas

17 Personas que se cansaron de soportar sentimientos heridos, pidieron el divorcio y fue lo más acertado

19 Historias sobre gente tan codiciosa a la que no se le puede pedir ni arena en la playa
