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Reclutadores contaron qué matices de la ropa pueden aumentar o disminuir tu oportunidad de conseguir un trabajo

Según las estadísticas, el empleador decide el destino del candidato en los primeros 90 segundos de la entrevista. En tan poco tiempo, solo pueden evaluarse los modales y la apariencia, lo que significa que la ropa es realmente importante. La mayoría de la gente sabe que el empleador rechazará el desorden, el mal gusto y los atuendos demasiado francos, pero, en ocasiones, no todo es tan simple.

Genial.guru decidió averiguar qué dicen los reclutadores sobre cómo la ropa puede afectar su decisión final con respecto a un empleado potencial.

1. La elección del color de la ropa afecta la percepción que los demás tienen de ti

CareerBuilder, uno de los sitios de carreras más grande del mundo, realizó una encuesta entre los reclutadores sobre su percepción de los colores de la ropa de quienes buscan trabajo. Resultó que el color gris es asociado más a menudo con la competencia y la lógica; el blanco, con la organización; el negro con el liderazgo, y el púrpura y el verde con la confianza en uno mismo y el pensamiento creativo.

El color “menos profesional” resultó ser el naranja. Amarillo y rojo cansan rápidamente al interlocutor, y se habló muy bien del azul: se cree que lo usan los buenos jugadores en equipo.

2. La ropa demasiado colorida puede ser una especie de marcador

El color excesivo o la audacia en la ropa pueden indicar un deseo de llamar la atención por todos los medios posibles, y pueden causar el efecto contrario: es posible que los reclutadores duden del brillo de tu personalidad. Por lo tanto, incluso si buscas un trabajo en el que evaluarán tu creatividad, pensamiento rápido y capacidad de abordar soluciones no estándares a los problemas, no conviene parecer demasiado extravagante.

Es mejor poner los acentos correctos, enfatizando tus características ganadoras: un brazalete o un reloj inusual, unas gafas o un broche. Pero no debe haber más de dos puntos focales, y es importante recordar el buen gusto. Por ejemplo, las gafas de sol en la cabeza son un marcador de mal gusto.

3. Pueden rechazarte mentalmente de inmediato al ver que eres “un forastero”

Será ventajoso averiguar si la compañía tiene un código de vestimenta antes de la entrevista, o cómo es habitual vestirse allí. Por un lado, para muchas profesiones, el estilo de ropa universal es el estricto traje de negocios. Pero, por ejemplo, mientras que, en un banco, un traje de negocios será muy útil, en una agencia de publicidad puedes convertirte en la oveja negra. Tu apariencia en la entrevista debería crear una impresión en los otros de que eres parte del grupo y compartes sus gustos. Si eres muy diferente, inconscientemente tenderán a rechazarte.

Si te dedicas a una profesión creativa (fotógrafo, músico, diseñador, actor o periodista), es mejor permitirse ropa más relajada que enfatice tu personalidad. Pero aquí también es importante no exagerar. Lo mismo ocurre con las entrevistas de empresas nacientes, que se componen principalmente de jóvenes profesionales, y donde un código de vestimenta estricto no es bienvenido.

4. El reclutador siempre notará si estás vistiendo ropa nueva que es incómoda para ti

Si compraste alguna prenda específicamente para una entrevista, es mejor usarla al menos una vez en un entorno diferente. Así podrás entender lo cómoda que te resulta y notar las posibles fallas. De lo contrario, la ropa nueva puede jugar en tu contra si, por ejemplo, no quitas un hilo sobresaliente o te olvidas de remover las etiquetas.

Los marcadores más populares de este tipo son los bolsillos y el respiradero cosido en una chaqueta o un abrigo. El respiradero se cose transversalmente con un hilo de color para preservar la forma del traje durante su transporte. Después de la compra, este debe ser quitado, pero no todos lo hacen.

5. Cuando la ropa es incómoda, llama la atención

Por supuesto que debes elegir un vestuario adecuado para la entrevista, pero si usas algo completamente inusual para ti, se notará y, muy probablemente, afectará tu confianza en ti mismo.

No elijas ropa demasiado ajustada o suelta. Dales preferencia a las telas arrugadas: según las estadísticas, este matiz en particular afecta con mayor frecuencia nuestra confianza en nosotros mismos. No te peines ni te maquilles de una forma a la que no estás acostumbrada. Incluso si esto contradice el párrafo 3, lo principal sigue siendo conservar la comodidad, lo que te permitirá soltarte en una entrevista.

¿Sigues estos principios al asistir a una entrevista? Cuéntanos sobre tus experiencias exitosas y no tanto con los gerentes de recursos humanos, y no olvides compartir tus mejores consejos para entrevistas con toda la comunidad.