10 Errores del cuidado de las cejas que hacen ver a las personas descuidadas, incluso si no lo son

Lucir joven muchas veces depende de pequeños detalles a la hora de arreglarnos. Las decisiones que tomamos y hábitos que adquirimos inciden directamente en nuestra apariencia. Uno de estos aspectos es el tratamiento que damos a nuestras cejas, y en ocasiones hacemos cosas inapropiadas en la forma de cuidarlas que podrían hacernos parecer más mayores de lo que somos.

En Genial.guru hicimos una lista de algunos buenos hábitos que podríamos implementar en nuestra rutina de cuidado de cejas para tener un aspecto fresco y renovado.

1. Adopta el masaje facial en tu rutina

El cuidado de las cejas no se reduce solamente a usar cierta técnica de maquillaje, colores, productos, etc., sino que debería empezar por una rutina previa de masajes. El rostro tiene más de 30 músculos, los cuales requieren de estímulo y relajación. A los procedimientos o terapias que se especializan en esta área se les conoce como gimnasia y masaje facial.

La importancia de implementar estos métodos radica en los notables beneficios que nos aportan al darle más firmeza al rostro y revertir el envejecimiento, pues estos músculos suelen tensionarse y con el tiempo favorecer la aparición de arrugas. Existen muchas formas de hacerlo; sin embargo, aquí te dejamos una técnica de masaje especial para cejas que solo te tomará un minuto.

2. Usa productos seguros

En ocasiones, el maquillaje trae compuestos químicos que pueden llegar a ser perjudiciales tanto para tu piel como para tus cejas e incluso pestañas, llegando a envejecer prematuramente tu cutis o debilitando el folículo piloso de los delicados e importantes pelillos que enmarcan tu mirada y tu rostro.

Para ello te aconsejamos que siempre trates de conocer los productos que usas, investiga sobre los componentes que tienen y reflexiona si los consideras seguros. Hoy día existen muchos espacios en la red donde puedes conocer opiniones de otras mujeres que usan y recomiendan artículos de belleza y sus razones para usarlos.

3. Depílate equilibradamente

Los excesos no son aconsejables en ningún caso, y, por supuesto, tampoco a la hora de implementar un tratamiento en tus cejas o, por el contrario, dejarlas de lado. Para ello es importante que tengas en cuenta tus características propias y aplicar consejos acordes a ellas.

Si tienes cejas muy pobladas, lo recomendable es intentar un depilado moderado y preciso en las zonas que lo requieran. Si, por el contrario, te excedes en depilarlas, cuida de no maquillarlas con técnicas que les resten naturalidad y expresión.

4. Evita el alto contraste en los tonos

Tanto si son demasiado oscuros o muy claros, usar estos tonos en tus cejas puede ser algo extravagante y poco natural. Esto incide en el nivel de contraste que pueden causar en tu rostro. Los tonos muy oscuros resaltan en general las sombras que se producen de manera natural en las líneas de expresión, por lo tanto, acentúan las arrugas y hacen que tus facciones luzcan grandes.

Por otra parte, los colores muy claros pueden hacerlas imperceptibles, provocando una apariencia desgastada y opaca. Lo ideal es usar tonos cercanos al color de cabello. Cuida de no alejarte demasiado, pues un contraste entre el color del pelo y el de las cejas surtirá el mismo efecto postizo y antinatural que queremos evitar.

5. Desmaquíllate al irte a dormir

Los residuos en la piel que quedan por factores ambientales, maquillaje, el sudor, etc., se acumulan a diario, por lo que es importante retirarlos. En la noche, todos los tejidos y el organismo en general se regeneran, y al no hacer una limpieza de la piel, esta no puede recuperarse.

Dejar pigmentos sobre tus cejas y, en general, sobre tu rostro acelera el envejecimiento, pues impide que los niveles de hidratación y oxigenación de los pelillos sean los adecuados. No desmaquillarte como algo habitual hará que tus cejas pierdan fuerza, por lo cual es aconsejable limpiarlas antes de ir a dormir.

6. Aplica tratamientos nutritivos de vez en cuando

Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo, y en ella se incluyen los tejidos de las uñas, el cabello y las vellosidades; por lo tanto, su salud también se refleja en las cejas, y con el tiempo, estas van perdiendo sus aceites lubricantes. Por ello es importante implementar el uso esporádico de tratamientos naturales que las nutran, fortalezcan y las ayuden a crecer. En este artículo te mostramos algunas mezclas de aceites naturales que podrías aplicar en tus cejas para que se conserven saludables.

7. Acoge tu simetría natural

Debido a nuestras características genéticas y a la naturaleza propia del cuerpo, que no es absolutamente simétrico, podemos tener ciertos detalles imperceptibles en la forma de las cejas que incluso nos hacen lucir auténticas. Intentar hacer que las cejas se vean perfectas e iguales puede implicar, por ejemplo, que tengas que maquillar más un costado que el otro, y esto posiblemente no pase desapercibido y se aleje de lo natural.

8. Ten en cuenta tus facciones

Tener en cuenta la forma de tu rostro puede facilitarte las cosas para elegir la manera en la que podrías arreglarte, resaltando tus facciones. En este artículo te explicamos cuáles son las formas faciales que existen y cuáles son los tipos de cejas que mejor le quedan a cada una.

9. Olvídate de las cejas delgadas

Depilar las cejas en exceso o con mucha frecuencia puede suponer un riesgo irreversible, pues el folículo piloso, encargado de regenerar el pelillo, puede atrofiarse, provocando que no vuelva a crecer. Por otro lado, dependiendo del método que uses, también se puede determinar el nivel de maltrato que sienta tu cutis, siendo la cera la menos recomendada por el excesivo tirón, lo que hace que la piel pierda su elasticidad.

Además, aquella tendencia de dejar las cejas muy delgadas y pintarlas hoy día resulta anticuada y poco elegante. Lo ideal es llevarlas lo más natural posible, arreglándolas y cuidando su forma.

10. Usa las herramientas apropiadas

Al igual que procurar utilizar buenos productos para maquillarlas, también te recomendamos usar herramientas apropiadas, pues esto te facilitará en gran medida tener el efecto deseado a la hora de maquillarlas, dándoles una apariencia fluida y con un ritmo espontáneo. No hacerlo podría hacerte parecer mal o excesivamente maquillada. El uso de un pincel plano biselado y un buen cepillo te asegurarán un aspecto natural.

¿Qué tratamiento te ha resultado efectivo para cuidar la zona de las cejas? ¿Qué otro consejo crees que podría formar parte de esta lista?

Compartir este artículo