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10 Creencias sobre el embarazo, la mayoría de las cuales resultaron ser una completa tontería

El embarazo es un estado misterioso, y durante ese período, una mujer necesita más que nunca información sobre lo que le está sucediendo a su cuerpo. En el siglo XIX se publicaban folletos y libros con consejos y trucos. Solo que eran, por decirlo suavemente, un tanto extraños: dormir de tal forma que la cabeza del niño se dirija estrictamente hacia el norte, o no pensar en personas feas para no “estropear la apariencia” del futuro bebé. Hoy en día hay mucha literatura sobre este tema y se pueden encontrar consejos de médicos y científicos en Internet, pero parece que algunos mitos han adquirido resistencia a las vacunas de la verdad.

Genial.guru decidió organizar una verificación propia y averiguar dónde está la ficción y dónde la verdad.

1. Las mujeres embarazadas deben evitar a los gatos

  • Mito

A las mujeres embarazadas a menudo se les dice que sus amigos peludos son una amenaza para su bebé. Pero no hay necesidad de que te apresures a dejar a tu querida mascota en buenas manos o que la evites por el riesgo de infección por toxoplasmosis. Sería terrible que te vieras privada de la oportunidad de acariciar a tu amado gato, ¿verdad? A menudo, los gatos domésticos comen alimentos industriales y no salen del departamento, lo que reduce en gran medida la probabilidad de que la mascota se infecte en algún lugar.

Además, un gato puede ser portador solo durante 2 semanas después de la exposición al toxoplasma y, si alguna vez lo fue, lo más probable es que haya ocurrido cuando el animal era pequeño. Hay que esforzarse mucho para contraer el toxoplasma de un gato: después de limpiar la bandeja sanitaria, hay que tocarse la boca o manipular los alimentos con las manos sin lavar. Basta con limpiar regularmente los desechos de la mascota con guantes de goma y lavarse bien las manos. Lo que sí hay que evitar durante este período es traer a nuestra casa animales de la calle. Y lo realmente peligroso es comer verduras sin lavar e incluso reutilizar una tabla de cortar sin desinfectarla después de cortar la carne cruda.

2. No puedes concebir durante el embarazo

  • Mito

En casos raros, una mujer puede volver a concebir mientras está esperando un hijo. Cuando una mujer queda embarazada, ocurren cambios hormonales que funcionan como una anticoncepción natural: la ovulación se detiene, las paredes del útero se vuelven más gruesas, lo que complica la implantación de un óvulo fertilizado, y se forma un tapón especial en el cuello uterino que evita que entren los espermatozoides. Pero puede suceder que los ovarios, por alguna razón, no se duerman y las barreras no funcionen. Este fenómeno se llama superfetación. Estos niños pueden tener dos fechas de nacimiento diferentes, pero dado que las concepciones suelen ser cercanas, también pueden nacer al mismo tiempo.

En 2016, Jessica Allen decidió convertirse en madre sustituta de otra pareja. Imagina su sorpresa cuando, en el sexto mes, resultó que estaba embarazada de dos hijos. Al principio, tanto ella como el médico pensaron que eran gemelos. Pero luego comprobaron que Allen y su esposo habían concebido a su propio bebé mientras ella esperaba a un hijo sustituto, cosa que fue confirmada por una prueba de ADN. Como resultado, los niños se separaron: uno vive con los Allen y el otro se quedó con sus padres biológicos.

3. Los dátiles pueden acelerar la fecha de parto

  • Verdad

Los dátiles son un tesoro de minerales valiosos (incluidos hierro y potasio) y aminoácidos. Las mujeres embarazadas los necesitan especialmente. Comer dátiles durante el último período del embarazo promueve el parto natural y evita la necesidad de una estimulación artificial. Así, solo el 37 % de las mujeres que comieron 7 dátiles al día necesitaron inyecciones de Pitocina, en comparación con el 50 % de las mujeres en el grupo de control.

La dieta de dátiles tiene un efecto beneficioso en el proceso de dilatación cervical: las mujeres en trabajo de parto que consumieron dátiles fueron ingresadas en el hospital con una apertura de 4 cm, contra los 3 cm de aquellas en cuya dieta no estaban incluidos. Después de dar a luz, los dátiles también pueden ser invaluables. Las mujeres que comieron 50 g de dátiles inmediatamente después del parto tuvieron un sangrado de posparto más leve que las que no lo hicieron.

4. Los antojos de alimentos son la forma que tiene el cuerpo de comunicar lo que necesita

  • Mito

El antojo de comer un éclair en medio de la noche no indica en absoluto que te falta algo en el cuerpo. Entonces, ¿por qué lo deseas tanto? Puede haber dos razones para esto: nosotros mismos que, sin darnos cuenta, recibimos un estímulo psicológico del exterior, o son las intrigas de las bacterias que viven en nuestro intestino. En el primer caso, el culpable puede ser el entorno: un anuncio o un colega que devoró traidoramente dulces durante la hora del almuerzo.

El segundo caso es mucho más interesante. Resulta que las bacterias pueden “pedirnos” la comida que necesitan para sobrevivir. Para ello utilizan varios trucos; por ejemplo, envían una señal al cerebro a través del nervio vago y nos hacen sentir tristes (y por tanto querer algo dulce) o, por el contrario, nos levantan el ánimo cuando comemos lo que ellas necesitan. Esta es la razón por la que tenemos un deseo malsano. Tomando el control de la nutrición y comenzando a consumir una gran cantidad de fibra, se puede “cultivar” unos microbios que nos serán útiles y que, a su vez, multiplicándose, nos demandarán alimentos más saludables.

5. Si la madre tuvo un embarazo fácil, entonces su hija lo aguantará sin problemas

  • Verdad

Una hija puede heredar de su madre no solo el color de sus ojos y una hermosa sonrisa, sino también cómo se desarrollará su embarazo. Por ejemplo, si la madre o la hermana sufrieron de náuseas matutinas, puede comenzar a prepararse para la misma situación con anticipación. El tamaño del feto también depende de cuán grandes hayan nacido la futura madre y el padre del niño: si ambos eran pequeños, lo más probable es que tengan suerte y el bebé sea pequeño.

El período de gestación también será aproximadamente el mismo. Si la mujer embarazada era un bebé “tardío”, ¿es de extrañar que su bebé tampoco se apresure a nacer? En cuanto al parto en sí, todo depende del tipo de físico: si una mujer salió a su madre, entonces el escenario puede ser similar. Pero, incluso si el parto de la madre fue difícil, no hay que olvidar que la medicina no deja de avanzar.

6. El embarazo provoca sueños extraños

  • Verdad

Las mujeres embarazadas tienen sueños más vívidos y sufren de pesadillas con más frecuencia, especialmente en el tercer trimestre. Una de las razones son las frecuentes alteraciones del sueño que se asocian al malestar físico: niveles elevados de la hormona progesterona pueden provocar insomnio, apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas. Una mujer se despierta durante los sueños, y por eso le parecen especialmente coloridos y memorables.

Las mujeres embarazadas tienen pesadillas dos veces más a menudo y generalmente se asocian con el niño. Lo más probable es que este fenómeno sea causado por el estrés propio de la situación y los pensamientos que les vienen a la mente a las mujeres embarazadas durante el día.

7. El mes de nacimiento puede decir algo sobre el futuro bebé

  • Verdad

No se trata de astrología. La investigación fetal muestra que la época del año en que nace un bebé puede tener un impacto a largo plazo en su salud física y mental. Así, los bebés que nacen en verano suelen ser más altos y saludables. Los bebés de verano son más pesados ​​y en la edad adulta superan a todos los demás en altura. Los del invierno, por otro lado, pesan menos al nacer y son más bajos que otros cuando crecen.

Se supone que la culpable es la vitamina D, que el bebé recibe en mayor cantidad en verano. Resulta que el momento de la concepción es un factor que no depende del salario de los padres ni de su estatus social, pero al mismo tiempo determina la vida futura del niño incluso antes de que nazca.

8. Si alguna vez tuviste una cesárea, siempre tendrás una cesárea

  • Mito

No todas las mujeres pueden dar a luz de forma natural después de una cesárea, pero aun así es posible en un 60 a 80 %. Las contraindicaciones pueden incluir obesidad (cuando el índice de masa corporal es 30 o más), presión arterial alta, edad mayor a 35 años, tamaño fetal grande y una sutura vertical en el útero.

El éxito de dicho parto depende de qué haya causado la decisión de tener una cesárea en el caso anterior. Si una mujer tuvo complicaciones, será menos probable que dé a luz por su cuenta. Tanto como una nueva cesárea, el parto natural tiene sus riesgos. El más importante de ellos es la rotura uterina. Afortunadamente, la probabilidad de que se presente esta complicación es inferior al 1 %.

9. Nada puede aliviar las náuseas matutinas

  • Mito

Las náuseas son uno de los síntomas más comunes del embarazo, y entre el 70 y el 80 % de las mujeres lo experimentan. Aunque se conocen como náuseas matutinas, pueden ocurrir durante el resto del día y durante todo el embarazo. Muchas mujeres ni siquiera informan este problema al médico, porque lo dan por sentado. De hecho, la detección y prevención tempranas son importantes para mejorar la afección.

A veces basta con hacer algunos cambios en tu estilo de vida para paliar el desagradable síntoma: comer menos, pero con más frecuencia, aumentar la actividad física, beber té con manzanilla y limón. Un médico puede recetar medicamentos especiales.

10. El latido del corazón del feto ya aparece en la sexta semana

  • Mito

Se cree que los equipos modernos son tan poderosos que para la sexta semana ya es posible detectar un latido en un feto. En realidad, lo que mide el dispositivo no es el latido del corazón. El caso es que el ultrasonido capta las vibraciones más sutiles que ocurren en el lugar donde eventualmente se formaría el corazón, pero el órgano en sí todavía no está allí.

El sonido es emitido por un grupo de células, que en ese momento adquieren la capacidad de activar señales eléctricas. El desarrollo de este órgano durará todo el primer trimestre.

¿Cuáles crees que son las recomendaciones más importantes que hay que seguir durante el embarazo?

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