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Los aretes pueden resaltar u opacar tus rasgos: cómo elegirlos sin perder tu propio estilo

Elegir un look completo no termina en el abrigo que vamos a llevar. Muchas veces, cuando nos miramos al espejo y sentimos que algo está faltando, o que un detalle no funciona bien, los aretes pueden ser la solución. No solo pueden ayudar a desviar la mirada hacia nuestros atributos más destacables, también pueden remarcar o aportar un toque diferente a nuestro estilo.

En Genial.guru recopilamos algunos consejos para elegir los aretes adecuados para cada momento y ocasión.

Conoce los estilos de aretes antes de elegirlos

Hoy por hoy podemos elegir aretes entre muchísimos estilos, formas y materiales. Cada uno le quedará de una forma diferente a tu lóbulo y llamará la atención por distintos motivos, pero en general se agrupan en siete categorías.

  • Arracadas o aros. Las arracadas son aquellos que tienen forma circular, como un aro. Dan toda la vuelta desde el frente de la oreja hasta la parte trasera, y puedes encontrarlos tan grandes o pequeños como desees. Pueden ser más gruesos o más finos, incluso estampados o con gemas.
  • Huggies. Los huggies son similares a las arracadas, pero a diferencia de estos, la redondez comienza a partir del lóbulo. Se llaman así porque “abrazan” al lóbulo, aunque son muy comunes en el cartílago. Como las arracadas, vienen en diferentes tamaños y estilos.
  • Botón. Estos aretes van pegados al lóbulo, son pequeños, no cuelgan ni sobresalen. Suelen ser una gema incrustada en un soporte, pero también vienen con distintas formas como un corazón, un trébol u otros elementos.
  • Colgantes. Este estilo cuelga en el aire por debajo del lóbulo, ya sea por delante o por detrás. Suelen llevar algún detalle al extremo. Uno de los tipos de colgantes más conocidos es el estilo candelabro, que tiene una forma de cascada, con segmentos que se unen entre sí. Los aretes estilo gota también pertenecen a este grupo.
  • Jackets. Estos pendientes tienen dos componentes distintos en la parte de adelante (generalmente botón) y un colgante en la parte trasera. Lo genial de estos aretes es que pueden combinarse entre sí.
  • Trepadores (crawlers). Estos aretes, en vez de colgar, suben por el borde de la oreja, y pueden llegar hasta el cartílago. Por detrás, los crawlers también se extienden en la oreja y así quedan sostenidos a presión de un lado y del otro. Este tipo de aretes son la última tendencia.

Presta atención a la forma de tu cara

Todos tenemos nuestras preferencias en cuestión de qué atributos de nuestro cuerpo y nuestra cara nos gusta resaltar. Puede que te guste acentuar los ángulos de tu rostro, o destacar los ojos, o incluso el cuello. Para eso, hay algunas categorías generales que pueden ayudarte a elegir los aretes en base a lo que quieres que resalte más.

Recuerda que nuestros cuerpos pueden variar con los años, por lo que esto es simplemente una guía.

  • Redonda. Las caras redondas son más anchas en la parte de las mejillas, pero se afinan un poco en la mandíbula y en la frente. Los colgantes largos y geométricos pueden ayudar a afinar y alargar los rostros. También se sugieren los estilo gota, pero intenta evitar los muy grandes o con muchísimos detalles.
  • Corazón. Una cara con forma de corazón tendrá una frente más ancha y se estrechará desde las mejillas hasta el mentón. Colgantes bien largos con líneas y curvas podrán balancear la forma de la cara y llevar la atención a las mejillas, a los ojos y a la mandíbula.
  • Cuadrada. Este tipo de caras no se angostan significativamente en ningún sector. Colgantes o arracadas extra grandes pueden ser la mejor opción, ya que van a suavizar la línea de la mandíbula. En cambio, los aretes cuadrados solo acentuarán la forma cuadrada del rostro. Los huggies también lograrán que tu cara parezca menos angular.
  • Ovalada. Las caras ovaladas se caracterizan por una frente igual de ancha que las mejillas, pero comienzan a afinarse desde estas hacia el mentón. A este tipo de caras casi cualquier estilo le queda bien. Sin embargo, los colgantes son la mejor opción, porque resaltarán la forma del rostro.
  • Largas. Las caras largas u oblongas suelen ser el doble de largas que de anchas. Si el objetivo es suavizar la longitud de la cara y hacerlas más anchas, los aretes en forma de gota van a resaltar tus mejillas y suavizar los rasgos. Puedes probar con arracadas, que van a dar una apariencia más ancha a tu cara, pero aléjate de las formas grandes y redondas.
  • Triángulo invertido. En este caso, las personas suelen tener una frente más ancha que se estrecha hacia el mentón, que tiende a ser puntiagudo. En este caso, se recomienda usar colgantes con forma de candelabro o con forma de gota.

Dato extra: los aretes botón son perfectos para cualquier ocasión y cualquier tipo de cara. Pueden salvarte en momentos en los que no sabes qué elegir o no tienes muchas opciones a tu alcance.

El color y el largo de tu cabello son importantes

Si tienes el cabello corto o si lo atas en una coleta, ten en cuenta que tus lóbulos quedarán expuestos, así que juega con la atención que se llevarán. En cambio, si tienes el cabello largo, este funcionará como fondo de color, por lo que conviene optar por brillantes y colores que destaquen.

  • Cabello rubio. Los aretes de oro son ideales para resaltar este color de cabello. También puedes optar por aretes coloridos, es especial rojos y azules.
  • Cabello castaño. Los pasteles y los blancos harán contraste con tu cabello. También los brillantes en tonos naranjas aportarán sus destellos.
  • Cabello pelirrojo. Los azules, verdes, turquesas y morados van a resaltar con el color de fondo del cabello.
  • Cabello oscuro. Dorado y plateado son las opciones que más resaltarán.

No todos los aretes son para cualquier ocasión

Puede suceder que lleves hace mucho tiempo los mismos aretes y solo te los cambies para ocasiones especiales. En ese caso, es mejor asegurarse de que los aretes se ajustan a la necesidad del evento y que son lo más cómodos posibles. No querrás llevar aretes muy pesados todos los días, porque pueden dañar tus orejas, ni llevar unos muy informales a una boda.

  • Para el trabajo. Si asistes a una oficina semi formal, elige estilos clásicos en dorado o plateado, y no te inclines por los colgantes ni arracadas muy grandes. Los botones son la opción más cómoda y elegante para todos los días. Si llevas uniforme, lo más probable es que te permitan usar este tipo de aretes y no otros. Además, botones con gemas van perfectos con jeans o con un vestido negro.
  • Casuales. Para todos los días. Es un error muy común pensar que hay que guardar los aretes más elegantes para las ocasiones especiales. No es necesario que sean ostentosos, pueden ser lo suficientemente llamativos sin exagerar: los botones con gemas son una gran elección. También puedes optar por unas arracadas pequeñas, que son tan versátiles como los de estilo botón, o más grandes si estás acostumbrada a usarlos.
  • Salidas y eventos. Los aretes son la oportunidad perfecta para mostrar tu estilo personal y agregar tu toque. No hay límites, es tu momento para jugar. Ten en cuenta que las arracadas pequeñas son adecuadas, pero pueden no ser la opción ideal si quieres destacar, mejor intenta con unas más grandes. Los aretes candelabro son una gran opción, ya que van bien con jeans y con vestidos.

Ten en cuenta tu estilo

Si eres más de vestir un estilo romántico, con ropa muy femenina, los detalles curvados o redondos son una buena opción. Para estilos chic es mejor usar formas geométricas con bordes rectos, como rectángulos, cuadrados o triángulos.

Si te gusta apostar por diseños más creativos, colgantes brillantes seguro te quedarán bien. En cambio, si prefieres contar con opciones clásicas que perduren en el tiempo, es mejor optar por aretes minimalistas, perlas o botones con diamantes.

Piensa en tu piel según la temporada del año

Un error muy común a la hora de elegir aretes es no tener en cuenta nuestra piel. No solo porque los colores que resaltan en nosotras son diferentes, sino también porque eso cambiará la forma en que los aretes remarcan aspectos de la cara.

  • Si tu piel es más bien pálida y tienes cabello oscuro, se identifica con el invierno. El plateado y los aretes de peltre con gemas pueden ser tus mejores aliados. Evita los tonos tierra. Para el invierno se recomiendan las esmeraldas, rubíes y zafiros.
  • La primavera se asocia con tonos de piel cálidos y cabello claro. Elige aretes de oro, oro blanco o cobre. También las gemas brillantes y claras son una buena opción. Aquí puedes optar por las turquesas, las turmalinas, los zafiros rosas, el coral o el oro rosado.
  • La piel y el cabello más claros conforman el verano. Lo mejor es elegir metales plateados y evitar gemas muy brillantes. Elige aguamarinas, zafiros rosados, amatista, ópalo blanco u oro blanco.
  • El otoño lo conforman aquellos con tonos más cálidos en la piel y el cabello más oscuro. La mejor opción siempre es el dorado. Puedes optar por citrinos, ámbar, olivino y oro rosado.

¿Qué tipo de aretes son tus preferidos? ¿Con cuáles te gustaría experimentar?

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